La Región

Fumigaron otra vez y los padres de Zoe hicieron un pedido desesperado

Denunciaron una nueva aplicación de tóxicos frente a su casa y exigieron que la zona de exclusión se amplíe. La nena está con tratamiento oncológico

Sábado 20 de Octubre de 2018

Los padres de Zoe Giraudo, la niña de 2 años que se encuentra en tratamiento oncológico y a partir de noviembre debe vivir en una casa expuesta a las fumigaciones, entregaron el jueves por la noche un petitorio a los integrantes del Concejo Municipal de Sastre en el que solicitaron una zona de exclusión de aplicación de agroquímicos de 1.500 metros. La carta presentada fue una reacción desesperada luego de que el miércoles último por la tarde se realizara una aplicación de agroquímicos con un equipo terrestre en un campo ubicado frente a la casa de los Giraudo.

Esa situación se dio en medio del debate que se ventila por estos días en la ciudad tras la reiteración de denuncias por la aspersión de químicos en cercanías de zonas pobladas, transporte de agroquímicos en condiciones irregulares y dentro de la planta urbana, y tránsito de equipos fumigadores por áreas prohibidas. Entre otras consideraciones, el documento entregado por los padres de Zoe destaca que los médicos oncólogo e infectólogo que la atienden recomendaron que la niña permanezca en un ambiente alejado por lo menos unos 1.500 metros de la zona en la que se utilizan agrotóxicos.

La madre de la niña detalló a LaCapital sobre la dolencia y las características del tratamiento al que es sometida la niña que ayer cumplió dos años de vida, y uno desde que empezó a luchar contra un tipo de cáncer denominado linfoma linfoblástico tipo T. "Hace un año que su vida y la de su familia cambió para siempre. Un año que me la sacaron de los brazos, que me arrancaban el alma para dejar tremendo vacío y llevarla a terapia intensiva donde pasó siete días, donde todos hicimos cadenas de oración y nos aferramos a Dios como nunca antes", dijo Sonia.

"Esos días tuvo que luchar mucho por su vida y resistir con un 20 por ciento de capacidad pulmonar. Pero eso no bastó. A mi bebé la esperaba un cruel y largo tratamiento para salvar su vida. Hoy está en etapa de mantenimiento, con punciones lumbares y pastillas que toma diariamente, más controles quincenales. Esta etapa durará hasta octubre de 2019 y mientras transcurra este tiempo su sistema inmunológico está prácticamente anulado, con muy pocas defensas y posibilidades de recaída y es por eso que hay que cuidarla muchísimo", indicó.

La mujer también repasó lo que manifestó a los ediles para fundamentar el pedido de que diseñen una ordenanza que aleje a la población de la zona fumigada: "Fue una lucha durísima en la que la gente del pueblo y la región nos apoyó y sufrió por Zoe. Ella luchó mucho para soportar el tratamiento que le hicieron y poder lograr que la enfermedad esté hoy en remisión".

Finalmente reclamó: "Pido a gritos que tenga el derecho de vivir en un lugar libre de agrotóxicos, como mínimo alejada unos 1.500 metros de las fumigaciones como lo requieren su oncólogo e infectólogo para no comprometer su recuperación".

Zoe y su familia viven actualmente en una casa que alquilan en el centro del pueblo, pero el propietario les anunció que no renovará el contrato, por lo que indefectiblemente el 1º de noviembre se tendrán que mudar a la casa propia que construyeron, pero que se encuentra en un punto del pueblo adyacente a un campo y expuesto a las fumigaciones, como la que advirtieron ocurrió el miércoles último, por ejemplo. La familia no está en condiciones económicas de seguir afrontando un alquiler, pero la vivienda que poseen está en un lugar donde no pueden llevar a Zoe. "Simplemente pedimos que no fumiguen cerca del pueblo, por Zoe y por todos los niños", clamó la mamá.

Acompañamiento

Los padres de Zoe lanzaron durante la tarde del jueves una convocatoria para que la población los acompañara al Concejo. Fue así que lograron que un nutrido grupo de vecinos se congregue frente al Centro Cívico y que esperara pacientemente que culminara la sesión que duró más de dos horas.

Cuando los ediles terminaron de sesionar se produjo un intenso intercambio de puntos de vista entre los padres de Zoe, vecinos autoconvocados y los legisladores. Ni los padres de la niña ni los vecinos obtuvieron una respuesta concreta. Los ediles sólo se limitaron a decir que trabajarán en la redacción de una nueva ordenanza que regule la aplicación de químicos agrarios.

En agosto, el Concejo aprobó por unanimidad una ordenanza mediante la cual llevaba a 200 metros la zona de exclusión. Los vecinos consideraron escasa la distancia y solicitaron un mínimo de 800 metros. Finalmente la ordenanza fue vetada por la intendenta María del Carmen Amero y actualmente rige la norma anterior que impone una restricción de 100 metros.

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