La ciudad

"Vamos a tener que acostumbrarnos a las restricciones en el uso del auto"

Hector Floriani, titular de una cátedra sobre urbanismo y rector de la UNR, no ve mal que no se pueda estacionar en Oroño para hacer una ciclovía.

Sábado 21 de Abril de 2018

"Si prospera la prohibición de estacionar por Oroño para hacer una ciclovía será sin dudas problemático, pero los rosarinos vamos a tener que acostumbrarnos". Quien lo afirma es el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Héctor Floriani, pero lo hace más como urbanista que como máxima autoridad de la casa de estudios. Floriani aseguró a La Capital que la restricción del uso del auto particular en las áreas centrales de la ciudad es "inexorable", y agregó que tal cosa no es "el invento o el capricho de un gobernante o de otro" sino una necesidad extrema de las ciudades.

Aunque admitió que no conoce a fondo los detalles de los proyectos en danza para hacer una bicisenda en Oroño, desde la avenida Pellegrini hasta el río, Floriani no expresó discrepancia con la idea. "Es una decisión difícil y polémica, pero desde un punto de vista técnico puedo decir que los rosarinos tenemos que ir asumiendo que el crecimiento del parque automotor obliga a organizarnos en el uso del auto y que no podemos pretender llegar con el auto a todas partes", abundó.

Dijo que el problema del uso del espacio público es común a las ciudades de cierta magnitud, en las que, afirmó, "no hay lugar para todos". Sostuvo además que por eso mismo será inevitable que los rosarinos comiencen a enfrentarse a limitaciones crecientes para usar su vehículo particular, y agregó que en todo caso el problema lo tiene quien debe asumir la decisión política de hacerlo. "A los particulares no nos quedará otra cosa que aceptar esas limitaciones", agregó.

Un mundo con menos autos

Floriani, quien es titular de la cátedra de Análisis e Intervención Urbanística de la Facultad de Arquitectura, no habló específicamente de la ciclovía que se propone para el bulevar Oroño sino más bien en general, pero insistió: "El mundo no puede soportar tantos autos". Por esa razón, dijo, es correcto y deseable que las autoridades políticas busquen soluciones para esta problemática.

Puso como ejemplo las restricciones aplicadas recientemente al uso del auto particular en el área central de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y, más lejos, las que existen en otras grandes ciudades del mundo, como Londres. "Allí, a ciertas horas del día y en una franja bastante amplia, para entrar al centro con el auto hay que pagar peaje", contó. Reconoció que aquí esa opción sería mal vista y probablemente inviable, pero resaltó que en la capital inglesa da buenos resultados.

"Hay mecanismos de restricción de distinto tipo y el de Londres es un buen ejemplo. Al no poder entrar todos, porque no hay lugar, el mecanismo sería: veamos cómo nos organizamos para ver quién entra y quién no. Ese el meollo del problema", dijo.

Floriani dijo que en realidad el conflicto está planteado entre la cantidad de superficie que necesita un parque automotor en expansión y el tamaño real del espacio disponible, que es estable. "La solución de ese conflicto es técnica pero también política, y eso es lo que pasa si pensamos en prohibir el estacionamiento sobre el bulevar Oroño".


Idea inviable

Floriani opinó que sería "inviable" construir en Oroño una rambla que vaya desde Pellegrini hasta Oroño y que impida el cruce transversal del bulevar. "Hay algunos corredores, como los de Córdoba y Santa Fe, que son imprescindibles para darle fluidez al tránsito. Hacer esto no sería posible", afirmó.

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