La ciudad

Unas cien mil personas le dijeron sí al carnaval en todo Rosario

Días de fiesta. Junto al Anfiteatro, el corsódromo de avenida Belgrano debutó con éxito. La Isla de los Inventos y la zona sur sumaron brillo y diversión a las celebraciones.

Miércoles 18 de Febrero de 2015

Más de cien mil personas vibraron al ritmo del carnaval durante el fin de semana largo en la ciudad. Aunque el corsódromo de avenida Belgrano funcionó como epicentro de los festejos en tándem con los shows en el Anfiteatro Municipal, quedó lejos de ser el único lugar donde se reverenció al Rey Momo en Rosario. Los barrios —en especial con la convocatoria del domingo pasado en Ayolas y San Martín, y la doble fiesta en la Isla de los Inventos, el lunes y anoche— sumaron multitudes, color y alegría a un feriado que cada año recupera con más fuerza el brillo que supo tener en viejos tiempos y que algunos ya daban por perdido.

Sin contar la masiva concurrencia de anoche, cuando al cierre de esta edición se elegían los reyes del carnaval y en el Anfiteatro se presentaban Flor de Pavo y Amapola, unas 75 mil personas ya habían consagrado al corsódromo —ubicado esta vez en el parque Urquiza— como una gran elección para el desfile de las comparsas.

Según datos de la Secretaría de Cultura municipal, esa fue la cantidad de público que sólo entre el viernes y el lunes ya había pasado por la avenida Belgrano para encandilarse, en calidad de espectadores o de protagonistas, con el brillo de las comparsas, la alegría de la murga, la energía de la música, la danza y la acrobacia.

Así, por los 250 metros dispuestos para el desfile, se lucieron noche tras noche las siete comparsas de la ciudad, todas integradas por chicos y jóvenes de distintos barrios que trabajaron incansablemente en ensayos y la confección de vestuarios para brillar en esos breves, pero intensos, minutos de fantasía.

Otro lugar afianzado ya como sede del carnaval fue la Isla de los Inventos. De hecho, por Wheelwright se formaron largas colas con familias y chicos disfrazados, ansiosos por participar de la fiesta que, entre el galpón y la barranca, sumó stands con juegos, agüitas perfumadas, confección de antifaces y caretas, un concurso de disfraces y orquestas en vivo para ponerle ritmo a la fiesta. El lunes se dieron cita unas 7 mil personas y anoche, para la tradicional quema del rey Momo, esperaban una cifra similar.

Los barrios más alejados del centro no se quedaron atrás. El sábado nadie permaneció quieto en los polideportivos Saladillo y Parque del Mercado, y tampoco el domingo en San Martín y Ayolas, donde cerca de tres mil vecinos fueron a disfrutar y bailaron al ritmo del desfile de las comparsas Los Herederos e Imperio del Sol. En el escenario central, mientras tanto, los grupos Tributo a Karina y Homero y sus Alegres impusieron la movida tropical.

En el sudoeste fue el club Onkel (Ovidio Lagos al 5700) el que el viernes inauguró el espíritu siempre irreverente del carnaval, donde familias enteras compartieron ritmo y disfraces en una fiesta en la que desfilaron las comparsas Ñaró Pererí, Rosario Do Samba y Los Reyes del Ritmo. El programa se repitió el domingo, en la Casa de la Cultura Barrio Alvear.

Otras propuestas. Con todo, no sólo el carnaval logró sacar a la gente a la calle durante el feriado. Un festival de guitarras en la explanada del Museo Castagnino y otra fuerte movida del dos por cuatro en el parque de las Colectividades, frente a la Casa del Tango, ampliaron las opciones culturales.

A la quinta edición del encuentro de guitarras, denominado G11, el viernes se sumaron prestigiosos referentes locales del rock, blues, jazz y pop. Al cierre del festival, que congregó a unas 850 personas, tocó el ex líder de la legendaria banda Vox Dei, Ricardo Soulé.

También el ritmo ciudadano tuvo su noche en Rosario, cuando el domingo unas 800 personas pudieron deleitarse con destacados músicos y bailarines en un escenario privilegiado junto al río.

Momo se paseó por los barrios

El carnaval no se vivió solamente en grandes escenarios, sino que se desplegó en gran cantidad de bailes y festejos por toda la ciudad. Polideportivos, clubes, vecinales, centros recreativos, parques, el viaducto Avellaneda y la explanada del Centro Cultural Fontanarrosa fueron, entre otros, los lugares por donde el rey Momo paseó desplegando todas sus fantasías. Hubo concursos, milongas, desfiles, disfraces, juegos. Todo lo que se merece un buen carnaval.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS