La Región

Incertidumbre en el transporte de pasajeros por los subsidios a futuro

Los empresarios buscan interlocutores en el gobierno entrante porque dicen que sin ayuda algunas empresas no podrán continuar.

Sábado 19 de Octubre de 2019

Representantes de la Cámara Empresaria de Transporte Multimodal de Pasajeros (Cetramp) advirtieron que están atravesando una profunda crisis que pone en riesgo la actividad de transporte de pasajeros en toda la provincia. Aseguran que las previsiones en materia de subsidios provinciales se tomaron hasta diciembre y que la ausencia de información relacionada a las determinaciones sobre el rubro del gobierno entrante, complica aún más el funcionamiento de las compañías asociadas.

"Nuestra situación no escapa a lo que está pasando en el resto del país. Al ser muy bajo el nivel de actividad en la provincia perdimos una cantidad importante de pasajeros", señaló a La Capital el presidente de Cetramp, Saúl Isacson y añadió: "Nos preocupa estar llegando a fin de año cuando culminan los subsidios que tomó la provincia de Santa Fe a su cargo a partir del año pasado", cuando el gobierno nacional se retiró.

"No tenemos ninguna noticia o pauta sobre lo que puede pasar a partir de enero. La intención nuestra como cámara es poner esto en conocimiento de la opinión pública y de las futuras autoridades, porque el transporte no podría continuar sin esos subsidios", advirtió el dirigente. Los subsidios tienen vigencia hasta el 31 de diciembre. Sin embargo, los empresarios se vieron en la necesidad de pedir el adelanto de la última cuota, correspondiente a diciembre, para pagar el medio aguinaldo de julio.

"Cobraremos noviembre como último mes los primeros días de diciembre. A partir de ahí no tendremos cubierta la segunda mitad del aguinaldo ni nada de lo que queda hacia adelante", se preocupó Isacson.

Estos subsidios comenzaron en 2005 tras el impacto de la crisis de 2001. Los implementó la Nación con un impuesto a los combustibles. Con parte de ese dinero se creó un fondo fiduciario que se distribuía en subsidios para Buenos Aires y después se incluyó al resto del país. A ello se agregaba una asignación propia del gobierno Nacional.

"A fines del año pasado el Estado se retiró, salvo para Buenos Aires, y firmó un acuerdo con la mayoría de las provincias en las que éstas se hicieron cargo del 50 por ciento de lo que pagaba la Nación y, a su vez, recibían un 25 por ciento del gobierno central", detalló, y añadió que "desde enero venimos cobrando el 75 por ciento de los valores históricos porque nunca se ajustó".

A los transportista les preocupa que con el cambio de autoridades no exista un interlocutor a futuro. "No tenemos lazos directos. Hicimos algunos intentos vía senadores justicialistas para hacer llegar nuestra preocupación, pero hasta ahora no tuvimos ninguna reunión formal", indicó Isacson.

Respecto al impacto que la ausencia de subsidios generará en las compañías, el empresario dijo que "quedarán sin posibilidades de funcionar. No digo el ciento por ciento porque hay corredores con distintas características, pero la mayoría no estaría en condiciones de continuar". Para graficar detalló que "lo que se está cobrando en subsidios corresponde al 30 por ciento de los ingresos: el impacto será enorme".

Las empresas nucleadas en Cetramp son las que transitan por el sur de la provincia como Güemes, Los Ranqueles, Tata Rápido, Central Alcorta, Empresa Godoy, Arito, El Puma, y La Verde, entre otras. Sin embargo, "esto afectará a toda la provincia porque la otra cámara similar con sede en la capital provincial se encontrará en diciembre en las mismas condiciones que nosotros", dijo.

El primer problema que tienen las empresas de transporte y que depende de la reactivación de toda la economía es la caída de cantidad de pasajeros. "Estamos en el orden del 20 por ciento por debajo de los valores históricos. El segundo gran problema es que las tarifas son aplicadas por la provincia y siempre hay un retraso importante entre los valores de inflación y el momento en que el gobierno otorga un aumento tarifario".

Según indicó el empresario el otro factor que influye mucho es la renovación de unidades y el coste de los insumos que están dolarizados. "Con la ecuación que existe desde mediados del año pasado, prácticamente es imposible la renovación de coches", consignó. Y abundó: "Una empresa con estos problemas lo primero que hace es dejar de renovar unidades. Ese es el fusible inmediato porque es una parte importante de la actividad que no se siente en el muy corto plazo pero si con el paso del tiempo. La flota empieza a envejecer y el impacto lo sufre el usuario", detalló y añadió que "el segundo paso, que ya se está viendo en distinta medida, es la reducción de frecuencias. Es una medida desesperada, pero es la forma de atrincherarse y pasar la crisis hasta que se puedan retomar los niveles de actividades anteriores", concluyó el dirigente empresario.

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