La Región

La crisis financiera pone en jaque las prestaciones en el hospital de Casilda

Lo adeudado al efector entre la suma reclamada a Salud y lo que Pami aún no le pagó por atenciones de afiliados supera los 15 millones de pesos.

Jueves 28 de Noviembre de 2019

La crítica situación financiera por la que atraviesa el Hospital San Carlos de Casilda puso en alerta a autoridades y trabajadores del efector público en busca de soluciones para evitar que colapse el sistema público de salud local.

A la ya abultada deuda que Pami mantiene desde hace tiempo con el nosocomio, se suman atrasos en los pagos de otras obras sociales e incumplimientos de la provincia en el desembolso de partidas para gastos de funcionamiento y compras de insumos. El panorama ante la falta de recursos económicos es de tal complejidad que hasta pone en riesgo el sostenimiento y continuidad de las prestaciones que aún no sufrieron importantes recortes, para cubrir la demanda de la creciente afluencia de pacientes, tanto casildenses como de la zona, que se atienden en el hospital.

Según datos oficiales a los que tuvo acceso LaCapital, el Ministerio de Salud santafesino le debe al establecimiento sanitario de Casilda casi 8 millones de pesos que se generaron desde el mes de julio, lo que imposibilita a la entidad hospitalaria cumplir con los pagos a proveedores de medicamentos, material descartable, oxígeno, prótesis, reactivos de laboratorio, y artículos de higiene y limpieza, entre otros productos.

"La suma que adeuada la provincia es de 7.7 millones de pesos de los cuales lo vencido y exigible son cinco millones en compra de insumos que no sólo son esenciales para el normal funcionamiento del hospital sino también para los centros de atención primaria de la salud, establecidos en distintos barrios de la ciudad".

Así lo explicó el representante de la comunidad casildense en el Consejo Asesor del hospital San Carlos, Tomás Morales, quien además aseguró que "desde hace algunos meses venimos advirtiendo que también se efectuaron recortes en envíos de medicamentos provenientes de la droguería central de la provincia, lo que obliga a la institución a utilizar recursos propios, que son cada vez más escasos, para atender la demanda".

El efector, tal como dio cuenta oportunamente este medio, viene reclamando, sin éxito, que Pami le pague los más de 5 millones de pesos que le debe por atenciones de afiliados que ya facturó al estar autorizado a hacerlo por ser un hospital de autogestión. Algo similar ocurre con otras obras sociales aunque en menor magnitud.

Lo adeudado al hospital local por ese concepto más lo pendiente de la provincia suma más de 15 millones de pesos, lo que "de ser cobrado aliviaría notablemente la situación", dijo Morales.

El directivo también denunció que "desde septiembre se comenzó a evidenciar una desatención al hospital por parte de las autoridades de la cartera de Salud, coincidentemente con la disolución de la subregión Casilda dependiente del nodo Rosario y que actuaba de nexo" para gestionar la resolución de necesidades.

Asimismo manifestó que "la comunicación con los funcionarios es mínima y en los últimos días se limitó a escasos mensajes de whatsapp cuyas respuestas generalmente son poco alentadoras o directamente negativas".

Y en la misma línea insistió con que "al incumplimiento de los compromisos asumidos por el gobierno provincial hay que sumarle la creciente deuda que sigue acumulando desde 2017 Pami con el hospital y que ya supera los cinco millones de pesos". En tal sentido explicó que "a principios de este mes tuvimos audiencia con el director de Pami Rosario, Arístides Lasarte, quien ante el planteo de la preocupante irregularidad se comprometió a oficiar de nexo con las autoridades nacionales de la obra social de los jubilados, pero aún no tuvimos respuestas".

Lo esgrimido por Morales coincide con la postura de los otros dos miembros restantes del Consejo Asesor del nosocomio, Adrian Aguerrera y Jorge Chicco, quienes "trabajan en consonancia para arribar a soluciones que permitan salir de la crisis actual".

Preocupación

Por la problemática financiera que pone en jaque al hospital se desarrolló una asamblea organizada por ATE, la cual, según indicó la organización gremial por medio de un comunicado, "posibilitó que el Ministerio de Salud desembolse unos 750 mil pesos, cuya partida sería destinada a garantizar hasta diciembre el pago a compañeros monotributistas". Y ayer se llevó adelante otra movida impulsada por trabajadores autoconvocados para evaluar el tema.

Cobertura. A la institución hospitalaria casildense concurren pacientes de distintas localidades de la región.

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