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La madre de los mellizos se sintió maltratada en la reconstrucción

Liliana Montenegro estuvo 9 horas desandando el recorrido que la llevó al lugar del presunto parto, denunció presiones de los abogados. Insistió con que la defensa intentó confundirla en todo momento.

Viernes 12 de Septiembre de 2014

"Fue muy duro y me sentí maltratada y agredida por los abogados que trataron de confundirme con sus preguntas y la jueza no intervino", sintetizó ayer a La Capital Liliana Montenegro, sobre la sensación que le dejó la reconstrucción de la triste experiencia que le tocó vivir hace casi dos meses cuando, asegura, fue despejada de sus bebés Aurora y Valentín, tras dar a luz el 13 de julio en un sanatorio de Casilda.

"En vez de tratarme como a la víctima lo hicieron como si fuera la acusada o la culpable de lo que sucedió", dijo la mujer. Y admitió que el "momento más angustiante y doloroso fue durante el (simulado) parto porque usaron muñecos (para remplazar a los chicos), y revivir ese momento me afectó emocionalmente". La situación por la que atravesó fue tan impactante que incluso se descompuso mientras recorría la clínica donde afirma que nacieron sus hijos apropiados.

Montenegro insistió con que la defensa intentó confundirla en todo momento, "pero no pudo", y dijo que tal comportamiento influyó para que trayecto de la reconstrucción desde Zavalla a Casilda se desarrollara con lentitud. "El día que me llevaron fue todo más rápido", recordó, y manifestó su intuición maternal de que los mellizos están vivos. "Ellos solos (por los supuestos apropiadores) saben muy bien dónde están pero desconozco el motivo por el que no me devuelven a mis hijos, aunque no creo que se arrepientan de lo que hicieron".

La mujer dice sentirse acompañada y contenida por su familia y por organizaciones de derechos humanos en la búsqueda de personas, como la Agrupación Hijos de Santa Fe y la Red de la Infancia Robada que coordina Martha Pelloni, entre otras. Sin embargo, manifestó su malestar con el accionar del Centro de Asistencia a la Víctima (CAV) de la provincia al asegurar que "primero se acercó como para ayudarme y después terminó casi investigándome y poniendo en duda el embarazo".

Montenegro ratificó que durante su embarazado era llevada a un domicilio casildense donde la controlaba un médico, mientras que el también obstetra casildense Dante Binner, —hermano del ex gobernador— "sólo revisaba los papeles (del resultado de los estudios) pero nunca me tocó (para examinarme) aunque me duele que ahora diga que no me conoce y dude de mi embarazo".

"Lo nombré —ahondó la mujer— desde el primer momento que hablé con las fiscales comentándole el lugar donde yo era atendida por el medico Roberto C. y él (por Binner) miraba los papeles, pero nunca los acusé de haberme robado los bebés, aunque capaz que eran cómplices o no sabían absolutamente nada de que esta gente terminaría sacándome los bebés".

Montenegro dijo ayer a este medio que el médico que asistió su parto en la clínica Julián Moreno fue Luis J., uno de los imputados en el caso, mientras que a otro profesional que ignora su identidad lo sindicó como un colaborador ya que "se encargó de cortar y atar el cordón umbilical y después vino en la camioneta, manejada por un muchacho, en la que me llevaron hasta Granadero Baigorria".


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