Si bien las lluvias fueron insuficientes y nada uniformes para las distintas
actividades productivas de la provincia de Santa Fe, al menos trajeron alicientes para algunas
producciones, sobre todo para la futura siembra de soja y maíz. El trigo no registró mejora y las
pérdidas de rendimiento se estiman en un 20 por ciento. Mientras, la ganadería sigue sufriendo el
déficit hídrico. Las pérdidas son valuadas en unos 2.000 millones de pesos y la provincia dio una
nueva ayuda que ronda los 40 millones de pesos.
Los legisladores nacionales por Santa Fe le reclamarán el jueves al jefe de
Gabinete, Sergio Massa, que la Nación "cumpla con el envío de fondos" a la provincia para enfrentar
pérdidas de la sequía. Así lo anticipó el senador nacional Rubén Giustiniani tras una reunión,
convocada por el gobernador Hemes Binner, con los legisladores nacionales por Santa Fe (ver
aparte).
Según un informe de la Guía Estrategia para el Agro (GEA) de la Bolsa de
Comercio rosarina, tras las anomalías en los sistemas de precipitación, finalmente se quebró la
seguidilla de meses sin lluvias en el centro y nordeste del país y que provocaron una sequía que
hacía años que no se sentía en la zona agropecuaria núcleo del país.
Insuficiente."Las tan esperadas lluvias se dieron en toda la zona. Si bien los
acumulados hasta hoy no son suficientes como para recuperar el gran déficit hídrico, pueden ser un
indicativo de la reaparición del agua en el área. Las precipitaciones fueron dispares, con
acumulados más importantes sobre el noroeste bonaerense y el centro de Santa Fe, con registros de
60 milímetros, mientras que los más bajos se dieron en el centro- sur de Santa Fe y sudoeste de
Córdoba con apenas 10 milímetros", señala el informe.
El secretario de Sistemas Agroalimentarios provincial, Carlos Sartor, coincidió
en que las lluvias fueron insuficientes en cuanto a la distribución en el suelo santafesino. "No
alcanza para juntar agua para los perfiles, no es suficiente para los animales en el campo. Sirve
para que el pasto empiece a rebrotar, no para acumular", dijo Sartor que, no obstante, destacó que
la lluvia rompe la sequía y es un aliciente para el sector, que por 6 meses no recibió agua.
Siembra del maíz. En tanto, José Aiello, del GEA, fue más optimista ya que
apuntó que las lluvias alientan la siembra de soja y maíz, que venían atrasadas por la falta de
agua y no tanto para el trigo, ya que las precipitaciones vienen tarde. "En algunos lugares se
llegó a 40 milímetros, cuando el déficit es de 120", indicó el especialista.
En cuanto a pronósticos, Sartor dijo que algunas estimaciones analizan que en la
primavera las lluvias van a normalizarse, otros señalan que quedan uno a dos meses de escasez
hídrica.
El informe del GEA señala que las perspectivas para los próximos días son
alentadoras, ya que mañana pueden volver a llover, aunque será poca cantidad debido al bajo
contenido de humedad que hay en la primera mitad de esta semana.