La Crisis Climática pone en riesgo 80 millones de puestos de trabajo en la próxima década, según la OIT
Un nuevo desafío para el mundo laboral argentino.

Viernes 29 de Enero de 2021

El trabajo del futuro deberá readaptarse a los nuevos contextos globales. 80 millones de puestos de trabajo de jornada completa se perderían hacia el año 2030 por el aumento de la temperatura media global. Aquellas labores al aire libre, como la actividad rural o el rubro de la construcción, deberán recortar sus horarios y días de trabajo para evitar el estrés térmico de los trabajadores si superamos los 1,5ºC en la temperatura media global. Esto se traduce en una pérdida de 2,4 billones de dólares enla economía mundial, según un estudio publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), lo cual afectaría en mayor medida a los países másvulnerables.

No es novedad que estamos atravesando un proceso de crisis climática y ecológica, rozando los límites biofísicos planetarios. Hace 50 años que la ciencia disponible nos lo viene advirtiendo, como consecuencia de los modos de producción y consumo que se desencadenaron con la revolución industrial, y se intensificaron exponencialmente durante el último siglo debido a la economía de los combustibles fósiles.

Si algo hemos aprendido con la nueva pandemia del COVID-19 es la necesidad de construir sociedades resilientes y que nada es estático, sino que vivimos en un entorno dinámico del que formamos parte indefectiblemente.

Tanto la OMS, como Bill Gates y Stephen Hawking predijeron los riesgos de aparición de una nueva pandemia mundial. Y no porque sean adivinos, sino porque las evidencias estaban frente a nuestras narices. Hemos creado las condiciones idóneas para que esto pasara: una enfermedad zoonótica producto de nuestra desvinculación con la naturaleza y las demás especies.

La escasez de bienes y servicios ecosistémicos, la mayor aparición de fenómenos climáticos extremos, la pérdida de fertilidad en los suelos, la contaminación de los cursos de agua… El cambio climático y la erosión ambiental tienen efectos directos, particularmente en la biodiversidad del planeta Tierra, y las sociedades no estamos exentas de ello. Con todas estas advertencias y evidencias sobre la mesa, es urgente que nuestros gobiernos entren acción para evitar mayores daños en el mundo laboral y el desarrollo económico del país.