La Región

Dolor y un fuerte reclamo de Justicia a un año de la tragedia de Monticas

Sonó la sirena de los bomberos, como aquella vez. Se colocó una placa conmemorativa y se reclamó celeridad en la investigación.

Domingo 25 de Febrero de 2018

Dolor, lágrimas, abrazos, pero también aplausos, el sonar de una sirena y un fuerte reclamo de justicia tiñeron la mañana de ayer sobre el kilómetro 779 de la ruta nacional Nº 33, el lugar donde dos colectivos de las empresas Monticas y Metropolitana chocaron de frente en la que fue la peor tragedia vial del sur santafesino, con un saldo de 13 muertos y más de 30 heridos. Familiares de víctimas y sobrevivientes volvieron a insistir conque la investigación "es demasiado lenta", y advirtieron que no bajarán los brazos en su reclamo de justicia al cumplirse el primer aniversario del siniestro vial.

"Pedimos justicia después de un año en que no tenemos novedades de las pericias. Ver tanta burocracia frenando el avance de la causa hace que uno desconfíe", dijo Hugo Belén, pariente de uno de los choferes que murió en el choque.

Exactamente a las 10.50, hora en que se produjo el tremendo choque, los bomberos hicieron sonar la alarma, la misma que muchos vecinos escucharon aquél día sonar insistentemente, cuando los camiones y las ambulancias se dirigían a asistir a los heridos. También se colocó una placa conmemorativa sobre las dos cruces blancas clavadas al costado del asfalto, que evocan la tragedia. Los presentes aplaudieron para pedir justicia y recordar a sus seres queridos, mientras entre abrazos brotaron lágrimas de dolor e impotencia.

"Que nadie se olvide"

Víctor Juárez, compañero de Aníbal Pontiel, uno de los choferes muertos que manejaba el colectivo de la empresa Metropolitana, dijo tras el acto que "con el resto de los compañeros decidimos colocar una placa en conmemoración a la sonrisa de Aníbal, que era lo primero que uno veía cuando se cruzaba con él".

"Lo extrañamos y queremos que se sepa que acá hubo un accidente, para que nadie se olvide de la terrible tragedia que nos destruyó a todos", dijo Juárez, que criticó a la justicia "demasiado lenta", que "parece buscar que nos olvidemos y bajemos los brazos. Pero no lo vamos a hacer —advirtió —. Estamos acá para que nadie pierda la memoria".

Por su parte, Lucía Marchegiani, amiga y "hermana del corazón" de María Belén Genga, la mujer de 42 años que desde hace uno está en coma, exigió "justicia para todas las víctimas" y enfatizó: "Queremos que los hechos se esclarezcan y las autoridades den la cara".

"Si no fuese por los medios de comunicación, las empresas, los jueces y los fiscales no aparecen porque esto es mejor esconderlo, es un grano en el cuerpo de cualquiera", acotó, y criticó la falta de información sobre la causa a familiares y sobrevivientes.

Lucía resumió el sentimiento general de los presentes en el acto. "Estamos solos como lo estaban los pasajeros el día del accidente cuando no había cinturones de seguridad y los coches estaban rotos".

"A un año de lo sucedido seguimos estando en la misma situación, no es que esto generó un cambio para bien. Atrás de los muertos quedan familias enteras deshechas", dijo, y pidió que se esclarezca lo ocurrido "porque si no no vamos a crecer como sociedad".

"Pasa un colectivo y tiemblo"

Una de las sobrevivientes del choque, Carina D'Alessandro, contó que todavía sufre las secuelas físicas y psíquicas que le provocó la colisión, por lo que "cada vez que pasa un colectivo por al lado, tiemblo".

La mujer, radicada en Casilda, iba en uno de los ómnibus de la empresa Monticas que chocaron de frente el 24 de febrero del año pasado y estuvo internada durante tres meses en un sanatorio de Rosario como consecuencia de las heridas que sufrió durante el impacto.

"Sigo con tratamiento psicológico, porque a la noche recuerdo los gritos, veo las imágenes", sostuvo. Y recordó: "Yo el 24 de febrero de 2017 volví a vivir; voy a vivir con dolores hasta el resto de mi vida. Ya me lo dijo el médico, me tengo que acostumbrar a ese dolor que va a ser tanto que no me voy a dar cuenta que lo estoy sufriendo".

   D’Alessandro contó cómo vivió este año durante un encuentro en Casilda de sobrevivientes del siniestro vial, en el que recordaron a las víctimas.

   “Si exijo justicia no es por mí, es por las trece personas que ya no están”, afirmó, aunque no se mostró esperanzada de que la trágica situación que le tocó vivir haya sido útil para evitar que ocurra algo similar. “Siento que no cambió nada, que todo sigue igual, quizás peor”.

    La tragedia que enlutó a la región se cobró las vidas de Jorge Ledesma (58), Johana Fernández (15), Gianella Fernández (20), Juan Burzaca (82), Cintia Albornoz (38), Gabriela Márquez (35), Juana Ferreyra (69), Jorge Forgioni (60), Aníbal Pontiel (53), Gustavo Souza (48), Alejandro Machado (23), Natalia Angiorama (31) y Sergio Norberto Chane (72).

En Casilda

El aniversario de la tragedia de la ruta 33 estuvo precedido por una charla que se desarrolló el pasado jueves en Casilda. Coordinada por periodistas locales, participaron de la misma siete representantes de familiares de las víctimas, la Intendencia, el Concejo, la Universidad Nacional de Rosario y la Comisión Usuarios Autoconvocados y se llevó a cabo en la sede de la Asociación Vecinal barrio Alberdi.

   Tomás Morales, de esta última organización y que por su labor docente en distintos establecimientos de la zona se define como “un simple usuario de micros”, recordó que ante las falencias que mostraba el servicio de Monticas “se hizo en su momento una convocatoria a la población para salir a protestar con la gente por lograr mejoras. Comenzamos a reunirnos; se conformó una comisión y empecé a laburar desde ese lugar”.

   Morales señaló que “una de las acciones que desarrollamos el año pasado fue hacer uso de la llamada «banca ciudadana», un espacio que brinda el Concejo Municipal (de Casilda) y que es un derecho que tiene cualquier ciudadano de presentar un proyecto”.

   Cuando el cuerpo le da un turno, se presenta al proyecto en la sesión pública, se defiende, se expone y queda sujeto a que el cuerpo lo apruebe. “Nosotros presentamos un proyecto de ordenanza para que se habilite una oficina de información, control y reclamo para el transporte de pasajeros”, dijo.

   Según contó el docente y dirigente vecinal, el proyecto presentado fue bien visto por los concejales de la ciudad, el intendente y hasta por la Secretaría de Transporte de la provincia. “Y es más: se inauguró, pero nunca se puso en marcha”, lamentó.

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