Viernes 30 de Junio de 2017
Lejos de ser un caso aislado, la falsa amenaza de bomba contra el complejo Brigadier Estanislao López efectuada en septiembre del año pasado es parte de una modalidad delictiva cada vez más recurrente. Tanto que la Unidad Fiscal de Investigación y Juicio tiene abiertas al menos "40 acusas entre el año pasado y lo que va de este", precisó el fiscal Fernando Rodrigo.
El representante del Ministerio Público de la Acusación aclaró que los expedientes que tramita "no incluyen a las escuelas dependientes de la Universidad Nacional de Rosario (el Superior de Comercio y el Politécnico) ya que son de competencia de la Justicia Federal".
El fiscal Rodrigo reconoció que "no es sencillo avanzar en muchos de estos casos porque las llamadas se realizan a veces de celulares que no queda el registro y en caso de tener el número hay que hacer una investigación de inteligencia social, cruzar datos con redes sociales donde por lo general el usuario deja su número, para poder acreditar quién usa esa línea". Para el fiscal, "es muy importante que la sociedad sepa qué hacer ante estos actos de intimidación pública, que no son bromas sino delitos. Es vital que los padres les transmitan esto a sus hijos y que haya condenas cuando se puede determinar quién hizo una amenaza de bomba, con todo lo que supone". En ese sentido, remarcó que "estas amenazas generan temor, hay que evacuar edificios, alterar a los vecinos y armar toda una logística para algo que no es real".