Jueves 16 de Enero de 2020
Primero le dijo al juez que no iba a declarar, pero María del Rosario A., la acusada de las estafas con falsas promesas laborales, encontró un hueco para rechazar la acusación.
"Yo no estafé a nadie, no jodí a nadie. Si todo lo que dicen es verdad, entones vayan a mi casa, porque no tengo nada de valor. No me quiero hacer la víctima, pero si toda esa gente me pagó esa plata ¿dónde está? No tengo nada doctor, estoy empeñada hasta la cabeza en la proveeduría municipal, en todos lados. Cuido a un nieto de siete años. Mi marido era empleado de Parques y Paseos y quedó ciego. Vivo al día, a veces no tengo ni para comer. Hace 38 años que vivo en el barrio y nunca tuve problemas, doctor. Si tuviera esa plata, me habría ido de vacaciones, pero no tengo nada de lujos", sostuvo ayer la acusada en la sede del Ministerio Público de la Acusación.