La Región

El temporal de viento y lluvia golpeó duro en el centro de la provincia

María Susana quedó bajo el agua, mientras que en Sastre el viento derribó árboles. En Frontera, las ráfagas fueron de 125 kilómetros por hora.

Sábado 15 de Diciembre de 2018

Las fuertes tormentas que se desataron en la región causaron daños en distintas localidades, donde se registraron inundaciones y sobre todo grandes destrozos por los vientos huracanados que soplaron durante el meteoro. En Frontera, departamento Castellanos, el viento llegó a alcanzar los 125 kilómetros por hora, y provocó la voladura de 25 techos. La localidad de Sastre, en el departamento San Martín, sufrió una situación similar, con la caída de 30 árboles solamente en el predio de un club. Pero fue María Susana, en el mismo distrito, la que recibió la mayor cantidad de agua: allí, cedió una defensa y el 80 por ciento del pueblo se inundó.

"Nunca vi nada igual", dijo a media tarde de ayer Norberto Antici, el presidente comunal de María Susana, durante unos minutos que se tomó de las tareas de asistencia a los vecinos para atender a LaCapital y relatar la penosa inundación que afectó a su localidad, de poco más de cuatro mil habitantes, ubicada en el sudoeste del departamento San Martín, sobre el límite con la provincia de Córdoba y a unos 160 kilómetros de Rosario.

"La situación solo tiene explicación en los fenómenos naturales que ocurrieron en los últimos días. Hubo lugares de alrededor en los que cayeron 400 milímetros y ayer, durante las primeras horas del día, llovió alrededor de 130 milímetros en una hora y 200 hasta el amanecer", dijo Antici. Y describió que la totalidad de la planta urbana se encuentra bajo agua y aproximadamente unos 20 evacuados fueron alojados en el Club Atlético Susanense.

El jefe comunal también dijo que las defensas que se construyeron en la zona periférica de la planta urbana se vieron superadas por el caudal de agua que ingresaba desde la zona rural y de distritos vecinos. "No hay que olvidar que María Susana se encuentra unos seis metros por debajo del nivel de Piamonte o Montes de Oca", detalló.

Al atardecer, los bomberos voluntarios locales y de las asociaciones de Las Parejas, Centeno, El Trébol y Carlos Pellegrini, entre otras, trabajaban con embarcaciones para trasladar vecinos en situación de emergencia, distribuir bolsas de arena y asistir a quienes se negaron a dejar sus hogares. Las tareas, coordinadas por los agentes de Protección Civil y del Ministerio de Gobierno de la provincia, también requirieron la intervención de agentes sanitarios para aplicar en pocas horas un operativo de profilaxis, de atención de emergencias y de distribución de agua, medicamentos y artículos de primera necesidad. Mientras tanto, en otros frentes, rescatistas, operarios y voluntarios se aplicaron a atender las dos bombas que se instalaron para bajar el nivel de agua dentro de la planta urbana.

El paisaje en el pueblo era desolador. Tristeza y angustia eran los sentimientos que reflejaban las miradas de la mayoría de los vecinos. Es que mucho pensaron que las tareas que ordenó realizar el gobierno de la provincia luego de la inundación de 2016 resolverían por completo el fenómeno de la planta urbana inundada. "Los trabajos que había que hacer se hicieron, funcionan y mejoraron los drenajes. Pero acá hay un fenómeno natural que supera todas las previsiones", dijo Antici tras señalar que desde las primeras horas del día el gobernador, Miguel Lifschitz, estuvo en contacto con él para brindarle toda la asistencia necesaria.

Ayer cerca del atardecer, la preocupación de las autoridades se centraba en la necesidad de reponer la energía donde fuera posible. "No es una tarea fácil porque, si bien no hubo problemas en el tendido eléctrico, hay lugares en el pueblo en los que la red eléctrica puede presentar peligros por la abundancia de agua y amenazar la seguridad de los vecinos", indicó Antici.

En Sastre

Minutos después de las 2 de ayer, se desató un vendaval de viento agua y granizo que afectó a la ciudad de Sastre. Si bien no se reportaron daños a la población, hubo consecuencias serias sobre el arbolado público, el tendido eléctrico urbano y la voladura de techos en dos viviendas. Durante toda la jornada agentes municipales trabajaron para quitar la gran cantidad de árboles que derribó el viento y las cuadrillas de la Empresa Provincial de la Energía en reparar columnas y cables cortados.

Las ráfagas de viento, que superaron los 90 kilómetros por hora, afectaron particularmente las instalaciones de Club Atlético Sastre, en las que rompió una veintena de árboles, derribó tapiales y columnas de alumbrado.

Vientos de 125 km/h

El secretario de Protección Civil de Santa Fe, Marcos Escajadillo, indicó que la mayor afectación fue en la zona de Frontera, departamento Castellanos, localidad contigua a la ciudad cordobesa de San Francisco. "En la madrugada, alrededor de las 2.30 y con vientos que superaron por momento los 120 kilómetros por hora, se registró la voladura de 25 techos, ramas, árboles y cables caídos. Esto afectó los servicios, las escuelas y se suspendieron las clases", informó.

"La EPE está trabajando en Frontera y estamos viendo el suministro de agua potable porque depende mucho de la zona de San Francisco. Hubo una familia con lesionados leves, que por el colapso del techo fueron atendidos y auxiliados por bomberos", comentó Escajadillo, consultado por la situación de personas heridas por la tormenta.

En tanto, la ministra de Educación de la provincia, Claudia Balagué, informó que se está trabajando y acompañando a la comunidad educativa de las escuelas afectadas hasta el momento por la tormenta en Frontera y Estación Josefina.

La ciudad de Santa Fe no fue ajena al fenómeno. Allí, la populosa barriada de El Pozo registró numerosos techos volados, árboles caídos y cables cortados. La Torre 5 de ese barrio, ubicada en calle Caballero Martín, fue la que se llevó la peor parte ya que como consecuencia de la intensidad del viento se volaron los techos de chapa, que llegaron a 500 metros de distancia hasta llegar a la Torre 1. Voladuras de techos, árboles caídos, cables cortados son solo algunas de las consecuencias que dejó el temporal en la populosa barriada santafesina.

"Estamos trabajando para despejar las calles, la tormenta fue bastante fuerte", contó Estela Santa Cruz, presidenta de la vecinal de barrio El Pozo. En relación a las 40 familias que habitan la Torre 5, Santa Cruz afirmó que la situación es caótica. "Esperamos que no llueva, estamos buscando presupuesto para el arreglo ya que todos los pisos de la torre están afectados por la filtración del agua", dijo.

Más cerca de Rosario, las localidades de San Genaro, Maciel, Centeno, Díaz, Monje y Gaboto fueron las más afectadas por la tormenta, en algunos casos acompañadas de granizo, aunque no se registraron episodios de anegamientos importantes.

En tanto, la ruta nacional Nº34 quedó totalmente cortada por el cruce de agua sobre la calzada a la altura de los kilómetros 103 y 59. A raíz de esto, el tránsito debió desviarse en sentido ascendente por ruta provincial 91 (en Totoras), y en sentido descendente por ruta provincial 64 (San Martín de las Escobas), ambos hacia autopista Santa Fe-Rosario.

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