Sábado 17 de Diciembre de 2022
“En el día de hoy se recibió de profesora de educación secundaria en lengua y literatura, una mujer extraordinaria: Hilda Alfaro”, publicó en sus redes oficiales la Escuela Normal Superior “Dr. Antonio Sagarna”, de Nogoyá, Entre Ríos. Hasta allí, no era más que el anuncio que el establecimiento educativo hace de cada uno de sus graduados. Sin embargo, en este caso, hubo un dato singular que añadió ternura, admiración y respeto a cada uno de los lectores: Hilda tiene 80 años.
Su caso, y tal como lo refleja el anuncio de la escuela, se transformó en “un ejemplo para todos y, sobre todo, para los que apoyamos la educación”. El posteo con las imágenes del momento en que la flamante graduada recibe la libreta de estudio, las cálidas salutaciones de compañeros, familiares y amigos, el tradicional baño de espuma y el marco para fotos con la leyenda “soy profe de lengua y literatura” rápidamente comenzó a cosechar comentarios para felicitarla y expresarle la alegría por alcanzar lo que ella misma definió como “un sueño”.
La historia rápidamente se reflejó en el portal periodístico local Nogoyá Noticias quienes contaron que “la comunidad educativa de la escuela la definió como un ejemplo de responsabilidad. Tenía asistencia perfecta. No importaba que hiciera frío o calor, ella siempre llegaba. Obtuvo notas espectaculares con un promedio general de 9,11 con el que logró ser abanderada”.
Su hermano, Juan Manuel, hizo un repaso de la vida de Hilda, dedicada a la docencia. “Mi hermana se recibió de profesora después de más de 30 años de docencia y casi 30 de jubilada”, resumió y precisó que “cursó sus estudios primarios en la Escuela “La Paloma” de Algarrobitos. Después, en Nogoyá, realizó tres años de bachillerato en el Colegio Nacional “Dr. Antonio Sagarna” y dos años de magisterio en el Colegio “Nuestra Señora del Huerto”, de donde egresó como maestra normal nacional.
Hilda fue cinco años maestra en la Escuela N° 23 de Crucesitas Octava, otros cinco en la Escuela N° 55 “La Carlina” de Don Cristóbal, después siete años en la Escuela N° 9 de Hernández y finalmente 15 años en la Escuela N° 2 “Cnel. Lorenzo Barcala”, en Nogoyá.
“Pero además de la docencia, a la que le brindó su dedicación, su esfuerzo y todo su amor, siempre estuvo atenta a las necesidades de la familia y formó la suya propia. Hoy disfruta de su hija, nietos y bisnieto”, detalló Juan Manuel.
Hilda, por estas horas se regocija con el cariño que le expresan en Nogoyá, donde todos la conocen. También de las muestras de afecto y gratitud que le llegan a través de las redes sociales. Son muestras de alegría por sus logros que seguramente servirán para que impulse nuevos objetivos.