Apareció ahorcado el padrastro y presunto asesino del niño de 3 años
Estaba colgado en su celda con una cuerda arrancada de un colchón. Lo habían puesto a resguardo de otros presos. Sumario interno.

No alcanzaron las medidas para ponerlo a resguardo de otros internos. Carlos Alberto Pérez, de 25 años, padrastro y presunto asesino del pequeño Jorge Ezequiel Bachelli, fue hallado cerca de la medianoche del lunes colgado de una reja de la celda donde permanecía alojado. Estaba atado a una cuerda arrancada del borde roto de un colchón. El muchacho se encontraba en el pabellón 11 de la cárcel de Coronda.

Pérez había sido imputado el lunes en una audiencia desarrollada en la Sala II del subsuelo de tribunales, a cargo de los fiscales que investigaban la muerte del niño, Gonzalo Iglesias y Ana Laura Gioria —de la Unidad Especial de Homicidios—, quienes le atribuyeron al hombre los delitos de "lesiones leves dolosas" y "coautor de homicidio calificado por el vínculo, alevosía y ensañamiento".

Durante la audiencia el imputado no emitió una sola palabra y se negó a declarar ante el juez de la Investigación Penal Preparatoria, Nicolás Falkenberg.

El único pedido lo hizo por medio de su abogado, Lisandro Aguirre (defensor oficial), quien solicitó que se lo readecuara en un lugar "que no sea la cárcel" para garantizar la integridad física hasta que se tratara la medida cautelar de prisión preventiva. La solicitud fue analizada por el juez Falkenberg, quien lo delegó a la Oficina de Trámites y Libertades para que tomara cartas al asunto y garantizara la integridad del imputado.

Tras ser hallado sin vida, los fiscales Gioria e Iglesias ordenaron los peritajes criminalísticos de rigor en la celda en la que lo encontraron y que el cadáver fuera trasladado a la morgue judicial. No obstante, esta nueva instancia del caso ameritó la apertura de una nueva causa que se tramita en la Fiscalía de Coronda, a cargo de Marcelo Nessier, quien dispuso la autopsia en la morgue dependiente del Poder Judicial. Además, solicitó al Servicio Penitenciario que se remitan los registros fílmicos de las cámaras de seguridad ubicadas en cercanías a la celda donde se encontraba el imputado.

Pérez estaba acusado por el asesinato del Jorge Ezequiel Bachelli, de sólo tres años, quien falleció a las 2.40 del sábado en el hospital de niños Orlando Alassia, de Santa Fe, adonde había ingresado el día anterior en grave estado, y se constató que presentaba golpes en todo el cuerpo (politraumatismos) y signos compatibles de abuso sexual.

El director del hospital, Osvaldo González Carrillo, afirmó que el niño tuvo una sucesión de cinco paros cardiorrespiratorios. Presentaba politraumatismos, traumatismo de cráneo, tórax y abdomen.

Su hermanita, una beba de 11 meses, también debió ser internada con lesiones compatibles con golpes (politraumatismos) en su cuerpo. Fue inmediatamente asistida por los médicos, compensada e internada en la unidad de terapia intensiva, aunque en este caso, no corre peligro de muerte.

El caso generó tal conmoción que la misma tarde del sábado, vecinos enardecidos quemaron la casa del todavía sospechoso, que permaneció prófugo varias horas, hasta que fue aprehendido el domingo, a las 16, en la zona de los hornos detrás del cementerio de la ciudad de Santo Tomé..

También fue detenida la madre de los menores, una mujer de 20 años cuyas iniciales son M. F. Z., quien fue imputada como coautora del homicidio de su propio hijo de tres años. La atribución delictiva fue realizada por los fiscales Iglesias y Gioria en una audiencia celebrada el mediodía del domingo ante el juez de la Investigación Penal Preparatoria Eduardo Pocoví.

A los golpes

La investigación del caso reveló que la violenta golpiza por la cual falleció el niño tuvo lugar en una vivienda ubicada en República de Chile al 4100 del barrio Iriondo, de Santo Tomé, el viernes, cerca de las 17. Allí, según indicó el fiscal Iglesias, Pérez golpeó a la beba de un año y dos meses en varias partes del cuerpo provocándole serios traumatismos, por lo que debió ser asistida en el hospital Orlando Alassia.

Durante la audiencia en la que se imputó al joven salió a la luz un dato que hasta el momento no había sido expuesto: los hechos se produjeron en una reunión, ya que en la vivienda se encontraban los niños víctimas, el propio Pérez, familiares del mismo y la madre de los chicos golpeados.

En su imputación, el funcionario del Ministerio Público de la Acusación (MPA) explicó que Pérez también golpeó al niño de tres años hasta provocarle severos traumatismos.

Esa golpiza se la propinó junto con la madre del pequeño, indicó el fiscal.

Las últimas horas

Las últimas horas de Pérez fueron solitarias y dentro de una celda de "resguardo". Así lo indicaron desde el Servicio Penitenciario provincial ayer, tras conocerse que el muchacho de 26 años apareció ahorcado en el penal de Coronda. Había sido imputado por el fiscal Gonzalo Iglesias como autor penalmente responsable del homicidio del nene de tres años y de haber lesionado a su hermana.

Tras esa imputación, la defensa particular de Pérez, Lisandro Aguirre (del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal) solicitó al juez Falkenberg que ordenara que su defendido no fuera alojado, hasta que se tratara la medida cautelar de prisión preventiva, en un establecimiento penitenciario. Por esa razón, el magistrado delegó a la Sección Trámites y Libertades para que mantuviera el resguardo del imputado.

En este sentido, se determinó que Pérez fuera trasladado desde la Comisaría 8ª (donde estaba detenido desde el domingo) hasta el penal de Coronda para que permaneciera en una celda con el fin de evitar cualquier tipo de ataque por parte de otro preso de la unidad carcelaria.

Desde el Servicio Penitenciario indicaron que a Pérez, una vez que ingresó al penal, se le ofreció contención psicológica pero la rechazó. "Tenemos constancias de la asistencia", explicó al respecto Juan Martínez Saliba, actual subsecretario de Asuntos Penitenciarios de Santa Fe.

Martínez Saliba aclaró que cerca de las 21 del lunes fue cuando se lo vio por última vez con vida a Pérez en la celda. "Constan en el libro de guardia los recorridos que se hicieron por parte del personal penitenciario y el último momento que se lo vio con vida", indicó. Consultado sobre por qué se trasladó al imputado a la cárcel de Coronda, el funcionario aclaró que "fue directo a la celda de resguardo para que no estuviera alojado con otros internos. Entendamos que la causa por la cual fue imputado es bastante compleja, y por eso entiendo que se pidió el resguardo físico", destacó. Señaló que se dispuso un sumario administrativo, que "siempre se hace ante el fallecimiento de cualquier interno", y concluyó que se puso a disposición de la Justicia las cámaras de seguridad ubicadas en inmediaciones de la celda donde estaba alojado Pérez, en la que fue hallado sin vida.

Informe: Diario UNO Santa Fe