La Región

Allanan Petroquímica de Bermúdez por presunto delito ambiental

La planta, cerrada en 2013, ya había sido objeto de múltiples denuncias por la presunta presencia de químicos que no fueron retirados.

Viernes 14 de Septiembre de 2018

A cinco años de su cierre, y tras numerosas advertencias de organizaciones ambientalistas, una fiscal ordenó ayer el allanamiento de la planta de ex Petroquímica Capitán Bermúdez (antigua Electroclor) para recabar información sobre un presunto riesgo ambiental que pueda afectar a la población. El problema tiene antecedentes, viene precedido por múltiples denuncias, y tuvo en 2016 un episodio en el cual debió ser evacuada parte de la planta de Celulosa, lindera a la empresa, por un escape de cloro.

La Petroquímica está al sur de Bermúdez, al límite con Baigorria y a orillas del río Paraná, detrás de la plantación de eucaliptus, típica postal del ingreso a la ciudad desde el sur. En el predio de Petroquímica, propiedad del empresario Sergio Taselli, no hay actividades productivas desde 2013, momento en el que se producía cloro elemental e hipoclorito de sodio. En 2013 detuvo su producción y las instalaciones quedaron en total abandono, aunque se presupone que muchos tanques y depósitos todavía están llenos.

La Policía de Investigaciones, junto a bomberos zapadores, personal de Medio Ambiente de la provincia y de la Empresa Provincial de la Energía irrumpieron la mañana de ayer en la planta por orden de la fiscal Verónica Caini a fin de recabar información sobre el estado de las instalaciones y los productos presuntamente almacenados.

Recolectan evidencias

Sin más detalles, y mientras las actuaciones estaban en curso, fuentes del Ministerio Público de la Acusación informaron la mañana de ayer que las acciones responden a una denuncia sobre delitos ambientales, que llevaron a ordenar lo procedimientos para la recolección de evidencias, muestras de suelo y material de interés.

La empresa pertenece al empresario Sergio Tasselli, quien quedó detenido en el marco de la causa por los "cuadernos de las coimas". Tasselli fue arrestado el martes 21 de agosto luego de presentarse de forma espontánea ante el juez federal Claudio Bonadío tras la pesquisa sobre el cobro de sobornos por parte del Ministerio de Planificación Federal, conducido hasta 2015 por Julio De Vido. Aparecía mencionado por Oscar Centeno en el séptimo cuaderno. Sus oficinas habían sido allanadas en los primeros procedimientos ordenados por Bonadío cuando se inició la investigación.

Su empresa se dedicaba a producir cloro hasta que bajó las persianas en 2013 luego de varios meses sin el adecuado mantenimiento para garantizar las condiciones de higiene y seguridad. Tiempo después, un procedimiento para evacuar la planta lindera de Celulosa Argentina el 6 de noviembre de 2016 llevó al Taller Ecologista de Rosario publicar un informe al respecto y criticar la "desidia e irresponsabilidad" de las autoridades en materia de controles sobre el lugar.

Riesgo latente

En esa denuncia, y tal como lo publicara oportunamente este diario, la organización ambientalista rosarina advertía sobre el estado de abandono en el que permanecía la planta de Capitán Bermúdez. Un mes antes, un escape de gas de cloro había afectado a obreros de Celulosa, lindera con la petroquímica.

Desde la organización venían alertando que desde el cierre, en 2013, no se había realizado ningún tratamiento sobre las sustancias tóxicas remanentes, situación que mereció tres denuncias ante el Ministerio de Medio Ambiente.

El taller viene manifestando su preocupación frente al "riesgo latente para la población ubicada en los alrededores" de la ex Electroclor, que "no cuenta con el adecuado mantenimiento ni control en sus instalaciones".

Desde abril de 2015 la ONG realizó tres pedidos de información a la Secretaría de Ambiente, hoy ministerio, sobre la situación de la planta y el contenido residual en los tanques y tuberías. Esa solicitud se reiteró en septiembre del mismo año, y una vez más en julio de 2016. Los activistas aseguraron entonces que sólo habían recibido como respuesta "la indiferencia".

No obstante, en una inspección realizada en 2015 por funcionarios de Medio Ambiente provincial y del municipio, entre otras dependencias, tomaron conocimiento que había tubos y tanques cargados.

Para la organización ambientalista, la Petroquímica es "una bomba de tiempo que pone en riesgo la salud de la población. Hay tubos y tanques que están cargados, y no hay certezas de su contenido, algunos tienen etiquetas que dicen cloro o la numeración que identifica al mismo; otras dicen benceno; también hay amianto, almacenado en deplorables condiciones", denunciaban por entonces.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario