La Ciudad

La costanera norte fue el refugio para atemperar una Navidad agobiante

La temperatura llegó a los 33 grados y la Rambla Catalunya fue el lugar que más gente recibió, a pesar de que luce falto de mantenimiento.

Sábado 26 de Diciembre de 2020

Con una jornada que alcanzó los 33 grados, los rosarinos optaron por acercarse a La Florida, la Rambla Catalunya y a distintos parques y plazas para pasar un 25 de diciembre distinto y marcado por la pandemia de coronavirus, y que tuvo como protagonista al tiempo y sus altas temperaturas, a pesar de que hubo nubes en buena parte del día de Navidad. El sector pago del balneario de zona norte no lució como en veranos anteriores y no tuvo tanto movimiento, mientras que sí se pudo ver mayor cantidad de gente en la Rambla, sobre la cual señalaron algunos de los concurrentes que está falta de mantenimiento.

En la zona de La Florida paga, la concurrencia fue menor a otros fines de semana y feriados. Sin embargo, los rosarinos que llegaron hasta ese lugar se establecieron en los “círculos del respeto” de PVC que pusieron en marcha desde la Municipalidad el 21 de noviembre, tras la disposición del gobernador Omar Perotti que habilitaba la vuelta al funcionamiento de las playas de los clubes y, además, las de La Florida.

Sobre las 17, a pesar de que el complejo abrió hasta las 20 y que ya se empezaban a avizorar algunos nubarrones, seguían llegando personas al sector pago de La Florida. De todos modos, algunos habitúes de ese espacio municipal señalaron que la concurrencia fue “tranquila”, si se toma como referencia a la cantidad de visitantes de temporadas anteriores.

El balneario estuvo ocupado solo en los espacios más próximos a la orilla y lejos quedaron las postales de otros veranos, con mayor cantidad de visitantes (el espacio puede albergar hasta 8 mil personas). Esto contrastó con la movida de la Rambla Catalunya, donde si bien no hubo el movimiento clásico que suele haber los fines de semana, hubo más concurrencia. De hecho, la cantidad de bañistas llegaba hasta la mitad de la gran playa, desprovista de agua debido a la pronunciada bajante que se dio durante todo el año.

El día se prestó para las actividades permitidas al aire libre y para que las personas se acercaran a los diversos sectores de la costa a tomar sol y refrescarse, principalmente haciendo foco en la Rambla Catalunya.

Mantenimiento

Algo que remarcaron algunos bañistas fue el poco mantenimiento de la zona de la Rambla. Por la bajante, distintas partes de la costa ubicada entre Puccio y el inicio de La Florida paga que tendrían que estar cubiertas de agua muestran yuyos crecidos y algo más preocupante, teniendo en cuenta la llegada del calor: agua estancada, lugar ideal para que el mosquito que transmite el dengue pueda desarrollarse.

“Hay unos mosquitos que salen del agua servida que queda en la costa, entre los yuyos. Habría que mantenerlo mejor”, dijo Carlos Goñi, quien pasó la tarde de ayer en la Rambla Catalunya y tiene pergaminos de sobra para analizar la zona ya que, según contó, fue el primer guardavidas de ese sector cuando Horacio Usandizaga lo abrió al público. Hoy, va diariamente.

Comentó que, semanas atrás, algunas personas se acercaron a acondicionar el lugar por iniciativa propia pero que, al no tener esa limpieza una continuidad, el lugar vuelve a mostrarse algo dejado: “Vinieron unos ambientalistas a limpiar, con buenas intenciones. Pero esto hay que seguir manteniéndolo, porque es un espacio público al que viene mucha gente”.

Sobre la vereda de avenida Eudoro Carrasco, varios vendedores se apostaron para ofrecer desde artesanías hasta licuados, mientras que bien cerca de la orilla hubo vendedores de pelotas para el agua.

Por su parte, algunos optaron por ir a distintos parques y plazas de la ciudad. Siempre a la sombra, muchos de ellos con el mate, fue otra opción para disfrutar del aire libre en una Navidad distinta.

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