"Hay cuidadanos de primera y de segunda", advierte el director del hospital de Santa Isabel
El médico Ignacio Costa, oriundo de Santa Fe pero radicado desde 2002 en Santa Isabel, envió una carta al gobernador Omar Perotti en la que denuncia "la desigualdad entre los recursos que reciben los hospitales de las pequeñas localidades y los de las grandes ciudades"

Martes 03 de Mayo de 2022

El médico Ignacio Costa, oriundo de Santa Fe pero radicado desde 2002 en Santa Isabel, dirige desde hace diez años el Hospital Miguel Rueda de esa localidad. A raíz de lo que él considera una dramática situación sanitaria en los pueblos, le envió una carta al gobernador Omar Perotti en la que sostiene que “los recursos con los cuales contamos son desiguales” con respecto a las grandes ciudades y puso de ejemplo su caso en el que, a pesar de ser director médico, gana 110 mil pesos y está disponible las 24 horas entre otras desigualdades que denuncia en la esquela.

  En la misiva Costa sostiene que desde “desde hace 10 años dirijo el Hospital Miguel Rueda de Santa Isabel, donde he vivenciado todas las satisfacciones y también los sinsabores de ser médico de pueblo y responsable de la salud local. Me gustaría contarle que la problemática de la salud en las pequeñas localidades es cada vez más preocupante, a tal punto de evidenciarse una sensación en nuestras comunidades de ser ciudadanos de segunda en lo que a la salud respecta”.

  “Si bien considero, que las instituciones locales deben ser partícipes en las políticas de salud en nuestros pueblos, ya no podemos continuar con un Estado provincial ausente, máxime cuando los recursos locales escasean. Al efecto en nuestras localidades la salud pública se sostiene con esfuerzo de médicos, comunas y asociaciones cooperativas de los Servicios de Atención Comunitarios (Samco) y pequeños hospitales, cuyas realidades además son muy diferentes entre sí”.

  Reseñó que “desde siempre (porque no es una cuestión de este gobierno en particular) los recursos con los que contamos son desiguales e incluso insuficientes, tanto humanos como materiales con respecto a las ciudades. Esta realidad discriminatoria de la salud pública en nuestros pueblos se viene dando desde hace muchísimos años”.

  A modo de ejemplo sostuvo que “es importante remarcar en este punto la diferencia de funciones de un director de hospital en localidades pequeñas, con las funciones de directores de hospitales de segundo y tercer nivel. Por ejemplo, en mi caso, cuento con un salario es de 110 mil pesos, tengo un cargo de 24 horas y mis funciones de director del Hospital distan diametralmente, con estos directores que mencionara. No sólo cumplo funciones de gestión, sino que además presto servicios como médico, guardias nocturnas, dirección de personal, gestión y asignación de recursos y asumo toda la responsabilidad -incluso legal- ante cualquier situación que se presente”.

“Esta enorme responsabilidad existe a pesar de no tener ningún tipo de nombramiento provincial (apenas una mera designación administrativa que sólo nos otorga responsabilidades sin ningún beneficio), sin reconocimiento salarial, ni jerárquico, sin retención de cargos”, contó en la nota el médico Ignacio Costa.

  “En nuestras localidades, la realidad es tan dispar con las grandes ciudades que las guardias médicas se cubren con dinero autogestionado por la comisión del hospital y con aportes de las comunas, con rifas, polladas y con la buena voluntad de quienes dirigimos y no podemos dejar una guardia no cubierta, muchas veces sin remuneración porque se nos ha dicho que como directores no podemos dejar el hospital sin atención, escondiéndose detrás de nuestro juramento hipocrático y en detrimento de nuestras familias y nuestra salud”, contó el profesional.

  En tono lapidario sostuvo que “en definitiva es que en Santa Fe no existen Hospitales de primer, segundo y tercer nivel, sino que existen simplemente ciudadanos de primer nivel y ciudadanos de segunda. En conclusión y a pesar de que en los hospitales de primer nivel, como el que dirijo en Santa Isabel, se resuelvan el 80% de las cuestiones de salud de los santafesinos, esto no se refleja en la asignación de recursos, en los reconocimientos jerárquicos y salariales de los directores, en los pagos de guardias médicas, ni en las políticas públicas sanitarias”.