Lunes 27 de Junio de 2022
El municipio de Funes decidió clausurar un comercio que los vecinos denunciaron como un lugar donde había movimientos extraños y que carecía de habilitación. Pero cuando el personal de Control Urbano y del Comando Radioeléctrico arribaron al lugar, terminaron descubriendo que su propietaria tenía 68 bochas de cocaína. La mujer fue detenida y puesta a disposición de la justicia federal.
El procedimiento se hizo en un kiosco ubicado en Houssay y Bernardo Irigoyen y surgió luego de que distintos organismos municipales y policiales se reunieran con vecinos el viernes pasado. De ese encuentro se fueron con el dato de que un kiosco del barrio “había movimientos extraños y que no sabían si contaba con habilitación”, comentó a La Capital el jefe del Comando, Adrián Bahl.
Este lunes por la mañana, la policía y funcionarios municipales se reunieron para abordar la situación y se pudo verificar que el comercio fue intimado hace días para que realice la habilitación correspondiente pero sus dueños no se habían acercaron a solicitarla.
Por tal motivo, el municipio fue este mediodía a clausurarlo y cuando los empleados estaban ingresando observaron que una las propietarias lanzó una lata por la ventana hacia el patio.
Ante esta situación sospechosa, el personal municipal solicitó la presencia policial del Comando Radioeléctrico que estaba fuera del kiosco en carácter de apoyo a la clausura. Los efectivos ingresaron al patio y pudieron constatar que lo que había arrojado eran 20 envoltorios con clorhidrato de cocaína.
Inmediatamente iniciaron un operativo antinarcótico, logrando que la mujer entregara otros 48 envoltorios similares que tenía escondidos en el interior de su domicilio. Finalmente se pudieron incautar 68 "bochitas" de cocaína y 50 mil pesos que tenía entre sus pertenencias.
La detenida es funense, tiene 32 años y fue trasladada a la Agencia De Inteligencia Criminal Antinarcótico de Rosario donde quedó a disposición de la justicia federal. El jefe del Comando destacó la importancia de las reuniones vecinales que se hacen en forma periódica en distintos sectores de la ciudad con presencia de la Municipalidad y fuerzas de seguridad local. “Estos encuentros derivan en un trabajo posterior gracias a los datos aportados por los vecinos”, afirmó.