LA REGION

Firmat: un merendero cumplió el sueño de tener su salón comedor con apoyo comunitario

Desde el Centro Económico de esta ciudad realizaron una campaña para comprar materiales con aportes de empresarios, comerciantes y particulares, lo que posibilitó concretar la obra

Lunes 30 de Agosto de 2021

Cuando hay voluntad y convicciones los sueños son posibles y se cumplen”. Con esa frase, Isabel Martínez, resaltó el significado que representa haber logrado ampliar las instalaciones del “Merendero Esperanza” que funciona desde hace casi tres años en su casa del barrio Fredriksson de Firmat para tender una mano a quienes más necesitan.

El espacio nunca dejó de funcionar y se adaptó a las restricciones de la pandemia para garantizar asistencia alimentaria especialmente a pibes y pibas de familias vulnerables.

La función lejos de pasar inadvertida cosechó el apoyo de la comunidad firmatense a través de donaciones que contribuyeron a sostener la noble acción.

Y ese mismo espíritu de solidaridad también generó las condiciones para convertir en realidad la construcción de un salón comedor que fue inaugurado recientemente con la finalidad de ofrecer una mejor atención y sumar otras actividades.

Alcanzar la meta trazada llevó un tiempo pero fue posible por el compromiso comunitario y el involucramiento de empresarios y comerciantes locales que aportaron materiales a partir de una campaña impulsada por el Centro Económico de esta ciudad del departamento General López.

La labor de Isabel trascendió la frontera del pago chico cuando hace algunos meses La Capital la entrevistó para contar su historia. Fue en el momento más duro de la pandemia cuyo impacto se tradujo en la imposibilidad de trabajo para numerosas familias que en plena cuarentena recurrieron al merendero en busca de un plato comida.

"Desde que comenzó la pandemia viene más gente que nunca", dijo por entonces a este cronista la altruista mujer que se las ingenió con la colaboración de su esposo para cocinar y entregar las porciones alimentos.

Ya pasaron casi tres meses y si bien el diagnóstico mejoró al bajar la demanda no deja de poner en evidencia la existencia de necesidades a las que sigue haciendo frente Isabel a través de su merendero.

Hace una semana retomamos la modalidad presencial para servirle la merienda a los chicos los sábados y domingos , y además los martes y jueves seguimos preparando comida que se llevan para la cena”, explicó la mujer.

En esa misma línea resaltó que el último fin de semana “vinieron más de 80 niños a tomar la leche y estamos muy felices ya que el nuevo salón posibilita brindar más comodidades para que pasen una tarde agradable mientras disfrutan de la merienda que antes se la dábamos en el patio de mi casa donde se levantó la edificación”.

Al respecto, dijo que “esta obra es fruto del aporte de mucha gente que colaboró trayendo cosos y fundamentalmente del Centro Económico de Firmat que nos acompañó desde el primer momento con la ayuda de socios que donaron materiales”.

Asimismo, agradeció al municipio por haber aportado mano de obra para construir el salón que también será destinado en poco tiempo al desarrollado de clases de apoyo y otro tipo de actividades para los chicos y chicas del barrio.

“Estoy muy agradecida porque es un sueño hecho realidad al que le doy un valor especial porque fue posible por la solidaridad de la comunidad de Firmat que siempre responde”, sostuvo Isabel.

Asimismo, recordó que “nunca dejamos de trabajar en pandemia y los seguimos haciendo con la fortaleza que da ayudar al prójimo”, para luego señalar que “lo positivo es que la situación mejoró en relación a tiempo atrás donde llegamos a hacer centenares de viandas para que nadie se quede sin comer”.

En tal sentido, explicó que “muchos vecinos que vivían de changas (o trabajos informales) pudieron volver a trabajar (al mejorar la situación epidemiológico) y eso hizo que ya no vengan a buscar alimentos aunque todavía son muchas las familias necesitadas”.

Isabel comentó que “cuando arranque con este proyecto después de que mi hijo invitó a un grupo de amigos a tomar la leche en casa tuve en claro el objetivo de no bajar los brazos y trabajar para que el merendero se convierta con el tiempo en un espacio que no se limite solo a dar una merienda o una vianda y en eso estamos”.

“Cuando la pandemia pase _concluyó_ tenemos previsto llevar adelante tareas de apoyo escolar, clases de baile y gimnasia, entre otras actividades”.

Desde el Centro Económico de Firmat enmarcaron su respaldo al merendero dentro su política institucional que conjuga la defensa gremial del sector que representa con la responsabilidad social empresaria. Desde el mismo lugar, la entidad acompañó el proceso de la pandemia con el aporte de camas y otros elementos para el hospital local.

El teléfono donde se reciben contribuciones para el Merendero Esperanza es 3465-536110.

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