La ciudad

Verano con poca agua: la bajante del río llegó para quedarse

Desde el Instituto Nacional del Agua aseguran que no hay perspectivas de que mejore el caudal. Un ambientalista describe un panorama desolador en el humedal.

Sábado 21 de Noviembre de 2020

La altura del río Paraná sigue en valores históricamente bajos, menos de un metro, y la perspectiva para este verano pandémico, en el que muchos se quedarán en la ciudad en vez de viajar debido al coronavirus, es desalentadora. De acuerdo al informe elaborado por el Instituto Nacional del Agua, la tendencia climática en la cuenca del Plata no permite avizorar una recuperación franca en los próximos tres meses.

A esto se le suma que, según indicaron ecologistas rosarinos, la falta de correntía hace que el agua se torne más clara y se tiña de verde en algunos tramos, producto de las cianobacterias que proliferan ante la contaminación de materia orgánica e industrial. Es por eso que desde la Cátedra del Agua proponen romper con la "pereza mental y ser más creativos" a la hora de producir sin perjudicar los recursos naturales, mientras desde Aguas Santafesinas llamaron a pensar en un uso racional del agua para que un sector vasto de la población pueda acceder al recurso vital durante este verano.

"Hace 40 años que vengo al río y jamás vi el río así", lamenta azorado Pablo Cantador en diálogo con La Capital a la hora de graficar la histórica bajante que sufre el caudal del río Paraná desde hace un año. Desde el otro lado de la costa rosarina, a la altura de San Lorenzo, asegura que ya casi no quedan aves en esa zona de las islas y se percibe escasa cantidad de peces. Desde hace 8 años que está en la ONG "El Paraná no se toca" para luchar por la preservación del ecosistema del río y no puede creer el panorama en el que se encuentra todo el humedal.

"Jamás vi el río como está hoy, ni las islas. Todo lo que es el macizo de la isla está totalmente seco, no hay arroyos ni lagunas con agua. En este momento estoy rodeado de un banco de arena gigante. Esta isla se quemó hace 50 días y es notoria la cantidad de aves y animales; es muy lamentable lo que está sucediendo y no se ven soluciones", describe desde la isla. Y apunta: "El agua está muy decantada, muy transparente por el bajo caudal durante tanto tiempo y sin correntía, y, para colmo, se notan colores verdosos como ocurre en el bajo Delta". Según explica, una bajante que lleva más de un año y sin una veda de pesca que se cumpla, perjudica directamente en la reproducción de peces, puesto que esa situación suele ocurrir con la creciente del río. "Los peces grandes fueron pescados y no sabemos cómo se van a reproducir a futuro", agrega.

Río verde: comienzan a aparecer cianobacterias

río.jpg

"Todos los residuos de las ciudades se tiraron al río porque el caudal lo absorbía, y ahora estamos viendo los problemas como las bacterias al sur", razona respecto al incipiente tono verdoso que se empezó a percibir en esa zona de aguas calmas en las islas, con mayor concentración en el Delta del Tigre y Campana. Y en ese sentido destaca: "Esto es preocupante porque no se ve que baje agua y el efecto de la Niña se está sintiendo, a lo que se suma la gran cantidad de represas que posee Brasil, lo cual hacen un efecto barrera para el curso normal del río. Y si a eso se suma el drenaje del canal, lo que van a lograr es que el agua no llegue a distribuirse en el humedal y se seque".

La medición del río de este viernes arrojó una altura de 0,47 metro, guarismo que se transformó en una constante durante la temporada invernal a raíz de la baja cantidad que proviene desde río arriba, en Brasil y Paraguay. Eso también perjudicó la actividad portuaria de las principales agroexportadores del Cordón a la hora de despachar granos por el calado de los buques de ultramar. También cabe mencionar los incendios que barrieron con una vasta porción del ecosistema en el Delta del Paraná, producto de la extensión de la frontera agroindustrial e inmobiliaria (hechos que se investigan en la Justicia Federal). Con todo esto, y la acentuada sequía producto del fenómeno climático de la Niña, transforman el contexto en un verdadero problema para lo que se viene en una temporada en la que el agua se utiliza en mayor medida.

Medio ambiente y ambientalismo inclusivo

Con esta problemática que atraviesa la ciudad y la región, el titular de la Cátedra del Agua, Aníbal Faccendini, también apuntó a la gran cantidad de represas por el bajo nivel del agua, a lo que se debe sumar un factor determinante como la sequía. "El bajo nivel pluvial se ha agravado el problema de la sequía y por algo que planteamos como preocupación, científicamente hablando, que tiene que ver con las cerca de 40 represas que tiene Brasil". Y agrega: "Hay brazos del Amazonas que se han secado por el cambio climático, la deforestación y la frontera agroindustrial. Nos cuesta entender que el ecosistema es complejo en el medio ambiente".

En ese sentido, reflexiona: "El ecocidio generado por el corrimiento de la agroindustria y los proyectos inmobiliarios es importante. Hay que terminar con al binariedad y permitir el desarrollo a partir del cuidado del medio ambiente. Y eso requiere romper con la pereza mental y ser más creativo a la hora de producir sin perjudicar los recursos naturales".

También destaca que con la ley Yolanda, que prevé una formación integral del medio ambiente, se abre una posibilidad para comenzar a realizar gestiones públicas con una mayor perspectiva ambiental, no solo flora y fauna sino más factores complejos y sistémicos de lo que significa el ambiente. "En esa actualización de los tratados se tiene que plantear el cambio climático, tenemos que tener una ética y pedagogía del cuidado del agua, porque el agua se puede acabar. No hay que valorar a partir de la pérdida sino cuando aún se cuenta con el recurso", puntualiza Faccendini.

bajante rio22.jpg

En tanto, anticipa que el bajo nivel del río se prolongaría duranta varios meses más por el nivel altísimo de sequía. "Es grave que haya habido lugares con 60 y 70 centímetros promedio a diferencia de otro momento, cuando el caudal promedio era de 3 metros", lamenta. Y sentencia: "Es preocupante y necesitamos ser solidarios con los niveles de consumo a la hora de utilizar el recurso". Para ello, ejemplificó que cuando una persona toma un baño, "en cinco minutos utiliza entre 40 y 50 litros de de agua, y si llena una bañera estaríamos hablando de 200 litros. Y eso no lo percibimos". Según apunta, la higiene doméstica demanda entre el 60 y el 70 por ciento del consumo total de un hogar.

"Hay que ir hacia un ambientalismo inclusivo, creemos que no es sólo flora y fauna sino que tenemos que garantizar el derecho humano al agua para todos los habitantes de la ciudad en este contexto de crisis económica y baja presión de agua", propone. Y en tal sentido destaca: "Podés pasar un mes sin comer, pero no podés pasar un día sin tomar agua".

Aguas: adquieren bombas para reforzar el sistema

A propósito, desde Aguas Santafesinas, Guillermo Lanfranco, apunta que la referencia del Instituto Nacional del Agua (encargado en regular todo el seguimiento de la cuenca del Plata) es que "se van a mantener esas condiciones de bajante en el curso del río durante la próxima semana y entrado el verano, por lo que no se prevén mejoras en los próximos tres meses". Muestra de ello es que desde la empresa tomaron la decisión de adquirir las tres bombas que habían alquilado hasta fin de año para apuntalar los aparatos con los que cuenta la empresa para captar agua del río.

"Los equipos que teníamos previstos que reforzaban un 15 por ciento la capacidad de captación para compensar pérdida hidrodinámica van a seguir en servicio", confirma Lanfranco, a la hora de precisar que eso permite recolectar diariamente alrededor de 26 mil metros cúbicos por hora. "Ese es el nivel que tenemos que mantener por eso compensamos con esas bombas, porque con esta situación de bajante es más frecuente la rotura de las mismas", detalla.

Boom de piletas domésticas

Esa escasez de agua suele verse reflejada en la presión de agua en algunos sectores periféricos de la ciudad. Por eso desde Assa solicitan un uso responsable del agua porque "este verano tendrá tendrá circunstancias especiales por todo lo que está pasando con el río". Para tener una idea, una pileta de lona puede contener aproximadamente 5 mil litros, que es el equivalente al consumo diario aproximado de 30 personas.

"Nuestras plantas están diseñadas para consumo humano, no para actividades recreativas. Por eso pedimos un uso racional del recurso ya que esto no es como la energía eléctrica, que vuelve en su voltaje normal: la recuperación de la presión de agua es algo que lleva tiempo, y más en estas circunstancias", puntualizó. Para ello, recomendó utilizar cloro para mantener las piletas de uso doméstico y no cambiar el agua constantemente.

Los reclamos o consultas para Aguas Santafesinas ahora pueden hacerse por Whatsapp o Telegram. Desde una línea de celular, el usuario solamente debe agendar el número 341-6-950008, que aparecerá disponible en su listado de contactos de WhatsApp, mostrando como foto de perfil el isologo de Aguas Santafesinas.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS