La Región

Condena efectiva a un conductor alcoholizado que mató una joven

Fue en 2013 en Pueblo Esther. Le redujeron la pena pero ahora deberá cumplir tres años en cárcel. Además, le revocaron un pedido de nulidad.

Jueves 08 de Febrero de 2018

Mañana se cumplen cinco años del choque que se cobró la vida de la joven Belén Villarruel, quien fue atropellada en 2013 en Pueblo Esther por un conductor que manejaba alcoholizado en la ruta provincial 21. Un día antes de ese trágico aniversario, su familia siente que su hija "descansa en paz", porque la Cámara de Apelaciones revocó un pedido de nulidad de la pena a Baltazar Nucci y se la redujo a tres años de prisión efectiva, con diez años de inhabilitación especial para conducir cualquier tipo de vehículo.
En diálogo con La Capital, Alejandra Quinteros, mamá de Belén, contó que esperaba que la pena fuera de 4 años y 9 meses, tal cual fue el fallo que dictó el juez correccional Juan José Alarcón. Sin embargo, admitió que está "conforme" con esta última resolución porque considera que "es difícil que en los siniestros viales se consigan condenas efectivas", teniendo en cuenta que el acusado estaba en libertad.
"Va a pagar un poco todo el daño que le hizo a mi hija y el dolor irreparable que dejó en mi familia; mañana se cumplen 5 años de su ausencia", comentó Quinteros, quien aún tiene fuerzas para seguir luchando y alentar a todas las familias que luchan contra "asesinos al volante".
La mujer aseguró que fueron cinco años de intensa lucha en los que asegura que tanto el acusado como su familia "se burlaban" cuando realizaban marchas y pegatinas para exigir justicia por la muerte de Belén. "Durante todos estos años recibimos golpes, humillaciones, burlas y hasta patadas", recordó, al tiempo que lamentó: "A mi hija no me la devuelve nadie, era única hija, y si hubiera tenido más hijos hubiese luchado de la misma manera".
"Hoy mi hija descansa en paz; espero que este caso sirva para que otras madres puedan tomar fuerzas para luchar porque contra los asesinos al volante se puede. A mi me llevó cinco años y nunca bajé los brazos", señaló.
El martes 29 de noviembre de 2016, Baltazar Nucci fue condenado a cuatro años y 9 meses de prisión por ser encontrado responsable de la colisión que en febrero de 2013 terminó con la vida de Belén Villarruel, de 23 años, mientras conducía una moto camino a su casa por la ruta provincial 21, en jurisdicción de Pueblo Esther, a la altura del Cottolengo Don Orione.
De acuerdo a la versión que por ese entonces precisó la querella a La Capital, el acusado manejaba con "2,41 gramos de alcohol en sangre y 2,75 en orina (alcoholuria)", a bordo de una Fiat Fiorino, con la cual impactó a Belén mientras regresaba a General Lagos desde Baradero.
"No le importó su vida ni la de nadie, porque una persona que maneja con esa graduación de alcohol no le importa nada", lamentó Quinteros, al tiempo que agregó: "Salió directamente a matar y siempre se llevó a todo el mundo por delante".
Cabe recordar que el 21 de febrero del año pasado, Nucci, quien ya estaba inhabilitado para conducir cualquier tipo de vehículo y aún estaba en libertad, fue detenido en Corrientes y La Paz, de esta ciudad, mientras manejaba un Volkswagen Bora.

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