Miércoles 21 de Junio de 2023
Luego del éxito en la incorporación de un novedoso rotocompostador para el manejo y disposición final respecto de los residuos de origen animal en la región, la facultad de Veterinaria de la UNR avanza ahora en el tratamiento de residuos semisólidos. Con una inversión del orden de los cuatro millones de pesos y la colaboración del municipio casildense, que aportó las maquinarias necesarias para dar inicio a la obra, la institución sigue desplegando diferentes proyectos en el marco de la política de tratamiento específico de residuos pecuarios.
En este sentido, se están llevando adelante una serie de acciones que pretenden fomentar la sostenibilidad del sistema productivo, mediante la construcción de piletas para decantación y estabilización para los efluentes generados en el tambo luego del ordeñe de los animales. Esta obra viene a saldar una gran deuda que tenía todo el sistema de conducción y disposición final que se encontraba saturado y en desuso debido a la histórica falta de mantenimiento.
Los efluentes que se generan en estos sistemas productivos son ricos en nutrientes, y al ser devueltos al suelo, aportan parte de los elementos que se necesitan para lograr una producción estable. Si no son tratados adecuadamente, representan un potencial peligro biológico, fundamentalmente para los cursos de agua que pueden contaminarse debido a la filtración hacia las napas, así como para los suelos donde se realiza la disposición final por el contenido de microorganismos patógenos.
En el marco del plan estratégico, la facultad viene trazando una estrategia en cuanto al manejo de residuos pecuarios con el fin de disminuir el impacto que estos tienen sobre el medio ambiente y buscando a la vez mejorar la economía del sistema al disminuir paulatinamente a lo largo de los años la compra de insumos, lo que redunda en una mejora de los márgenes económicos.
En etapas
Una primera etapa de este mejoramiento inicio en 2019 con la adquisición de un tanque estercolero que permite esparcir el efluente sobre los lotes destinados a la producción de forrajes para los animales. En aquel entonces la institución invirtió 900.000 pesos de su propio presupuesto en este implemento. En esta segunda etapa se comenzó con la construcción de un piletón para el tratamiento y estabilización de efluentes que actualmente se encuentra en la etapa final de obra, con el objetivo de generar un material seguro para la disposición final en el campo, mejorando así el trabajo operativo del tambo y contribuyendo al cuidado del medioambiente.
De esta manera, los efluentes generados durante el ordeñe, serán dirigidos a una cámara receptora que a través de un sistema de bombeo se conducirá hacia las piletas de estabilización construidas en cemento para estar allí almacenados de manera segura hasta su disposición final.
El proyecto prevé una tercer intervención que consistirá en la construcción de una segunda pileta que permita separar los solidos del liquido y tratar el agua para su reutilización.