La ciudad

Una tormenta con granizo y viento

Vientos de hasta 76 kilómetros por hora, granizo y lluvias intensas fueron el resultado de una fuerte tormenta que se abatió ayer por la tarde desde el cielo rosarino y dejó como saldo la caída de más de 20 árboles, 15 ramas y la rotura de vidrios en algunos comercios del centro, además de la psicosis colectiva por el temor a una pedrea como la de noviembre de 2006.

Viernes 04 de Enero de 2008

Vientos de hasta 76 kilómetros por hora, granizo y lluvias intensas fueron el resultado de una fuerte tormenta que se abatió ayer por la tarde desde el cielo rosarino y dejó como saldo la caída de más de 20 árboles, 15 ramas y la rotura de vidrios en algunos comercios del centro, además de la psicosis colectiva por el temor a una pedrea como la de noviembre de 2006.
  Fue una tórrida tarde de verano donde la sensación térmica llegó a los 39 grados y provocó una nueva sobrecarga en el consumo de energía eléctrica que llegó casi al récord. Los cortes de luz en baja tensión se multiplicaron en los cuatro puntos cardinales de la ciudad. Y en la volteada salió de servicio la peatonal Córdoba entre Laprida y San Martín, que para la noche ya estaba repuesto.
  La fuerte pedrea con lluvia complicó las tareas de reposición de servicio y desde la Empresa Provincial de la Energía (EPE) indicaron que “habrá que esperar hasta mañana (por hoy) para solucionar los reclamos pendientes”. El alto consumo y la sobrecarga en el tendido aéreo y subterráneo fueron las causas fundamentales de las interrupciones. Ayer se estuvo a punto de quebrar el récord de consumo registrado en abril cuando se insumieron 1.565 megavatios de potencia en una jornada.
  Sin demasiado aviso, la granizada y los fuertes vientos se desataron hacia las 19.15, y se extendió por más de una hora, afectando principalmente al centro de Rosario. Defensa Civil reportó hacia las 20.45 la caída de 20 árboles, uno de ellos se desplomó muy cerca de un auto en Balcarce al 500 y hubo 15 ramas caídas luego de fuertes ráfagas que alcanzaron los 76 kilómetros por hora. El pánico se apoderó de los automovilistas y de los taxis, que brillaron por su ausencia.
  A los parroquianos del bar Augustus (Corrientes y Córdoba) la tormenta les causó un mal trago. Se volaron las botellas sobre las mesas del exterior causando temor, pero sin heridos de consideración. En Sarmiento y Córdoba la Guardia Urbana Municipal (GUM) tuvo que retirar dos chapas que salieron de un toldo. Otro que se asustó fue el conductor de una lancha que pegó una vuelta campana y hubo que rescatarlo a la altura de la Estación Fluvial, pero no resultó lesionado. Según los funcionarios de Defensa Civil, la granizada quedó básicamente circunscripta al radio de Oroño, Pellegrini y el río. El alerta del Servicio Meteorológico Nacional fue para el norte de Santa Fe y nada advirtió sobre el granizo que se prolongó en Rosario por diez minutos.
Algo de alivio. Si bien la fuerte lluvia con granizo causó una paranoia colectiva entre automovilistas y transeúntes, también trajo alivio tras una tarde con una máxima de 36.1 grados, a las 18, y una témica de 39 grados, a las 19. Rosario estuvo al horno y los acondicionadores de aire no dieron abasto. Fue una jornada donde se rozó el récord del 19 de abril de 2007, cuando se consumieron 1.565 megavatios. Ayer se llegó a los 1.521. “Con la demanda que hay se resienten las estructuras y los cables, y obviamente se dan fallas en baja tensión”, explicó ayer la responsable de Relaciones Institucionales de la EPE, Diana Antruejo.
  Y en algunos barrios la falta de luz se tradujo en protesta social. Como en Junín al 5.400 donde los vecinos cansados de los cortes eléctricos se concentraron en la vía pública. Ayer, desde las 17 y hasta las 19, salió del sistema un cable de media tensión en la zona de pasaje Nelson, avenida Alberdi, Vélez Sarsfield y Mar del Plata; y otro en el radio de Gorriti, Iriondo, Junín y Alberdi. En ambos casos fue afectado un total de mil clientes.
  Lo que hasta anoche no se había solucionado en su totalidad eran los cortes de baja tensión, fundamentalmente en las zonas sur, oeste y norte. Los más significativos fueron en barrio Ludueña, en Viamonte y San Martín, y Ovidio Lagos y Rioja. Antruejo admitió que “algunos reclamos quedarán pendientes para mañana (por hoy) debido a los efectos de la lluvia”. En total trabajaron unas 10 cuadrillas de la EPE para reparar los desperfectos.
Peatonal complicada. Comerciantes y vecinos de peatonal Córdoba entre San Martín y Laprida estuvieron ayer sufriendo las consecuencias de los cortes. Tras horas sin luz, los usuarios recuperaron el suministro entrada la noche. Algunos locales —precavidos— ya contaban con generador eléctrico propio.

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