Sábado 06 de Agosto de 2022
“Esto es volver al primer amor”. La frase del hombre parado en el andén, frente a la formación celeste y blanca, resume quizás el sentimiento que envolvió a más de uno en la vuelta del tren de cercanía Rosario-Cañada de Gómez... o al menos a los más entrados en años, que llegaron a verlo pasar e incluso a usarlo.
El servicio tuvo ayer su inauguración formal, pero solo para los funcionarios y la prensa, y se espera que el lunes comience a rodar para todo el público.
Emociones y recuerdos entre los más grandes, expectación entre los más jóvenes, asombro para los más chicos. Y sobre todo, ver a la formación andar, algo que hasta no hace mucho resultaba impensable.
Es que pasaron casi 45 años desde que en 1977 el tren dejó de rodar por esas vías, las que ahora fueron acondicionadas con una inversión de unos 600 millones de pesos.
“El tren nos conecta y nos iguala”, dijo el presidente de la Nación, Alberto Fernández, frente al público que en Cañada de Gómez le dio la bienvenida a la formación.
El convoy, con cinco coches (más que los tres previstos para el servicio regular”, salió de Rosario a las 9.29, y llegó a Cañada de Gómez a las 12.51. Tres horas y 22 minutos, bastante más de las dos horas y 15 minutos estipuladas para el viaje regular, aunque estuvo detenido 18 minutos en Funes, 17 en Roldán y otro tanto en Correa, donde subieron el presidente; el ministro de Economía Sergio Massa, y el de Transporte, Alexis Guerrera.
Las estaciones se volvieron lugares de fiesta. En Funes, contingentes escolares esperaban a la locomotora y sus coches, y en Roldán la recibieron con un espectáculo de folclore. Había gente vestida con atuendo gauchesco, y hasta con ropa típica de los pueblos originarios.
El tren avanzó con marcha lenta pero constante. En algunas zonas, como en barrio Ludueña, lo hace peligrosamente cerca de viviendas precarias que llegan a centímetros del riel.
En otras, sobre todo entre Funes y Roldán, circula por zonas de casas de fin de semana y urbanizaciones relativamente nuevas.
Entre los lugares más reconocibles se divisan durante el trayecto en territorio rosarino el estadio mundialista de hockey y el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas.
Dentro del tren volvieron a verse personajes de antaño, como el famoso guarda, que controlaba los pasajes. Con chaqueta azul y gorra al tono, el muchacho atravesó el coche y se perdió en la formación.
En este primer viaje el tren, que salió de Rosario Norte, paró en las estaciones Antártida Argentina (Fisherton), Funes, Roldán, Carcarañá, Correa y, finalmente, Cañada de Gómez. También está prevista una parada en San Jerónimo Sud, aunque en esta ocasión pasó de largo.
Tren y progreso
El que se movió más a sus anchas fue el gobernador santafesino Omar Perotti. El mandatario se dio tiempo para hablar con la prensa antes de que el tren partiera, volvió a hacerlo arriba del tren y fue uno de los oradores del acto.
“Ramal que abre, región que progresa”, fue una frase utilizada por Perotti en todas sus intervenciones.
También valoró que este primer viaje coincida con los 170 años de la declaración de Rosario como ciudad, y que “once años después de aquel 1852 comenzó la construcción de estas vías, que en pocos años llegaron a Cañada de Gómez. Y ahora este regreso se suma a la construcción del terraplén que atraviesa la laguna La Picasa, a la del tren que circunvala la ciudad de Santa Fe y a la reactivación de los talleres San Cristóbal”, aseguró antes de salir, en Rosario Norte.
Por su parte, el secretario de Transporte de la Nación, Diego Giuliano, consideró que la reactivación de este servicio “transforma a Rosario realmente en una metrópolis”, en cuya área metropolitana solamente circulaba el transporte automotor.
“Tenemos muchos proyectos, pero debíamos empezar por este, que es el servicio metropolitano más antiguo del país, fuera de Buenos Aires”, agregó Giuliano para enseguida recordar que el tren de cercanía dejó de funcionar en 1977, cuando “desapareció en plena dictadura”.
Otro que se acercó al vagón de los periodistas fue el presidente de Trenes Argentinos, Martín Marinucci, quien recordó que la reactivación de este ramal implicó “una inversión de 600 millones de pesos del Estado nacional”.
Asimismo, afirmó que ya se está viendo la forma de llevar el tiempo de viaje de dos horas y 15 minutos a una hora y 45, o una hora y media. “El actual no es el servicio que planificamos para los próximos 20 años, pero sí el que podemos dar, y el que nos demandan los vecinos”, afirmó. Y añadió que entre las próximas inversiones están las barreras en los pasos a nivel.
En Rosario
El intendente rosarino Pablo Javkin, por su parte, celebró esta instancia y señaló que “ya tenemos una ventaja competitiva entre Rosario y Roldán, y mejorar el resto de los tramos tendrá que ver con los acuerdos que se firmen con la concesionaria NCA. Nosotros tenemos que corregir algunas cosas en Rosario. Esto nos obliga a repensar la circulación de Rosario Norte al centro de la ciudad, quizás haya que hacer algunos movimientos en la estación, y ver el tema de la seguridad: hoy pasamos por barrio Ludueña. A partir de la semana próxima arrancamos, junto a la provincia, con el Plan Incluir en ese sector y en Empalme Graneros”.
En Cañada de Gómez
Si la recepción en la mayoría de las estaciones fue de algarabía, más se notó en Cañada de Gómez, el final del recorrido. Allí, centenares de personas esperaban a la formación. Escuelas, instituciones, la orquesta de tango y un espectáculo de danzas folclóricas le dieron color a un mediodía donde el sol ya venía enrojeciendo mejillas y calvicies.
Desde una tarima muy baja, y bien cerca de la gente, se acomodó el presidente Fernández con el resto de los funcionarios.
La primera en dirigirse a la gente fue la intendenta local, Stella Clérici, quien señaló : “Cuando uno viaja en tren lo hace en comunidad”, en contraposición al transporte individual. Luego, el ministro Guerrera (Transporte) recordó que “en dos años y medio recuperamos 15 servicios que conectan 56 localidades del país, siete de las cuales están presentes hoy. Aquí, al que tiene más de 45 años se le cae una lágrima, y al que tiene menos se le abren grandes los ojos. Este medio de transporte achica las brechas. Estamos dando pasos cortos pero firmes, y cuando damos uno, no retrocedemos, convencidos de que el tren nos une y nos dignifica”.
A su turno, el gobernador Perotti consideró: “La recuperación de ramales no solo va a tener una alta valoración y un alto uso. Queremos que el ferrocarril vuelva a ser valorado. Y en esta provincia, combinar transporte de carga con servicio de pasajeros es fundamental. Ahora vienen lindos problemas, podremos discutir si más o menos trenes, si más rápido, dónde invertir a futuro. Lo cierto es que se hicieron muchos actos con muchos representantes, pero cuando hubo que poner los recursos, quedó uno”.
Y Alberto Fernández cerró el acto: “El tren nos conecta y nos iguala, dos valores que debemos rescatar, somos un país federal y tenemos que unirnos más que nunca”.
El mandatario nacional advirtió que “no todo es igual en política: en 1870, cuando se activó este ramal, había una firme decisión de poner el ferrocarril en funcionamiento; Juan Domingo Perón lo nacionalizó y lo puso al servicio del pueblo; Evita habló a los vecinos en esta misma estación; Arturo Frondizi apostó al tren y le dio su propio impulso. Y en los 90 alguien pensó que estaba de más. Cristina (Fernández de Kirchner) llamó a una licitación para reactivar este mismo ramal, y después vino alguien y dijo que no era necesario”.
También celebró que “gracias al tren, muchos chicos llegarán a estudiar en la Universidad Nacional de Rosario y muchos que trabajan en Rosario llegarán de manera mas rápida y segura”.
Y afirmó: “No va a parar ninguna de las 5 mil obras públicas que estamos haciendo, ninguna de las 100 escuelas técnicas, ninguna de las 120 mil viviendas que estamos construyendo”.
El tren volvió, aseguran que lo hizo para quedarse. Ahora, es el turno de los usuarios. Según la página oficial de Trenes Argentinos, el servicio tendrá dos frecuencias entre Cañada y Rosario: de lunes a viernes, con salida a las 5.15 y a las 22.15, y llegada a Rosario a las 7.26 y 0.26, más una los sábados, a las 5.15. De Rosario a Cañada una salida diaria de lunes a viernes, a las 19.10, y llegada a las 20.45. El precio del pasaje completo es de 120 pesos, y se reduce a 60 pesos en tramos más cortos.