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El joven desaparecido de Andino ya se encuentra camino a su casa

Facundo Solimo atravesó la frontera por La Quiaca y lo retuvo Gendarmería. Llegará a San Lorenzo y allí contará lo ocurrido al fiscal.

Jueves 21 de Septiembre de 2017

El calvario de una familia llegó a su fin. Facundo Solimo, el joven de 28 años que el 22 de agosto había sido reportado como desaparecido en Quito, Ecuador, ingresó ayer a la Argentina. Lo hizo por La Quiaca, sano y salvo, y fue alojado en un escuadrón de Gendarmería nacional de esa localidad. Su madre, Alejandra Frías, lo espera en Pueblo Andino, donde vive el joven. "Estoy feliz, ahora lo que quiero saber es qué fue lo que le pasó", cuenta la mujer desde su casa de San Juan 544, en la vecina localidad.

La aparición de Facundo y su paso por la frontera fue anunciado oficialmente por el Ministerio Público de la Acusación. "Fiscalía Regional Segunda Circunscripción informa que Facundo Solimo, de 28 años, ingresó a la Argentina por el paso fronterizo de La Quiaca. Está en buen estado de salud. Será entrevistado por disposición del fiscal (de San Lorenzo) Aquiles Balbis para dilucidar cuál fue su situación en el exterior y luego regresará (a su hogar)", se leía ayer a media mañana el parte oficial que daba cuenta del regreso del joven que por un mes estuvo desaparecido, salvo por muy breves contactos que tuvo con su padre y con su hermana.

El paradero de Facundo se convirtió para su familia en un misterio el 22 de agosto pasado, cuando el joven retiró un giro que le habían mandado desde la Argentina y por mensaje de voz le avisó a su familia que iba camino "a la terminal de ómnibus", presuntamente de Quito, para emprender el retorno a su hogar. Llevaba meses viajando por Sudamérica y ya quería retornar.

Es que Facundo Gabriel Solimo, de 28 años, había emprendido el 15 de abril un viaje que lo llevó a Córdoba, de ahí a Catamarca, luego —presumiblemente— a Salta, de donde habría pasado a Bolivia, luego a Perú, hasta que recayó en Quito, Ecuador.

En cada lugar de estadía se las había ido rebuscando con distintos trabajos, seguramente ocasionales y de poca paga. Pero el 17 de agosto se comunicó con su familia para decirle que ya no tenía dinero y quería volver. Como ese día era feriado en la Argentina, su madre esperó y le envió el dinero para que lo cobrara el 22 de agosto. Ese día, Facundo tuvo el último contacto: anunciaba que iba camino a la terminal. Después no supieron más nada de él. Un día después, su hermana detectó que su celular estaba conectado, pero no atendió los llamados.

La incertidumbre fue creciendo con los días, máxime teniendo en cuenta que el joven se comunicaba periódicamente con Andino. "Siempre estuvo en contacto, si no era por celular (una vez se lo robaron) lo hacía desde una cabina telefónica", contó a La Capital su hermana Nurina, de 15 años, el 5 de este mes, cuando la desesperación había alcanzado a todo el núcleo familiar.

LaCapital publicó la noticia de la desaparición de Facundo en la edición del pasado miércoles 6. La información se viralizó y la noticia tuvo alcance nacional.

Ese mismo día, el jefe de la Sección Consular de la Embajada argentina en Ecuador, Francisco Boulín, confirmaba a este diario que el día anterior se había recibido de Cancillería el pedido formal de búsqueda de paradero, y que ya se iniciaron los trámites de rigor ante distintos organismos ecuatorianos. Y afirmó: "Para la Cancillería argentina y para esta Embajada, la aparición de Facundo es un tema prioritario".

Empezaba así la búsqueda formal del joven. Boulín afirmó entonces: "Recibimos de manera formal la comunicación de Cancillería; nos reunimos con la Policía Nacional de Ecuador y enviamos los oficios de rigor a Migraciones, a la Cancillería ecuatoriana y al organismo que se encarga de la búsqueda de personas desaparecidas", abundó el jefe de la Sección Consular. Y recordó: "Luego del crimen de las dos jóvenes mendocinas (María José Coni, de 22 años, y Marina Mengazzo, de 21, en Montañitas, en febrero de 2016), las autoridades ecuatorianas se toman muy en serio el tema de las desapariciones".

Otra que jugó un papel fundamental fue Gisella Signorelli, politóloga y referente de Identidad Andino, quien se puso a disposición de la familia, sobre todo para lo que fueran trámites diplomáticos y consulares. Signorelli estuvo detrás de los pasos de Facundo y también tomó contacto con la embajada de Ecuador, donde le brindaron la misma información.

Ecuador actúa a través de la Dinased, que indaga el paradero de las personas desaparecidas en el país, y el ECU 911, servicio coordinador de la policía. La búsqueda también incluiría el alerta en los distintos pasos fronterizos.

Pero un día después, el 7 de septiembre, el embajador argentino en Ecuador, Luis Juez, envió por Twitter un mensaje que quizás jamás debió haber circulado y desconcertó a todos. Aseguraba que Facundo había ingresado a Colombia el 23 de agosto por la ciudad de Ipales y que estaba hospedado en la ciudad de Bogotá. Es más, el twitt de Juez precisaba que el joven estuvo "en el Hostal Casa Quevedo hasta el 25 de agosto", fecha en que "partió a Cartagena de Indias". Pero nada de eso se le había informado a la familia, que seguía en la más absoluta incertidumbre.

No obstante, el jueves pasado Alejandra anunció que el padre de Facundo, Mario Adalberto Solimo, había logrado contactarse con su hijo. Mario vive en Biloxi, Misisipi, Estados Unidos, y había comenzado su propia búsqueda, que lo llevó a ubicar a una mujer que, aparentemente, estaba con el joven pero era reticente a dar información. El hombre presionó y finalmente logró dar con su hijo, que se encontraba en Perú.

"Le dije que agarrara el documento, que hiciera como que se iba a trabajar y desapareciera, que cobrara el giro que le mandé y se fuera", se escucha en el celular de Alejandra el mensaje de voz de Mario, que ya habla con un acento centroamericano.

"Se fue a buscar al padre"

LaCapital volvió ayer a la casa de San Juan al 500, en Pueblo Andino, donde había estado 15 días antes. Encontró a una Alejandra más relajada, contenta, aunque todavía preocupada por no saber qué fue lo que le pasó exactamente a su hijo.

"Facundo fue a buscar a su padre", confesó la mujer, que se separó cuando el ahora joven de 28 años tenía apenas dos, y que perdió todo contacto con su ex pareja cuando el chico cumplió los seis.

Alejandra recordó que desde los 18 años el muchacho comenzó a plantear su deseo de conocer a Mario, pero habrían de pasar 10 años para que emprendiera la aventura del reencuentro. No imaginaría nunca que aquél a quien fue a buscar sería el mismo que lo encontró, cuando todos lo daban por desaparecido, vaya a saber dónde.

Qué ocurrió en el medio, no lo sabe. Sí sabe que ahora Facundo está camino a casa. Esperará un tiempo prudencial para pedirle explicaciones. "Cuando vuelva te cuento todo", le dijo el muchacho a su hermana Nurina. Ahora, todos esperan verlo atravesar la verja de la casa. Es cuestión de horas.

"Estoy feliz porque vuelve, ahora quiero saber qué es lo que le pasó realmente todo este tiempo"

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