La Región

Caso Ilarraz: Fiscalía y querella pedirán una pena de casi 25 años

Resta la declaración de los profesionales que atendieron a los damnificados, que corroboraron la veracidad de los testimonios.

Viernes 04 de Mayo de 2018

La causa Ilarraz, la investigación judicial que desató la más importante crisis dentro de la Iglesia católica de Paraná a partir de la trama de los abusos que fueron denunciados por un grupo de ex seminaristas, está llegando a su etapa culminante. Luego de siete audiencias de debate a puertas cerradas, donde se escucharon a más de 40 testigos, entre ellos a las víctimas-denunciantes, resta la declaración de los psicólogos y psiquiatras que atendieron a los damnificados, así como también la declaración por escrito de los obispos Juan Alberto Puiggari y Estanislao Karlic. También será importante lo que pueda deparar el lunes la inspección judicial al Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo, en las afueras de Paraná.

Tanto el Ministerio Público Fiscal como los querellantes tienen como pilares básicos para la acusación el testimonio de las siete víctimas y el resultado de las pericias psicológicas, que demostrarán la magnitud del daño causado a los afectados. Si bien se deberá esperar a las cuatro jornadas de juicio que restan, la Fiscalía consideró que "la prueba es suficiente para fundar una sentencia condenatoria". Así lo admitió el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull, quien adelantó que se solicitará la pena más alta para Ilarraz: "Va a estar cerca del máximo, que en este caso sería de 25 años por el límite que tenía en ese momento la ley. Ahora es más alto, y podría ser hasta de 50 años".

Entre todo el material probatorio reunido también —mencionó Ramírez Montrull— adquiere relevancia la tramitación del juicio diocesano y la carta que un grupo de sacerdotes que conformaba el Decanato III le envió al entonces arzobispo Mario Maulión, en 2010. En ese marco, el funcionario entendió que va a ser fundamental escuchar a los profesionales que trataron a los denunciantes de abusos. "Por un lado, ellos corroboraron que los testigos no están mintiendo. Y por otro lado, la afectación psicológica que tuvieron", interpretó.

"Estamos repasando las declaraciones de las víctimas. Es importante que el tribunal los escuche directamente a ellos, porque ha quedado plasmado la credibilidad de sus dichos. Ya se había evaluado al momento de hacer la remisión a juicio, se había merituado toda la prueba testimonial y documental que corroboran los hechos", agregó el profesional que está secundado por Alvaro Piérola.

Clara noción

El fiscal sostuvo el tribunal ya tiene "una clara noción de lo que era la vida en el Seminario, de cómo se manejaba Ilarraz en el mismo, cómo se desempeñaban diariamente los alumnos y cómo concurrían a la habitación".

Ramírez Montrull explicó que en el caso de Ilarraz podría tomarse como atenuante "el paso del tiempo y los distintos factores que han contribuido a ese paso del tiempo, al momento de solicitar la pena".

El grupo de querellantes que conforman Marcos Rodríguez Allende, Santiago y Victoria Halle y Lisandro Amavet se abocó el fin de semana a delinear los aspectos centrales de los alegatos que tendrán lugar el 10 y el 11. Según se definió, Rodríguez Allende realizará una valoración minuciosa de todas las pruebas; en tanto, Halle se abocará al desarrollo de la calificación legal de todos los hechos. "Nos reservamos el pedido de pena, porque tratamos que sea justo", apuntó Rodríguez Allende. Pese a la reserva, todo parece indicar que el monto será similar al de la Fiscalía.

En cuanto a los ejes sobre los cuales se basará el pedido pena, el querellante respondió: "Va a tener diferentes estructuras y no voy a hacer una diferenciación caso por caso, sino que será lo más didáctico posible. Empezaré por el grupo de testigos-víctimas, el grupo de familiares de testigos, el grupo de amigos de las víctimas, aquellos que participaban en el Seminario y será muy importante el grupo de sacerdotes que estaba comprometido en el Decanato III, las pruebas documentales y la nota que en otras causas no existe: es la confesión del autor, como fue el caso de Ilarraz".

A medida que van transcurriendo las jornadas la situación procesal del cura parece quedar más complicada, principalmente por la contundente declaración de las siete víctimas. Ahora se espera la declaración de los psicólogos y psiquiatras que trataron a los denunciantes, y que de momento constataron el daño que los abusos denunciados causaron en su vida personal.

Informe: Diario UNO Entre Ríos

al banquillo. Ilarraz está acusado de abuso y corrupción agravada de menores entre 1985 y 1993.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario