La Región

Afirman que someten a los afiliados de Pami "a situaciones terribles"

Lo aseguró el presidente del Concejo de Venado Tuerto. Habló de trato humillante hacia los ancianos. Testimonios de abandono y carencias.

Lunes 20 de Agosto de 2018

El edil socialista y presidente del Concejo, Fabián Vernetti, denunció que los afiliados de Venado Tuerto de Pami están siendo sometidos a un trato humillante "a situaciones terribles en dónde se ve que pierden derechos contantemente" de modo escandaloso.

E insistió con su pedido de concretar una urgente reunión con la directora de Pami local, Marisa Maldonado, los referentes de los sanatorios San Martín y Castelli junto a ediles y representantes del municipio "para poner fin a la pérdida de derechos, al que están sometiendo a los jubilados y pensionados de Pami".

Vernetti explicó que a partir del 1º de mayo del corriente año, Pami dispuso que 4.000 afiliados que recibían prestación médica en el sanatorio San Martín fueron transferidos, sin ninguna consulta previa, al sanatorio Castelli.

"Luego, hemos visto una solicitada del sanatorio San Martín pidiendo a los afiliados que se dirijan al Pami para saber si eran o no parte de los transferidos, ya que los abuelos se enteraban del drástico cambio en el momento que necesitaban el servicio. Es más, colocaron una urna en el sanatorio para que los jubilados manifestaran su voluntad de volver a ser atendidos por los médicos de ese lugar", sostuvo Vernetti.

Pami salió entonces a aclarar que no se los está convocando para realizar ningún cambio de prestador, que todos seguían con su médico de cabecera, que "el cambio se realizó para favorecer la calidad de atención a los pacientes y evitar, entre otras cosas, demoras en la entrega de turnos para especialistas o estudios, y que ante cualquier duda o planteo, debían dirigirse a la agencia Pami Venado Tuerto", dijo el socialista.

Vía crucis

"Desde entonces los jubilados y pensionados afectados por la disposición de Pami son sometidos a una especie de vía crucis para lograr la atención médica que les corresponde. Vienen sufriendo por una medida que no parece haber contemplado su realidad. Más allá de los justificativos, análisis y debates de la necesidad de introducir reformas en la prestación del servicio de la obra social, la decisión y su forma de ejecutarla, fue absolutamente insensible al dolor y la angustia que provocó y sigue provocando en cientos de abuelos y abuelas de nuestra ciudad", afirmó Vernetti.

El edil socialista manifestó que "para poder dimensionar correctamente el trato humillante, de incertidumbre, de pérdida de derechos, al que están sometiendo a los jubilados y pensionados de Pami, simplemente hay que escuchar sus historias.

Muchos abuelos afirman que padecen impotentes frente a una arbitrariedad que los arroja a la incertidumbre de no tener la tranquilidad de recibir la asistencia médica adecuada y necesaria. He aquí una serie de testimonios tras recorrer historias personales, dolores individuales y ver situaciones de vulnerabilidad.

"Sentir el manoseo"

"Voy en colectivo, porque cobro la jubilación mínima, no puedo tomarme un remís, sino no como. Llegue con furia, tenía 20 de presión. ¿A usted le parece, llegar a esta edad y sentir este manoseo?", dice Marta, una jubilada de 86 años, que vive sola, ya que toda su familia está en Rosario. Ella no se va porque ama Venado. Sufre problemas de alergia, de presión y cardíacos. Cuando Pami la desvinculó de sus médicos de confianza, pasándola desde el sanatorio San Martín al Castelli, se encontró además que había turnos lejanos, por falta de profesionales. Optó por la posibilidad de volver al San Martín, pero hoy no la atienden en ningún lado. Hace unos meses se golpeó y tiene hematomas en una pierna que no se le van. Tuvo que pagar 400 pesos la consulta para ver a su médico, ya que Pami no existe para ella desde hace semanas. En los reclamos fue varias veces a la oficina de Pami.

Otro caso es el del esposo de Ana que tiene 74 años y padece Mal de Parkinson. Necesitaba hacerse una ecografía con urgencia. A consecuencia de su transferencia de un sanatorio a otro, Ana empezó un peregrinar por su esposo entre ambos sanatorios y hasta en la oficina de Pami, ya que ninguno aceptaba atenderlo. Finalmente, tras llegar a rellenar una carta documento de su puño y letra en Pami, le dieron una orden para hacerse la ecografía. Tampoco le daban los remedios que necesitaba para su tratamiento diciendo que ya no le correspondían por haber aceptado la "reparación histórica" de Ansés. Debió responder interrogantes que incluían el nivel de daño producido por la enfermedad, como si "se vestía solo o era ayudado, etcétera". El 2 de agosto Ana escribió en su Facebook una carta abierta titulada "Pami escuchanos ¡por favor!". Allí pide ayuda para lo que están viviendo muchos jubilados y pensionados: "¿No les parece que es degradante y desgastante? ¿Cuántos podemos hacer estos trámites con energía física y anímica? Estamos en el medio de la nada!".

Héctor es un jubilado, de 95 años, y debe realizarse controles por una afección crónica. No puede caminar mucho, así que hizo el mismo recorrido que el resto pagando remís, o llevado por algún familiar de un sanatorio a otro, y de allí a Pami. Por falta de respuestas, sigue su tratamiento pero debiendo abonarlo, y le prometieron el reintegro de Pami. Antes recibía su atención en sanatorio San Martín en forma directa. Héctor se lamenta también por los demás: "Yo pude pagar, pero hay que ver a otros mayores, en bicicleta, a pie, sin recursos, haciendo cola, tratando de recibir la atención".

Más testimonios

Ricardo, de 75 años, afirma: "Es un atropello lo de Pami al cambiarnos sin consulta, en forma arbitraria, a otro sanatorio. Nos tratan como si fuéramos mercadería. No tienen en cuenta los sentimientos, las angustias y los derechos que toda persona tiene aunque sea anciano. Fui a llevar una nota de reclamo a Pami y quien me atendió no la quería recibir. Tras exigírselo, la recibió y me dijo que no tenía valor y quedaría en un cajón".

Juan Carlos, el esposo de Catalina contó que ella aún no puede caminar, ya que debió ser operada en una pierna. La decisión de Pami hizo que se hiciera la cirugía con un médico y terminara atendiéndose en otro sanatorio, con otro médico, quién le sacaría el yeso y decidiría sobre su recuperación. Ella dice: "Nos dejaron en banda. Tuve que pagar hasta la radiografía. Y en el Pami encima me decían que si no se resolvía, cualquier cosa me derivaban a Casilda o Firmat".

Vernetti dijo que hasta ahora los responsables no aceptan reunirse a discutir la problemática, pero dijo estar convencido de que "en la parte local se puede evitar tanto sufrimiento sin sentido" y convocó a discutir el tema "en la Mesa de Salud que funciona en el Concejo de Venado".

En busca de respuestas. El titular del Concejo propone urgente reunión para solucionar carencias de Pami.

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