Viernes 09 de Julio de 2021
"Me marcó el abrazo con el Gringo" (Juan Manuel Llop)
“Lo que me marcó fue el abrazo con el Gringo (Scoponi). Utilizar el barro para deslizarse sobre la cancha y darse un abrazo espontáneo. Esa foto quedó en la historia. La tengo presente porque está en un cuadro que veo cada vez que voy a lo de mi mamá. Enmudecimos el estadio y se potenció nuestra hinchada. Cada vez que hablo de este tema se me pone la piel de gallina porque fue uno de los mejores momentos que me tocó vivir con Newell’s. El otro hecho que resultó muy emotivo y fuerte fue cuando regresamos a Rosario, con la gente que nos esperaba en el ingreso a la ciudad y la que estaba en el estadio. Pasó todo muy rápido, pero a medida que trasncurre el tiempo se potencia más lo que conseguimos. Estoy viviendo en Buenos Aires y a menudo me encuentero con hinchas de Boca que recuerdan ese partido. Les quedó grabado para siempre. Para el hincha de Newell’s es uno de los títulos más importantes. Fue un hecho muy fuerte en la historia del club, salir campeón en cancha de Boca, con todo en contra, no digo todo preparado para perjudicarnos, pero sí con todos pensando que iba a salir campeón Boca, que además contrató dos jugadores. Marcelo Bielsa en cambio respaldó el grupo. No nos permitíamos no salir felices de ahí de la Bombomonera”.
"Valoro que Marcelo no trajo a nadie" (Ariel Cozzoni)
“El recuerdo es maravilloso y en esta fecha te lo hacen recordar todos, especialmente el hincha de Newell’s. Para ganar esa final, a nosotros como grupo nos hizo muy bien que Marcelo (Bielsa) no haya hecho uso de la posibilidad de contratar a dos jugadores en reemplazo de Gamboa y Franco, caso contrario que hizo Boca, que trajo a Gaucho y a Reinoso. Eran muy importantes los jugadores que teníamos que reemplazar, pero si hubiese traído a otros creo que hubiera afectado un poco al grupo. Eso nos fortaleció mucho porque Marcelo se la jugó por chicos que venían entrenando durante todo el año. Es algo que a mí me quedó y con el paso de los años valoro cada vez más. Valoro que Marcelo no haya traído a nadie. Para mí tiene un valor humano y de principios fundamental lo que hizo. En el momento de jugar una final no le das el mismo valor que lo hacés tantos años después. Y con ese título quedamos en la historia. . Hay jugadores que con 10 o 15 años en primera división nunca pudieron ganar un título. No es fácil y nosotros lo conseguimos. Vivir en Rosario, ser hincha de Newell’s, hacer las inferiores y ganar un título con el club fue lo máximo. Cómo habrá sido de importante para Newell’s que Boca no perdió ninguna final en la Bombonera (en el torneo local). Y la única fue contra nosotros”.
"Personalidad para jugar esa final" (Cristian Domizi)
“Lo que se me viene a la cabeza es la personalidad que tuvo ese equipo para jugar esa final. Y también lo que demostró Bielsa, brindándole confianza al jugador al no hacer uso de las dos incorporaciones que podía realizar. Eso se reflejó después en la cancha con lo que hicieron los jugadores. A partir de esa decisión, Bielsa potenció a cada uno de los futbolistas. Boca perdió en la Bombonera con Olimpia de Paraguay la Libertadores de 1979 y después solamente con nosotros. Por eso destaco la personalidad del grupo. Como hincha quería borrar lo que había pasado con Boca años atrás en una final (Liguilla Pre-Libertadores 1986). Teníamos la oportunidad de revertir ese pasado. Y se consiguió con agresividad, entendida en el buen sentido. Las comparaciones son odiosas y ese título fue tan importante como los anteriores y los que llegaron después, con diferentes características de personalidades, identidades de juego e individualidades. En el fútbol no hay estrellas, sino futbolistas de gran o muy buen nivel. Las únicas estrellas están en la camiseta y cada una de esas estrellas las gana un equipo no un jugador. Lo principal es que todos tienen que ser voluntariosos. Y eso es lo que tenía ese equipo que dio la vuelta en la Bombonera”.
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"Resaltó la valentía del grupo" (Fabián Garfagnoli)
“Recuerdo el entusiasmo que tenía el grupo por ganar ese partido. Tengo presente desde cómo estaba la cancha hasta los días previos. Todos los medios esperaban la vuelta de Boca y la terminamos dando nosotros. Eso me quedó marcado. Tampoco olvido los abrazos en el vestuario y el festejo de la gente. Había un excelente grupo, no solo de jugadores sino de personas. Sabíamos desde el primer momento que se nos iba a dar y que teníamos una chance única de quedar en la historia de Newell’s. Entendíamos que era un partido difícil pero no imposible. Se logró desde el convencimiento y la actitud del entrenador de sostener el grupo. Marcelo tenía la posibilidad de traer refuerzos y no lo hizo. Imaginate lo que sentíamos los chicos que éramos de las inferiores. Eso nos estimuló y nos hizo ser más fuertes. Tenía 21 años y eran mis primeros pasos en primera, pero sentía que ese grupo se merecía el título y que habíamos hecho todo para lograrlo. Era un club del interior, con grandes futbolistas, que estaba a punto de dar el golpe en la cancha de Boca, y así lo jugamos. Todos los títulos son importantes, pero la particularidad de ese es que no se cuántos equipos pueden dar una vuelta en la Bombonera. Lo que resaltó es la valentía de un grupo que fue a la cancha de Boca, se plantó de igual a igual y dio la vuelta en la Bombonera”.
"Ese grupo era una familia" (Miguel Fullana)
“Seis meses antes sabíamos que ibamos a jugar la final pero no contra quién. El segundo torneo (Clausura 1991) no fue bueno, pero un mes antes nos enfocamos en lo que era la final. Tuvimos esa ventaja y Boca no, porque todavía no había ganado el torneo. Jugué en Newell’s desde 1985 hasta 1993 y lo que siempre se destaca de ese grupo es que era una familia, con jugadores del club y una persona que conducía todo el fútbol de Newell’s que era Griffa. Nos conocíamos por haber hecho juntos las inferiores, compartiendo tres o cuatro años como mínimo antes de pasar a primera.Saber que íbamos a jugar con Boca nos generaba emoción y ganas. Porque querés jugar contra los más grandes. Era muy difícil en esa época ir a jugar a Buenos Aires. Lo que más recuerdo cuando viajábamos para el segundo partido fue que lo hicimos sabiendo que no nos podían hacer un gol. Después lo terminaron logrando faltando 10’. Llop quiso salir jugando y la agarró Reinoso e hizo el gol. No soy muy adepto a los recuerdos. Tengo la camiseta que usé, pero no la estoy mirando todo el tiempo. No podés vivir todo el tiempo de los recuerdos. Cuando jugás sos muy joven y la picadora de carne que es el fútbol no te da ni tiempo para festejar. El silencio de la Bombonera sí es algo que me acuerdo. La Bombonera se movió recién al final cuando ganamos”.