El intendente de San Jorge, Enrique Marucci, acompañado por los subsecretarios de Cultura, Oscar Balbi, y de Producción, Carina Pernuzzi, realizaron una entrega de reconocimiento a cuatro ciudadanos sanjorgenses.

El intendente de San Jorge, Enrique Marucci, acompañado por los subsecretarios de Cultura, Oscar Balbi, y de Producción, Carina Pernuzzi, realizaron una entrega de reconocimiento a cuatro ciudadanos sanjorgenses.
Los distinguidos fueron Néstor Ramos, Clelia Manavella de Romero, Edeonildo Basso y Karina Echeverría. Cada uno de ellos se han destacado por su accionar, ya sea profesional o en su vida cotidiana, dando ejemplo a la comunidad en todos los casos. El intendente destacó que son "personas pujantes, que trabajaron dignamente toda la vida y dejaron una huella imborrable".
Detalló que Ramos "es un ciudadano destacado que ha dedicado 78 años de su vida al oficio de zapatero, quinta generación en una reconocida familia de zapateros. Un hombre sensible, honesto, solidario y perseverante". Sobre Manavella de Romero dijo que "es una enfermera que ha curado a cuatro generaciones. Tiene 57 años dedicados al oficio de dar amor a través del cuidado. Una mujer amada por todos, de buena familia, que visitó miles de hogares llevando conocimiento, protección y amor con cada inyección colocada".
Asimismo dijo Marucci que "con 93 años, Basso es un gran hombre que dedicó nada más y nada menos que 80 años a la profesión de metalúrgico. Luego de haber llegado a la ciudad con el fin de instalar una gran industria que perduró en el tiempo, y Edeonildo sigue destacándose por su empuje y por haber sido participe del posicionamiento de San Jorge, como ciudad industrial en la región. Junto a su socio Giurgiovich, han montado una empresa que aún hoy, es líder en la región".
Marucci señaló además que "Echeverría es una mujer con todas las letras. Trabaja en el Libro Bar Municipal, pero además de ser una trabajadora incansable y honesta, se destaca por un gesto que Liliana Gazzera ni nadie en esta ciudad jamás olvidará: Karina, fue donante en vida de un órgano que le cambió la vida a Liliana. Un gesto digno a ser imitado. Un ejemplo de ciudadano, de persona, de amiga. Sin ningún interés y sin dudarlo, al conocer la compatibilidad del órgano, se sometió a la intervención con el único fin de salvarle la vida a su amiga, hoy hermana como ella la llama. No tenemos palabras para agradecer el ejemplo".
Y acotó "desde el municipio, agradecemos a cada uno de ellos y a sus familiares por haber sido parte de una jornada inolvidable, cargada de emociones".


