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La crecida de los ríos hace estragos en el turismo de la costa santafesina

Efectos colaterales del fenómeno. En algunas zonas sólo se retiene el 20 por ciento de las reservas. Sólo hasta ahora estiman pérdidas por 30 millones de pesos.

Miércoles 13 de Enero de 2016

Las fuertes lluvias, las crecidas de los ríos y las inundaciones no sólo han tenido un fuerte efecto en lo social y lo productivo, sino que afectaron en la provincia a un sector no menor de la economía: el turismo. Cabañas cerradas, muchas de ellas inundadas, balnearios inactivos y una nula actividad en cuanto a la pesca deportiva —fuente de ingreso en algunas zonas turísticas ribereñas— son la postal a lo largo del Paraná. Aunque las pérdidas todavía no pueden cuantificarse y dependerán también del tiempo que dure el fenómeno, las autoridades ya hacen un cálculo de 30 millones de pesos, eso sin contar buena parte del lucro cesante y de los daños estructurales. Y en las zonas del norte, se estima que sólo se mantiene un 20 por ciento de las reservas, en la que sería la peor temporada de los últimos 20 años.

Estos aspectos fueron evaluados ayer durante una reunión de la que participaron el ministro de la Producción, Luis Contigiani y el de Gobierno, Pablo Farías, con representantes de municipios y comunas costeras. El encuentro, que se llevó a cabo en el Centro Cívico de la Región 3, en la ciudad de Recreo, sirvió para analizar junto a los gobiernos locales el impacto de la emergencia hídrica en el sector turístico.

En ese marco, Farías valoró "la iniciativa de convocarlos para conversar sobre esta problemática, que es una de las consecuencias que tiene la emergencia hídrica, fenómeno que además de impactar en lo humano, afecta al entramado productivo y a la vida económica de las comunidades. Al mismo tiempo, debemos considerar que ocurre en una etapa del año en la que la actividad tiene su mayor flujo de trabajo".

"Esperemos que este espacio nos dé una buena radiografía de la situación que atraviesa el sector para poder generar las mejores herramientas de ayuda", agregó el ministro.

Evaluación. En la reunión se brindó información obtenida de una evaluación realizada por la Secretaría de Turismo y posteriormente se dio lugar a que cada municipio y comuna exponga la situación de las distintas regiones.

En el encuentro, Contigiani destacó que "semanas atrás pedí especialmente a la Secretaría de Turismo que analice el impacto económico que está teniendo la crecida del río Paraná en nuestro corredor turístico, porque consideramos que será la actividad que más sufrirá las consecuencias". Y agregó que "ante este escenario comenzamos a trabajar y prepararnos con anticipación para responder a la crisis y nos hemos contactado con las autoridades nacionales para plantear lo que ocurre con nuestro sector y articular ayudas".

De la reunión participaron también los secretarios de Turismo, Martín Bulos, y de Regiones, Municipios y Comunas, Carlos Torres.

Por los informes que surgen de los relevamientos en los distintos destinos de la costa santafesina, la temporada turística está profundamente afectada, con escasa o nula ocupación. Si bien para poder cuantificar la totalidad de los daños es necesario continuar con análisis más profundos —y en el caso de los estructurales, esperar a que baje la creciente—, se estiman pérdidas en el orden de los 30 millones de pesos, sin contar en su totalidad el lucro cesante.

Las zonas afectadas. Las autoridades revelaron que muchas cabañas y complejos costeros han debido cerrar sus puertas. La actividad de pesca deportiva, uno de los máximos atractivos de la zona, está inactiva, hecho que genera una caída de recursos para comerciantes y pobladores. Tales son los casos de Helvecia, Santa Rosa de Calchines, Cayastá, San Javier, Romang y Alejandra, localidades costeras muy atadas al turismo, en algunos casos de alta categoría, ya que reciben incluso visitantes extranjeros. También localidades como Coronda y Desvío Arijón plantearon sus problemas.

Además, muchas playas han sido tapadas por el agua y los paradores turísticos que se levantan en las costas están sufriendo las consecuencias. Sin ir muy lejos, Rosario es una de las plazas que sufre esta situación, sobre todo en los sectores de las islas entrerrianas adonde miles de personas cruzan en temporada con un río normal.

Por otro lado, hubo fiestas populares de la provincia que debieron ser canceladas o suspendidas, provocando una profunda caída del turismo interno. Tal es el caso de la Fiesta del Sol, en Romang, o el Playa Rock de San Javier.

Posteriormente, y en el mismo marco, se reunió la Mesa Consultiva de Instituciones y Organizaciones que nuclean a la actividad privada en turismo para abordar este mismo tema y las acciones de promoción a implementar durante 2016.

En diálogo con La Capital, Bulos reveló que en las zonas más turísticas de la costa se mantiene un 20 por ciento de las reservas. “Hay lugares con establecimientos cerrados y algunos inundados”, y advirtió que “estamos todavía en proceso de crecidas”. El funcionario espera poder contar con más información respecto de las pérdidas, pero ya sabe que con cuantiosas y que habrá que remontarlas.

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