Abuso infantil

Confirman paternidad de un hombre acusado de violar y embarazar a su hija adolescente

Lo determinó un estudio genético ordenado por la Justicia. Tres de sus hijos se animaron a denunciar en julio último los abusos que sufrieron hace 18 años.

Sábado 28 de Octubre de 2017

Un estudio genético determinó que un comerciante de Casilda sería el padre de la nena que una de sus hijas dio a luz hace 18 años y a quien reconocía como nieta. Este análisis de ADN positivo será determinante para probar la responsabilidad penal de Oscar P., de 57 años, quien fue acusado de cometer una serie de delitos contra la integridad sexual de dos hijas y un hijo, por lo cual se encuentra con prisión preventiva efectiva desde hace casi cuatro meses.

Fuentes cercanas a la investigación y allegados a la familia de las víctimas confirmaron a LaCapital el análisis positivo y, aunque aún no está definida la fecha, la fiscal interviniente, Lorena Aronne, pediría en breve la elevación a juicio de la causa al haber reunido evidencias que considera suficientes para promover tal instancia.

El conmocionante caso, del que dio cuenta este diario, tomó estado público cuando el acusado de abuso fue detenido y posteriormente imputado en julio pasado luego de ser denunciado por tres de sus hijos, dos mujeres y un varón, que decidieron romper el silencio y contar los padecimiento que sufrieron cuando eran menores de edad y mantuvieron en reserva durante años.

En la audiencia imputativa donde fueron ventilados los cargos que se le achacan, el incriminado se mostró inmutable y aunque se abstuvo a declarar negó todas las acusaciones en su contra a las que califico como una suerte de "circo".

Sin embargo, la contundencia del análisis de ADN, el cual fue ordenado por la jueza Mariel Minetti a solicitud de la fiscal, resulta inobjetable.

El haberse demostrado científicamente su vínculo biológico paternal con la chica, ahora mayor de edad, que tuvo una de sus hijas a la que dejó embarazado a causa de un abuso sexual, refuerza y está en consonancia con los testimonios vertidos también por sus otras víctimas del seno familiar que aseguran haber sido sometidas, maltratados y hostigadas.

"Lo importante de esta caso es que pese al largo tiempo transcurrido se animaron a denunciar y confiaron en las instituciones del Estado con la vista puesta en que se haga justicia", dijo un alto funcionario judicial consultado por este diario.

Si bien las evidencias en su contra no parecen dejar demasiado margen para la defensa del imputado, cabe recordar que inicialmente su representante legal planteó la prescripción de la acción penal bajo el fundamento de que los hechos investigados sucedieron hace años, argumento con el cual podría volver a insistir.

De los tres hechos que le fueron imputados, el más grave está tipificado como abuso sexual con acceso carnal calificado por el vínculo y la minoridad contra una de sus hijas, identificada como A.P., hoy de 33 años, quien, fruto de tal relación no consentida quedó, como ahora revelan los estudios consignados, embarazada de B., quien ya tiene 18 años. Y los restantes ilícitos en perjuicio de sus otros hijos denunciantes, fueron caratulados como abuso gravemente ultrajante por la reiteración y la minoridad.

El caso recaló en la Justicia a instancias de una denuncia proveniente de la escuela donde concurre la joven B., que hasta ese entonces no estaba probado que se trataba de la hija del imputado, luego que docentes del establecimiento advirtiesen que podría ser víctima de un caso de violencia intrafamiliar protagonizado por quien hasta ese momento identificaba como su abuelo, pero que se confirmó es su padre biológico.

Ello motivó la intervención de un equipo interdisciplinario que, al entrevistar a la madre de la adolescente, visibilizó la situación al contar que su hija fue fruto de una violación que ella sufrió de su propio padre al que, por sugerencia de los profesionales intervinientes, terminó denunciando ante Fiscalía. La causa luego sumó la no menos traumática experiencia vivida por dos de sus hermanos, que también promovieron la acción penal.

Otro detenido por abuso infantil

A los ya resonantes casos de delitos de abuso sexual registrados en Casilda y la zona y de los que dio cuenta este diario se sumo otro anteayer contra un niño de solo tres años y por el que fue detenido e imputado un albañil de 31 años que quedó bajo presión preventiva por 60 días.

Así lo resolvió la jueza Mariel Minetti, en el marco de una audiencia, al considerar que había elementos suficientes para sospechar del presunto abusador, identificado como J.R.O., a quien además se le inició otra causa por encubrimiento al comprobarse cuando fue arrestado que el vehículo con el que intentó fugarse tenía un pedido de captura.

El hecho investigado habría ocurrido el martes de esta semana en una vivienda de barrio Nueva Roma, cuando el pequeño, que se encontraba al cuidado de su abuela, habría sido obligado por la pareja de ésta a practicarle una felatio mientras ella dormía aunque no trascendieron mayores detalles. La denuncia había sido radicada por la madre del menor en la comisaría de la mujer.

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