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La infraestructura vial del sur de la provincia está al borde del colapso

Las deficiencias viales y los errores humanos constituyen las principales causas de accidentes

Domingo 16 de Diciembre de 2007

Micros sin luces, conductores sin conducta y alcoholizados, vehículos en malas condiciones, indiferencia ante las normas de tránsito e infraestructura deficiente, son algunos de los fenómenos que se conjugan a la hora de evaluar los accidentes vehiculares en las rutas argentinas. Santa Fe se ubica en el segundo lugar del ranking de víctimas fatales, un 14 por ciento de las más de 7.000 muertes que se producen anualmente a nivel nacional.

Según el Registro Nacional de Antecedentes de Tránsito (Renat), en el primer semestre del año en curso ocurrieron en el país 3.434 muertes por accidentes de tránsito.

Si bien los organismos especializados aseguran a través de datos estadísticos que la mayor cantidad de accidentes ocurren por errores humanos y sólo el 10 por ciento restante se divide entre fenómenos externos (infraestructura y clima) y fallas del vehículo, la realidad parece marcar una problemática más compleja que deja al descubierto la baja participación del Estado, ya sea a través de la inacción de los organismos de control y el magro aporte de infraestructura acorde a la evolución del parque automotor.

Si bien hay muchos organismos que se encuentran abocados a atacar el problema, como la Universidad Tecnológica Nacional que desarrolló para la provincia un plan de seguridad vial basado en controles de velocidad y capacitación, la Defensoría del Pueblo, ONGs que se aplican a promover el debate sobre soluciones viables y el mismo Estado a través del Programa Provincial de Seguridad Rural, en la práctica no se observan medidas tendientes a reducir los índices accidentológicos.

Sin ley. Esa condición queda en evidencia al transitar las rutas, cuando se observa que las disposiciones establecidas en la ley de tránsito, como el control de las velocidades máximas, de alcoholemia, el uso de cinturones de seguridad o de cascos en motociclistas —prioritarias para evitar accidentes o salvar vidas—, se vulneran sistemáticamente sin la observancia de los sistemas de control y la consecuente ausencia de sanciones efectivas para los transgresores.

El tramo de la ruta nacional Nº 33 desde Rufino hasta el cruce de la A-012, en jurisdicción de Zavalla, se convirtió en una de las vías de comunicación más transitadas de la provincia debido fundamentalmente a la gran cantidad de camiones que transportan cereales hacia las terminales portuarias de Rosario. El mismo fenómeno ocurre en la nacional 34, principalmente en el tramo San Genaro-Rosario y en la nacional 19 entre Santa Fe y Frontera.

El flujo de tránsito es constante y se potencia en tiempos de cosecha al igual que el riesgo de accidentes. Si bien se realizan mejoras y mantenimiento, el problema radica en que la capacidad de las rutas está al borde del colapso.

La situación preocupa y las autoridades comunales coinciden en señalar que la solución de fondo llegará cuando se construyan las autovías y actualicen las obras de infraestructura.

Mapa de riesgo. El mapa de riesgo accidentológico de la provincia establecido por el Consejo Federal de Seguridad Rural se fundamenta en el relevamiento de zonas peligrosas a través del número de accidentes ocurridos y sus causas, en los diversos corredores que surcan las rutas santafesinas, divididas en 10 regiones operativas según las problemáticas del transporte y el tránsito. Se evalúan zonas de rutas de habitual formación de bancos de niebla, corredores de sustancias peligrosas, localidades atravesadas en sus ejidos urbanos por rutas nacionales o provinciales y los corredores granarios.

Sobre las rutas 33, 34 y 19 se proyecta la conversión de la traza en autovías cuyas iniciativas se encuentran en distintas etapas de consideración. En el caso de la 33, la obra ya fue anunciada pero aún no está definida la traza. Respecto a la 19, seis empresas presentaron las propuestas para desarrollar los estudios de ingeniería y evaluación económica para su transformación en autovía desde Santa Fe hasta San Francisco (Córdoba).

En tanto, el proyecto de la ruta 34 se encuentra demorado y con el pedido pendiente del Centro Comercial de Rafaela y la Bolsa de Comercio de Rosario, organismos que enfatizaron la urgente necesidad de que se concrete el tramo Sunchales-Rafaela-Rosario.

 

Ruta 178. El tramo santafesino la ruta nacional Nº 178 desde Juncal hasta Las Rosas se encuentra en avanzado estado de deterioro y hay sectores prácticamente intransitables. El problema será resuelto cuando se ejecute la obra de repavimentación que también contempla el trayecto a Pergamino. Los trabajos se pondrán en marcha en enero.

El tramo de la 14 que comienza en la 93, en Miguel Torres hasta Soldini "está al límite en sus condiciones de transitabilidad", según indicaron representantes del consorcio intercomunal que explota el corredor vial Nº 6. Se están realizando tareas de bacheo, señalización y otras mejoras.

 

A Buenos Aires. El trayecto Rosario-Villa Constitución —uno de los más transitados del sur santafesino— presenta dos opciones para los conductores: a través de la ruta 21 o por la autopista Rosario-Buenos Aires (ruta nacional Nº 9).

Ambos caminos se encuentran en buen estado de conservación, pero de los dos la ruta 21 presenta más peligros. En su recorrido atraviesa los ejidos urbanos de seis pueblos y tres ciudades, como Villa Gobernador Gálvez, Arroyo Seco y Villa Constitución.

Pese a su condición de autopista, la ruta nacional Nº 9 registra accidentes casi diariamente, principalmente en época invernal donde la niebla se convierte en una enemiga mortal para los conductores.

De hecho, los bomberos de Arroyo Seco registran mensualmente entre 10 y 12 salidas, la mayoría de ellas por siniestros en la ruta 21 y la autopista. En tanto, sus pares de Villa Constitución duplican esa preocupante cifra.

En la zona comprendida entre la ruta AO12 y Arroyo Seco la situación se complica sobremanera en épocas de cosecha, por la masiva afluencia de camiones a los puertos de la región.

Por su parte, la autopista Rosario-Buenos Aires presenta su tramo más complicado a la altura de Arroyo Seco, donde en las mañanas invernales se forman peligrosos bancos de niebla que obstaculizan totalmente la visión.

Esta condición de visibilidad, sumada a los excesos de velocidad, la superpoblación de vehículos y la negligencia de conductores configuran un cóctel mortal que se cobró decenas de víctimas. De las tres líneas de colectivos que cubren el trayecto Rosario-Villa Constitución, la más cuestionada continúa siendo la línea M de la empresa rosarina Continental.

Si bien por su frecuencia horaria los micros no exceden su capacidad de pasajeros transportados, las quejas de usuarios y autoridades apuntan a las altas velocidades con que transitan y a las constantes violaciones a las reglas de tránsito. Hace dos meses el Concejo de villense aprobó un proyecto para que el municipio redoble los controles para evitar las infracciones.

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