La Región

Incertidumbre para una escuela de Funes que espera el prometido edificio propio

La primaria Nº 1.397 se creó para la urbanización Funes City y funciona precariamente en un inmueble municipal que ya resulta insuficiente

Domingo 28 de Octubre de 2018

La Escuela Primaria Nº 1.397 "René Favaloro" de la ciudad de Funes no sabe qué pasará con el edificio escolar prometido. Año a año crece en matrícula y los espacios para dar clases se achican. El establecimiento se abrió en marzo de 2015 en un predio cedido por la Municipalidad de Funes para dar respuesta al alto crecimiento demográfico de la localidad. Desde el comienzo tienen la promesa de un edificio escolar propio, pero en el terreno destinado para ese fin no hay ni un poste, solo el esqueleto del cartel que anunciaba su construcción por parte del Estado nacional.

La escuela primaria funciona en la ex Casa de la Cultura de Funes, en el predio del Polideportivo Arturo Illia (ubicado en Buenos Aires al 1500). Ese espacio fue cedido por la Municipalidad de Funes para que funcione la nueva escuela.

Las clases se iniciaron en marzo de 2015 con 90 alumnas y alumnos en primer y segundo grados (según lo estableció el decreto Nº15 de ese año). Hoy son 206 los chicos y chicas que concurren. Desde el primer momento, la comunidad tuvo la promesa de la construcción de una nueva escuela para atender al radio que le dio sentido a su creación: la urbanización localizada en la zona de Villa Elvira.

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La escuela, en su edificio actual.
La escuela, en su edificio actual.

Preocupación por el futuro

Mónica Mucciacciaro es la nueva directora de la Escuela 1.397. Apenas asumió debió sortear el ingreso de nenas y nenes al primer grado porque excedían las posibilidades de las aulas. Junto a madres que integran la cooperadora escolar, y que representan a un grupo mayor, comparten la preocupación que viven por el futuro de la escuela.

Los argumentos que exponen les dan todo el tiempo la razón. La escuela es preciosa por donde se la mire: está cuidada, muestra un trabajo comprometido en lo pedagógico y en lo social, pero las posibilidades de seguir creciendo están limitadas por la infraestructura edilicia.

El terreno no es propio, los espacios que se usan como aulas no fueron pensadas para una escuela y, ante el aumento de matrícula y la cobertura año a año de los grados, se le van quitando lugar a otros proyectos.

Por ejemplo, este año debieron ceder un aula de arte para que funcione un grado, no tienen biblioteca, tampoco un salón de actos ni un patio techado. Hay que pasar los días de invierno y días de lluvia en esas condiciones.

"Cada vez que hay un acto escolar tenemos que rogar que no llueva o que no haga mucho frío", describen sobre el día a día Fernanda Rojas, Marcela Ricetti y Laura Dome, del grupo de mamás presentes en la charla con este diario.

Hablan de los proyectos que piensan para la escuela de sus hijos y otros que ya están en pleno funcionamiento: talleres de programación, de inglés, de orquesta y hasta una pequeña huerta escolar para alentar la alimentación saludable. "Es una comunidad muy comprometida", destaca la directora.

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La directora y madres plantearon la acuciante situación.
La directora y madres plantearon la acuciante situación.

Promesas y abandono

¿Qué pasará con el edificio prometido? Para responder a esta pregunta las familias han escrito cartas y notas al Ministerio de Educación provincial en varias ocasiones, como también le han reclamado reuniones, pero sin respuesta.

Consultada por La Capital, la directora de la Región VI de Educación provincial, Daiana Gallo Ambrosis, se limitó a responder por whatsapp: "La Escuela 1.397 está en Plan de Obras de Nación. Planificada, el terreno es el que está al lado del jardín rescindido. La idea es poder licitar principios del año que viene". Este medio intentó ampliar la respuesta, pedir más precisiones, pero la funcionaria se excusó por estar en una reunión.

Hasta ahora la única respuesta real por el futuro del edificio propio es la incertidumbre. El terreno prometido está ubicado en Villa Elvira, en la urbanización conocida como Funes City, en la manzana comprendida por Vélez Sarsfield, Esteban de Luca, Casilda y Las Rosas. No hay siquiera un poste, solo se ve el esqueleto de un cartel que anunciaba la construcción de la escuela.

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El cartel de Nación que anuncia la obra y el jardín a medio construir detrás.
El cartel de Nación que anuncia la obra y el jardín a medio construir detrás.

La postal de abandono se completa con la construcción a medio hacer de un jardín de infantes lindante a ese terreno. La edificación mantiene —por calle Casilda— un cartel en el frente donde se lee que es del "Plan Nacional 3.000 Jardines" prometido por el presidente Mauricio Macri, y del que solo quedan los recuerdos de campaña.

El panorama no es nada alentador ni para el futuro de este jardín a medio hacer ni para la Primaria 1.397, si se considera la media sanción que la Cámara de Diputados de la Nación le dio a la ley de presupuesto 2019, que prevé un fuerte recorte para la educación pública. Solo en el área de infraestructura —según datos de Ctera— el ajuste implica un 77 por ciento menos de inversión.


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