Sábado 19 de Agosto de 2017
A raíz del siniestro en la planta de Renova, el Sindicato de Aceiteros de Rosario había dispuesto un paro que comenzó a las 18 de ayer en solidaridad con el obrero fallecido y los otros heridos, pero se levantó horas después. La marcha atrás de la medida obedeció a que se acordó una reunión el miércoles próximo en el Ministerio de Trabajo de la Nación. Ese día, el gremio y las cámaras empresarias tratarán el tema de la seguridad laboral en los complejos.
Si bien los operarios afectados estaban encuadrados en el gremio de la construcción Uocra, ya que eran empleados de una contratista dedicada al montaje, el gremio de los aceiteros había resuelto el paro en solidaridad, y para reclamar por lo que consideran las deficientes condiciones de seguridad laboral que padecen los trabajadores del complejo agroexportador de la zona.
"Una vez más nos encontramos ante el peor escenario posible. Un trabajador pierde la vida por tener que afrontar sus tareas cotidianas en condiciones precarizadas por la flexibilización laboral, bajo el sistema de contratistas", dijo Adrián Dávalos, secretario general del gremio aceitero en Rosario. "La responsabilidad es en primer lugar de las patronales que priorizan su rentabilidad ante cualquier consideración por la salud y la integridad de las personas que trabajan en sus plantas", agregó.
Por su parte, Daniel Yofra, secretario general de la Federación Nacional de los aceiteros, dijo que también "tiene responsabilidad en la situación el Estado en sus distintos niveles, que no ejerce sus funciones de control de acuerdo wal mandato constitucional de garantizar las condiciones dignas de labor y la salud de los trabajadores".
También la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) dipuso en señal de duelo la suspensión de actividades, ayer, en obras de construcción del complejo agroexportador de la zona y extiende esta medida hasta el martes en la firma Renova.