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Cómo fue la tarde clave de Paula Perassi según el hijo de Strumia

"Estoy acá para declarar y para que me conozcan", dijo Nicolás Strumia en el juicio que se sigue contra sus padres.

Miércoles 10 de Abril de 2019

"Estoy acá para declarar y para que me conozcan". Así inició la participación Nicolás Strumia en el juicio que se sigue contra sus padres y otras siete personas por la desaparición de Paula Perassi. El hijo mayor de Gabriel Strumia sostuvo que el 18 de septiembre de 2011, día en que se vio por última vez a la mujer, él estuvo, junto a su padre y su madre, en la casa familiar de Puerto San Martín, ayudando a levantar un cerco para la pileta de la casa. En la audiencia se expusieron imágenes estáticas tomadas de una de las cámaras de vigilancia de la vivienda que mostraban a Gabriel, a su esposa y a Nicolás desde las 18.49 hasta las 21. La aspiración de la defensa fue sustentar que toda la familia estaba reunida allí, ajenos a la secuencia que, según la fiscalía, terminaría con la ausencia de Paula.

Nicolás contó que su familia pidió a la empresa que monitoreaba seis videocámaras en su casa que guardara las imágenes de ese día. Sostuvo que el rígido de la computadora almacena las imágenes que cada seis meses se borran. Conservaron el video de la cámara que enfoca la pileta, ¿Por qué lo hicieron? "Porque ese fue un día que nos marcó a todos. Habían metido preso a papi. Fue para demostrar que estuvimos trabajando ahí toda la tarde", dijo el joven que entonces tenía 14 años.

Los defensores de sus padres le exhibieron fotogramas de esa cámara donde él, con voz serena, fue identificándose y a sus padres en torno a la pileta. Dijo que en toda tarde trasladaron lajas y postes desde un terreno contiguo con una chata y un trailer que descargaban en el fondo para hacer un cerco.

El abogado querellante Adrián Ruiz le preguntó por qué si había seis cámaras en la casa presentaron el contenido solo de una. También si nunca se habían movido de la casa ese día. El joven dijo que lo hicieron para trasladar las lajas. El letrado quería saber otra cosa. Le preguntó por el lapso previo a las 18.49 en que la defensa de Strumia mostró la primera imagen. Ruiz quería que se exhibiera el video a las 16, a las 17 y a las 18. "Sí estábamos en ese lugar", dijo Nicolás Strumia.

¿Qué buscaba el querellante? Dio la impresión que exponer una grieta temporal que es parte del duelo entre defensas y fiscalía. Hace 10 días José María Zanoni declaró que el 18 de septiembre de 2011 a las 18 abrió el bar de Timbúes donde trabajaba de mozo y apareció una mujer pidiendo una mesa. A los 10 minutos dijo que junto a ella se sentaron dos hombres. Sostuvo que supo luego que ella era Paula. Al otro, "alto de bigotes", lo identificó en una rueda. Eran, según sostuvo, Gabriel Strumia, amante de Paula, y Antonio Díaz, su chofer. Timbúes es la localidad donde vivía, a la vuelta del bar, la mujer acusada de practicarle un aborto a Paula.

Nicolás Strumia mantuvo siempre su versión y no se contradijo ante las preguntas de la querella. Contó que esa misma noche toda su familia fue a cenar al bar Guanabara de la costanera de San Lorenzo con Emilio Piedrabuena y su mujer. Piedrabuena fue el siguiente testigo y ratificó lo dicho por Nicolás.

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