La Región

Habilitaron en Casilda un centro de acopio de neumáticos en desuso

La idea pone el ojo en el cuidado del ambiente y la salud pública. El material será reciclado por una compañía especializada de Arroyo Seco.

Martes 09 de Julio de 2019

Con la vista puesta en el cuidado del medio ambiente y la salud pública se habilitó en Casilda el primer centro de acopio transitorio de neumáticos en desuso, el cual ya comenzó a funcionar en un predio situado a vera de la ruta provincial Nº 92, a pocos kilómetros del casco urbano.

La iniciativa responde a una ordenanza sancionada el año pasado para regular el manejo de este tipo de residuos sólidos a fin de evitar su enterramiento, incineración u otros procedimientos contaminantes.

El almacenamiento, traslado y posterior tratamiento de los neumáticos fuera de uso está a cargo de una empresa contratada por el municipio.

Se trata de la firma Worms Argentina SA que reciclará el material acopiado en Casilda en la moderna planta de procesamiento de alta tecnología que tiene instalada desde hace un tiempo en Arroyo Seco con la vista puesta en el saneamiento ambiental.

Allí tiene maquinarias preparadas para convertir los residuos recogidos en productos utilizables como pisos y baldosas de goma, lomos de burro, tejas para techo, caucho granulado y postes, entre otros materiales de calidad para satisfacer demandas del mercado.

El centro de almacenaje se encuentra establecido sobre un terreno cercano al predio del Aero Club Casilda y comenzó a operar esta semana aunque restan realizar algunos trabajos como, por ejemplo, la colocación del tejido perimetral.

La apertura fue anunciada por el intendente Juan José Sarasola en una conferencia de prensa que brindó en la sede del Palacio Municipal junto al secretario de Planeamiento, Fernando Sambrailo, y el titular de la firma afectada a las tareas, Gustavo Calamari.

El mandatario local destacó la importancia que implica para Casilda ser la primera localidad santafesina en contar con este espacio autorizado para la recepción y acopiado de neumáticos reutilizables.

No habrá excusas en Casilda para que generadores, comerciante del rubro y usuarios sigan arrojando estos residuos, como sucedió hasta ahora, en lugares no habilitados y sin reparar en riesgos ambientales y sanitarios. Y quienes lo hagan serán punibles de ser sancionados con multas previstas en la normativa reglamentaria.

En esa dirección Sambrailo resaltó que al habilitarse este espacio ya nadie "tendrá necesidad de incurrir en malos actos como enterrar o incinerar neumáticos con los problemas que ocasionaban" para luego aclarar que el servicio no tendrá costo alguno para los vecinos puesto que la metodología de trabajo prevé que las empresas fabricantes de neumáticos se hagan cargo de los gastos de logística y tratamiento, entre otros.

La ordenanza contempla una tasa que deberán pagar los productores o importadores de neumáticos al país, excepto que estén inscriptos en el registro de inspección municipal y no tengan sus casas matrices o centrales en otra localidad.

El centro funciona de lunes a sábado en horario comercial y está a cargo de un empleado de la empresa que controla el ingreso de los neumáticos y emite el recibo correspondiente, entre otras funciones que desarrolla en el lugar que cuenta con una cabina de atención.

Los neumáticos fuera de uso son considerados residuos de gran durabilidad mientras que su inadecuada disposición conlleva a sensibles problemas.

Desde el punto de vista sanitario representa un riesgo al convertirse en un ámbito de albergue y proliferación de roedores e insectos, lo que puede derivar en la trasmisión de enfermedades como dengue y hantavirus. También constituye una amenaza para el medioambiente ya que tardan hasta 700 años en degradarse, lo que contribuye a la contaminación visual así como de acuíferos, napas y barrancos. Y no menos temible resulta para la seguridad al ser un material de fácil combustión, lo que puede conllevar a incendios de grandes proporciones cuya emanación de gases tóxicos generan efectos nocivos desde el punto de vista sanitario y ambiental.

La ordenanza que inspiró la puesta en marcha del referido centro apunta, entre sus fundamentos, a la necesidad de "propender a la prevención de daños ambientales provenientes del manejo de elementos que en su producción utilizan —como en este caso— productos susceptibles de contaminar".

Y en ese contexto pondera el significado que implica para la calidad de vida instrumentar "estrategias" tendiente a prevenir la acumulación de estos desechos apelando a la "industria del reciclado" para su transformación y reutilización en otros fines.

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