Martes 09 de Enero de 2024
La cacería ilegal es un problema que aqueja a varias provincias, entre ellas Santa Fe. Gendarmería Nacional Argentina, en colaboración con la Dirección General de Manejo Sustentable de Fauna del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, encabezó un operativo en el que se logró decomisar un total de 99 patos crestones (Lophonetta specularioides). También se secuestraron dos patos mecánicos y dos silbatos llamadores, utilizados como señuelos.
El procedimiento se realizó en las cercanías de la localidad Los Amores, cuando Gendarmería se encontraba llevando a cabo un control vehicular. Allí, detuvieron una camioneta que transportaba a cuatro personas y en la parte trasera del vehículo se hallaron casi cien patos crestones sin vida.
Además, las autoridades se percataron de la existencia dos patos mecánicos utilizados como señuelo y 2 silbatos llamadores. Además, se descubrió que los individuos poseían armas de fuego y cartuchos de plomo, lo cual constituye una infracción a la ley 4830, por lo cual se labró el acta de infracción correspondiente.
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La cartera de Ambiente provincial recordó que la cacería de anátidos está absolutamente prohibida en todo el territorio provincial. Cazar en zonas de bañados y con munición de plomo está totalmente vedado. El plomo contenido en el ambiente acuático se acumula en los cuerpos de agua y en los animales que lo habitan, lo que podría ser perjudicial para aquellos que los consuman. "Es fundamental cuidar nuestra fauna y la salud de los habitantes de la zona", subrayarón.
En ese sentido, insistieron con que el uso de señuelos y elementos llamadores tampoco está permitido.
Por otra parte, realizar la actividad sin la licencia correspondiente y en zonas no habilitadas es motivo de infracción a la normativa provincial.
La extracción desmedida de patos debido a la cacería puede causar desequilibrios en los ecosistemas. La caza ilegal debe denunciar al 911.