La región

Alejandro Estrugamou, el terrateniente vasco-francés que cofundó Venado Tuerto

El historiador revisionista venadense Mauro Bertozzi lanza un libro sobre el benefactor que dejó su sello en la Esmeralda del Sur

Domingo 18 de Octubre de 2020

El historiador revisionista de Venado Tuerto, Mauro Bertozzi, presentó su libro “Linaje francés en la pampa”, que da cuenta del legado de Alejandro Estrugamou, un benefactor que dejó su sello en esta ciudad. Además utilizó la banca ciudadana para pedir que sea homenajeado todos los 26 de abril, fecha en la que se fundó Venado Tuerto. También solicitó que cada 24 de octubre sea recordado como la efemérides del fallecimiento de Alejandro Estrugamou, con la correspondiente publicación en sitios oficiales y portales del gobierno local.

   Este terrateniente de origen vasco-francés nació en Rosario el 10 de julio de 1855 y falleció el 24 de octubre de 1937. En 1880 conoció a quien fuera luego el fundador de Venado Tuerto, Eduardo Casey, quien nombró a Estrugamou administrador de sus bienes y se convirtió así en un gran propulsor en la fundación de la Esmeralda del Sur.  Estrugamou fue el que quien instaló el primer almacén de Ramos Generales de Venado Tuerto, frente a la actual plaza San Martín en el año 1833. El 25 de mayo de 1889 contrajo matrimonio con Rosa Isabel Turner, hija de don Santiago Turner, con quien tuvo cinco hijos.

   Fue el primer Juez de Paz del Distrito Venado Tuerto. Adquirió la estancia “La Victoria” de su amigo Eduardo Casey, siendo uno de los primeros en realizar siembras en estas tierras. También donó el edificio de la ex Escuela Normal (establecimiento escolar que hoy lleva el nombre de su mujer), los terrenos del cementerio y de la Plaza San Martín. En otras palabras una figura clave en la historia de la ciudad.

   Por esta razón es que Bertozzi presentó un proyecto de ordenanza en el Concejo para homenajear y recordar a Alejandro Estrugamou todos los 26 de abril; fecha en la que se celebra la fundación de la ciudad. Además pidió que su libro “Linaje francés en la pampa”, sea distribuido como material de estudio a los colegios secundarios venadenses.  Bertozzi explicó que “uno de los interrogantes que necesitaba resolver era la realización de una profunda investigación sobre los últimos días de quien fue el ejecutor físico del primer plan urbano diseñado por el británico Rodolfo Warnes para Venado Tuerto. Nos referimos a Alejandro Estrugamou, persona que bajo la designación de juez de Paz y con su llegada en 1883 fue quien encaminó el éxito de la colonia y posteriormente en 1935 su paso a ciudad”.

   Agregó que “el Poder Ejecutivo ejercido por Estrugamou no fue coincidencia ni muchos menos. Fue la constante de haber permanecido décadas en Venado Tuerto, lo que hizo que su obra fuera la más importante entre los designados oportunamente presidentes comunales e intendentes con los años venideros”.

   La obra recorre su legado como benefactor, contando con dos pulsiones: la de salud y la de educación. Tanto él como sus hermanos, fueron adeptos altruistas que bajo la premisa de hacer con calidad sugirieron oportunamente soluciones a necesidades de las sociedades donde interactuaban. Y fue Venado Tuerto testigo de su exitosa administración.

   El escritor venadense relató que “el legado familiar de Estrugamou tiene un desfile de mansiones y estancias en todo el territorio de Buenos Aires y fuera de él. Los emprendimientos no sólo alcanzaban los negocios de ganado y agricultura, también la construcción edilicia atravesó esta familia. Su antepasado Jean, padre de Alejandro, no estuvo relacionado con la ley de enfiteusis ni con regalías militares y menos aún con negocios con el Estado”.

“Con una recorrida y los permisos pertinentes, logré visitar los lugares donde don Alejandro pasó sus últimos días, accedí a la propiedad que acobijó al principal hacedor en su final, y las obras de infraestructura edilicias en el barrio de Retiro, muy cerca de la famosa Torre del Reloj de los Ingleses”, remarcó Bertozzi.

   Recordó que “la visita a la residencia Estrugamou de calle Basabilbaso en Buenos Aires enalteció mis expectativas por su dantesca obra. El recorrido por sus dependencias arrojó en mí el entendimiento del porqué las extraordinarias y extravagantes obras realizadas en Venado Tuerto”.

   “Esta propiedad emblemática por su arquitectura señorial fue construida en la primera década de 1900, con estilo ecléctico influenciado por barroco francés. Su fachada cuenta con grandes molduras, sus techos altos, sus amplios ventanales con balcones y balaustradas son sólo detalles de este inconmensurable edificio. Como lo sugiere el eclecticismo de la belle epoque, sus ambientes señoriales nos muestran la confluencia de las bellas artes aplicadas”, historió Bertozzi.

   A media cuadra se halla el otro famoso ícono aristocrático, el Palacio Estrugamou, en Juncal y Esmeralda. De estilo influenciado por el barroco francés, fue encargado en 1924 y terminado en 1929, ocho años antes del fallecimiento del terrateniente de Venado Tuerto.

Bertozzi contó que “Estrugamou y su apego al arte del viejo continente fueron la constante que atravesaron sus proyectos, que quedan de manifiesto así con una réplica de la “Victoria de Samotracia”, una escultura de bronce que representa la diosa de la Victoria, que descansa en el Palacio Estrugamou en Buenos Aires”.

   Además “el arte hace eco en la Estancia “La Victoria” de Venado Tuerto, otra residencia que Estrugamou comprara en 1886 a Eduardo Casey, su socio y amigo, que cuenta en su parque con una estatua de mármol de “Diana La Cazadora de Versalles”, con el Venado en sus pies. La belle epoque fue sin dudas representada con su linaje en cada emprendimiento personal, como así también su filantropía sin límites”.

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