La ciudad

Viva el verano: este año casi no hay mosquitos en Rosario

Aunque parezca mentira, este año los rosarinos no tuvieron que salir corriendo a comprar repelente de mosquitos, no llenar las casas de espirales, ni enchufar las famosas tabletas: la ciudad no sufrió, como otros años, el aluvión de mosquitos que todos los veranos tiene a mal traer a sus habitantes. ¿Qué pasó? 

Lunes 14 de Enero de 2008

Rosario.- Aunque parezca mentira, este año los rosarinos no tuvieron que salir corriendo a comprar repelente de mosquitos, no llenar las casas de espirales, ni enchufar las famosas tabletas: la ciudad no sufrió, como otros años, el aluvión de mosquitos que todos los veranos tiene a mal traer a sus habitantes. ¿Qué pasó? 

Consultado por La Capital on line, el titular de Control de Vectores, Jorge Dañil, explicó que esta disminución se debe al éxito de los controles y trabajos de fumigación que se vienen desarrollando desde septiembre y se renuevan cada ocho a diez días según los monitoreos periódicos en los sectores propicios para los criaderos.

"Prácticamente nosotros en Rosario podemos decir que no hay mosquitos; en otras localidades vecinas hay, pero bastante menos que otros años", señaló Dañil este mediodía. Y explicó que el resultado no es casual, sino que se debe al trabajo que realizan para controlar y disminuir las plagas. "Empezamos en septiembre a desarrollar una tarea bastante acertada, tomando como referencia lo que hicimos el año pasado para poder localizar con precisión los criaderos que están en existencia y tratarlos de la manera que corresponde", agregó.

El titular de Control de Vectores indicó que principalmente trabajan en los barrios, en las zonas de quintas y en las áreas verdes: "Nos concentramos en donde hay canales de drenaje a cielo abierto, zanjas, donde los terrenos son más bajos y tienen depresiones. Por ejemplo, en el distrito oeste, en la zona del Hostal del Sol, que tiene campos aledaños que se inundan por las precipitaciones y las napas altas, eso se convierte en un verdadero campo de cultivo."

La metodología de trabajo consiste en un primer monitoreo, que permite determinar la periodicidad del control y de ataque. También se tiene un criterio para ajustar el programa de control de vectores frente a eventos puntuales como pueden ser las fuertes precipitaciones o inundaciones. "La rotación oscila entre los ocho y diez días promedio, de acuerdo al panorama, ese tiempo tardamos en volver a cada lugar propicio para los criaderos de larvas".

En general, los mosquitos y las larvas se reproducen en los espejos de agua y es allí adonde apuntan los trabajos: "Las cuadrillas se encargan del control larvario y también de las clásicas fumigaciones, se hace un desinfectado aéreo y también larvario, se matan todas las larvas que se pueden en los lugares dónde hay espejos de agua naturales y artificiales", detalló Dañil, al tiempo que resaltó que son varias las pestes e insectos que se atacan. También se fumigan los árboles, y los insectos de interior como moscas, arañas, cucarachas, alacranes y garrapatas.

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