La Región

Desalojaron una familia y ahora están ocupando un predio de un motel abandonado en Venado

El motel de Pastorino, sobre la ruta 8, fue abandonado en 1977 y nunca alcanzó a ser inaugurado

Lunes 06 de Septiembre de 2021

Una pareja con su hijo de 14 años y una anciana de 85 fueron desalojados de la vivienda que alquilaban desde hace 20 años en Venado Tuerto y después de eso ocupó una parte del predio de un viejo motel abandonado que está ubicado en la famosa curva de Pastorino, en el kilómetro 360 de la ruta nacional Nº 8. La familia, que se dedica a la pesca desde hace 7 años, no pudo obtener la licencia para pescar en la laguna La Picasa y desde hace un año que no encuentra el modo de generar los recursos necesarios. Con sus pertenencias cargadas en el flete, tras ser desalojados el 31 de agosto, la familia enfiló directamente hacia el predio del motel. La familia subsiste con las changas que la mujer realiza como cadete.

La familia Cabrera es una familia común de clase media baja que al no poder contar con los recursos necesarios para solventar el alquilar de la casa que habitan, fueron desalojados el último día de agosto. La orden de desalojo la habían recibido el 16 de agosto y en ese lapso de 15 días, hasta que finalmente fueron desalojados, no consiguieron los medios para poder reubicarse y tampoco para cancelar la deuda que tenían con el dueño de la propiedad que alquilaban.

Pese a que el monto de la casa que alquilaban, ubicada calle Angel Rex del barrio Ciudad Nueva, era de apenas 4 mil pesos mensuales, los Cabrera no pudieron afrontar la deuda que se les había originado con el paso de los meses y fueron desalojados. La familia está compuesta por Gerardo (56) su esposa Nanci (39) el hijo de ambos de 14 más la mamá de Cabrera de 85 años.

El motel de Pastorini fue construido en el año 1977-1978 y nunca fue inaugurado. Tenía 20 habitaciones y pese al paso del tiempo, aún se conserva en aceptables condiciones. “El 31 de agosto tuvimos que cargar todas nuestras pertenencias en el camión del flete y al no tener adónde ir; decidimos ir al viejo motel de Pastorino”, contó Nanci. Ese lugar está ubicado a casi diez kilómetros de centro de Venado Tuerto y a la vera de una peligrosa curva.

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Los muebles y electrodomésticos que pudieron rescatar tras la mudanza, están bajo techo en piezas del viejo albergue transitorio.

Los muebles y electrodomésticos que pudieron rescatar tras la mudanza, están bajo techo en piezas del viejo albergue transitorio.

A Nanci no le gusta hablar de usurpación ya que en rigor lo que están ocupando es el predio donde estaba emplazado el viejo motel. El hijo y la abuela de 85 años duermen en una casilla mientras que Nanci y Gerardo lo hacen en el auto. Lo que sí están utilizando son dos piezas para guardar los muebles que tenían en la casa que habitaban previo al desalojo.

Lo cierto es que el predio, inmerso en un pequeño monte impenetrable, fue desmalezado por los Cabrera y ahora se lo puede divisar desde lejos ya que anteriormente el pequeño monte que se había formado por el paso del tiempo y la falta de mantención, casi no dejaba ver la silueta del viejo motel abandonado a fines de los años 70.

Motel sin inaugurar

El 20 de junio de este año, La Capital había publicado una nota en la que hacía mención a la asombrosa historia del motel. "El tiempo lo convirtió en mito. Se inició allá por 1977 y nunca terminó de aclararse qué pasó. Lo cierto es que no llegó la inauguración de lo que estaba previsto como el “Motel de Pastorino”, sobre la ruta nacional Nº 8, a pocos kilómetros de Venado Tuerto".

"Una historia que atraviesa a varias generaciones y en la cual la creencia popular sostiene que cuando estaban por inaugurarlo se dieron cuenta que las cocheras eran chicas y los autos no podían abrir sus puertas para ingresar a las habitaciones. Una versión que con el correr de los años fue descartada, incluso por este diario, pero que igual dejó dudas porque algo raro hubo en todo ese periplo para que la obra hotelera no viera la luz". (Ver nota aparte)

>>Leer más: Secretos sobre el motel que debió abrir en 1977 y todavía alimenta mitos e historias

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En la casilla ubicada dentro de una de las piezas del viejo albergue vive el hijo del matrimonio Cabrera, de 14 años, junto a su abuela de 85 años.

En la casilla ubicada dentro de una de las piezas del viejo albergue vive el hijo del matrimonio Cabrera, de 14 años, junto a su abuela de 85 años.

Pescadores

La pandemia, como no podía ser de otro modo, les complicó la vida a los Cabrera. Es que ellos vivían de la pesca desde hacía siete años. Pero en el último años no pudieron hacerlo más ya que no pudieron contar con la licencia que los autorice a pescar. Nanci relató a éste diario que “nosotros pescábamos, limpiábamos los pejerreyes y luego los vendíamos en la ciudad”.

Esa actividad la llevaban a cabo en la laguna La Picasa. Allí había varios pescadores que se dedicaban a lo mismo que en su mayoría eran de las localidades de Diego de Alvear. Para regular un poco la cuestión de la pesca es que los pescadores comenzaron a pedir licencias para pescar ya que cuando los detectaba la policía o la propia Gendarmería les decomisaba los peces.

Nanci sostuvo que recurrió a todo tipo de ayuda; fundamentalmente de políticos. “Fui a Acción Social de la municipalidad, me acerqué al Concejo para hablar con los concejales, hablé con el intendente Leonel Chiarella y con el senador Lisandro Enrico y ahora estoy esperando que me den una mano. Yo no quiero que me regalen nada sino que me ayuden para poder salir de ésta situación. A nadie le gusta estar tirado y vivir de la manera que los estamos haciendo nosotros ahora”, resaltó la mujer.

En principio pareciera fácil la solución ya que lo que está pidiendo Nanci y su esposo Gerardo Cabrera es que le den la licencia para poder pescar nuevamente. “Nosotros necesitamos ese permiso o licencia para no tener inconvenientes con Gendarmería o la policía”.

Nanci contó que su esposo Gerardo de 56 años deberá afrontar una operación que si bien no es de riesgo, si le implicará no poder trabajar normalmente en los próximos meses. “Cualquier trabajo que me puedan dar será bienvenido. O algún lugar dónde vivir. Además esperamos que podemos obtener la licencia para volver a pescar que era de eso con lo que vivíamos, más allá de mi trabajo como cadete que hago para poder subsistir". El teléfono de contacto es; 3462-368847.

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La vieja estructura del motel de Pastorino, soportó estoicamente el paso del tiempo y se mantiene casi intacta.

La vieja estructura del motel de Pastorino, soportó estoicamente el paso del tiempo y se mantiene casi intacta.

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