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Afirman que Santa Fe se halla a salvo de los huracanes

Un especialista en climatología de la Universidad Nacional del Litoral explicó por qué la provincia no está expuesta al fenómeno

Jueves 21 de Septiembre de 2017

Al menos por el momento, en Santa Fe los huracanes continuarán siendo solamente algo de las películas o de los noticieros internacionales. Así lo explicó el experto en climatología de la Universidad del Litoral (UNL) Ignacio Cristina, quien aclaró que es "prácticamente imposible" que la región padezca alguna vez un fenómeno natural como "Irma" o "María", que azotaron el Caribe y, en el caso del primero, el sudeste de Estados Unidos.

"Es imposible que pase algo así porque la génesis del huracán precisa temperaturas en el océano superiores a los 27 grados, algo que no sucede en estas latitudes", dijo el especialista que trabaja en el Centro de Información Meteorológicas (CIM) de esa universidad. "Por más que haya un sistema de baja presión o una tormenta, no tendríamos ese factor que es el que detona el huracán".

Pero además, los huracanes no se desarrollan en tierra ya que se trata de fenómenos que sólo pueden generarse en franjas oceánicas, lo que excluye toda la región pampeana. "Lo que sí podemos tener acá son ciclones, que son sistemas de baja presión que generan tormentas más o menos fuertes, pero no huracanes como los que vemos en el Caribe".

Los huracanes se forman por lo general en los cinturones comprendidos entre los 5º y los 15º de latitud, a ambos lados de la línea del ecuador, y su trayectoria de desplazamiento es hacia los polos. "Es casi imposible que algo así ocurra en la Argentina, aunque hoy se habla mucho del cambio climático y si aumenta la temperatura de los océanos no quiere decir que en un futuro no tan lejano se pueda ver un huracán", aclaró el especialista.

Más en detalle, especificó que se trata de procesos que originan extensas zonas de nubosidad que suelen formar cinturones de tormentas, aunque no todos esos fenómenos llegan a ser ciclones o huracanes ya que muchos desaparecen antes de alcanzar su etapa de madurez.

Turbulencia extrema

"Los huracanes están caracterizados por un centro de baja presión rodeado por bandas nubosas dispuestas u organizadas en forma de espiral que giran alrededor de su centro, el ojo del huracán, en sentido ciclónico, produciendo vientos y turbulencias de extrema violencia que sobrepasan los 120 kilómetros por hora", manifestó el experto de la UNL.

De acuerdo a lo expresado por Cristina, el término huracán tiene su origen en el nombre que los aborígenes mayas y del Caribe daban al dios de las tormentas y a los espíritus diabólicos. El mismo fenómeno meteorológico es conocido en la India con el nombre de ciclón, en Filipina se lo denomina baguío o baruio, en el oeste del Pacífico Norte se lo llama tifón, willy-willy en Australia, taino en Haití, y en la costa occidental de México se lo conoce como cordonazo.

Por otro lado, la disipación de un huracán ocurre cuando llega a tierra porque disminuye el aporte de humedad y el efecto de fricción de los vientos, con el suelo produce una disminución de la velocidad del sistema o cuando atraviesan mares con aguas más frías.

Se trata de fenómenos estacionales, ya que la "temporada de huracanes" dura desde junio a noviembre en el hemisferio norte y de noviembre a mayo en el océano Pacífico sur.

Los nombres

Asimismo el especialista de la UNL explicó que, originariamente, cada huracán se denominaba con el nombre del santo del día en que se había formado o había sido observado. Durante la Segunda Guerra Mundial se utilizó un código en orden alfabético para facilitar la rapidez de la transmisión. Posteriormente, en 1953, el Servicio Meteorológico de Estados Unidos adoptó el empleo de nombres de mujeres en orden alfabético y, en 1978, a pedido de los movimientos feministas, fueron incluidos también en las listas nombres de hombres, usándose ambos alternativamente.

Cristina aclaró que es la Organización Meteorológica Mundial la que actualmente se hace cargo de generar las listas por períodos y se realizan para cada región donde ocurre el fenómeno. En este sentido, por ejemplo, que el huracán que fue noticia hace unos días se llamara "Irma" es una cuestión arbitraria. "Por eso podemos encontrar nombres chinos, coreanos, de origen polinesio, español o anglosajón. Cuando los huracanes son muy devastadores se puede solicitar que el nombre sea retirado de la lista. Dicho nombre no será usado por lo menos por 10 o más años", finalizó el especialista.

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