Viernes 14 de Diciembre de 2007
El litigio por los terrenos de Necochea y Pasco, donde viven más de veinte familias, llegó ayer a un punto clave. Si bien la Justicia impulsa el desalojo de los habitantes, los vecinos concurrirán a Tribunales para demorar el traslado apelando a los derechos de los niños a tener una vivienda digna y a no ser separados del núcleo familiar, ya que en el lugar viven 35 menores.
La propiedad, ubicada en Necochea 1928, forma parte de un conjunto de viviendas que se levanta en forma de ele entre Necochea y Pasco.
En ese marco residen más de veinte familias que temen correr la misma suerte de Enrique Córdoba, un jubilado portuario, y de Orlando Froilán Quintana (junto a su grupo familiar), quienes serán desalojados en los próximos días.
El abogado de los supuestos dueños, José Sosa Quinteros, aclaró: "El desalojo es sólo para dos familias y los demás vecinos no deben temer porque la causa que los involucra está demorada y se resolverá el año próximo".
Sin embargo, fuentes ligadas a los vecinos que ocupan el sitio consideraron que "ellos están igual están en peligro". Por eso se realizará la presentación ante la Justicia.
Los vecinos que viven en los terrenos en conflicto argumentan que no saben fehacientemente "quiénes son los dueños de los lotes", porque en algunos lugares figuran como pertenecientes a la Municipalidad y en otros a José Pampinella, quien sería el abuelo de las dos personas que reclaman la propiedad.
Según explicaciones de los habitantes, que llevan más de 50 años en el barrio, "Pampinella nunca tuvo hijos, por lo tanto éstos no podrían ser sus nietos". Deducen que son personas con el mismo apellido y que ahora reclaman por un terreno que estuvo años abandonado".
De acuerdo a su testimonio, las familias se radicaron en este lugar "hace unos cuarenta años" y siempre quisieron hacer las cosas bien pero la deuda sobre las tierras era millonaria".