La ciudad

Una recorrida al rescate de las obras de arquitectas rosarinas

Se realizará mañana con el objetivo de visibilizar el trabajo de mujeres y trazar un nuevo mapa arquitectónico de la ciudad.

Martes 12 de Noviembre de 2019

La historia de la arquitectura de Rosario está llena de obras y nombres destacados: los hermanos Tito y José Micheletti, que levantaron la Estación de Omnibus Mariano Moreno y el Teatro Fundación Astengo; Angel Guido, cuya obra más conocida es el Monumento Nacional a la Bandera, o Rafael Candia, con los edificios de la Bolsa de Comercio, el Palacio Minetti o la Tienda "La Favorita", por poner apenas tres ejemplos. El listado podría ser aún mucho más largo, incluir arquitectura más reciente como la de Rafael Iglesia o Nicolás Campodónico, pero mantendría una particularidad: las casi omnipresentes figuras masculinas. "En arquitectura, el trabajo de las mujeres permanece invisibilizado, por eso proponemos hacer un nuevo mapa de la ciudad que contemple las obras de las arquitectas locales que forman parte de su construcción", señala Paola Zini, arquitecta y curadora del recorrido que se realizará mañana con el objetivo de conocer el trabajo de las profesionales omitidas de los libros de historia.

Inés Moisset se graduó de arquitecta en la Universidad Nacional de Córdoba y se doctoró en Venecia (Italia). Es investigadora del Conicet y coordinadora del colectivo "Un día/una arquitecta", que busca visibilizar el aporte de las mujeres en diferentes facetas de la actividad; como el proyecto arquitectónico, urbano y paisajístico, tecnología, curaduría y publicaciones o la producción artística, política, gestión del hábitat social, teoría y enseñanza.

La especialista en género y patrimonio urbano, junto a la arquitecta Carolina Quiroga, guiará la caminata que partirá mañana, a las 14.30, desde el edificio del Banco Municipal de San Martín 730. El recorrido se enmarca en un evento dirigido a arquitectos, estudiantes, diseñadores, agentes inmobiliarios y público interesado en el patrimonio de la ciudad (ver aparte).

La propuesta, explica Zini, es salir a caminar por las calles rosarinas, hacer un relevamiento fotográfico y armar una nueva cartografía, aportando la historia y las contextos en los cuales esas obras fueron proyectadas y concretadas. El eje del recorrido será "intercambiar conocimiento y develar nombres de arquitectas cuyos nombres fueron invisibilizados", afirma.

Entre muchas otras, la caminata incluirá la obra de Matilde Luetich y los edificios "Tranvía", que desarrolló entre 1965 y 1985 —el primero junto a otra arquitecta, Lidia Plá— en la zona del bajo (Sargento Cabral y Urquiza, en Laprida y Urquiza, Urquiza y la Aduana, Belgrano y Buenos Aires y Urquiza 891). Pero también hay otras paradas que se prometen como sorpresas.

La actividad, según la define su curadora, tiene como objetivo aportar herramientas conceptuales y metodológicas para reconocer y documentar la producción arquitectónica de las mujeres, identificando protagonistas y relevando sus aportes, y al mismo tiempo promover una reflexión crítica acerca de los procesos de conocimiento, documentación y difusión de la producción de las profesionales mujeres.

Según pasan los años

Actualmente, de los 5.054 alumnos que estudian en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Rosario, las mujeres son mayoría (2.789 alumnas y 2.265 alumnos, de acuerdo al último boletín estadístico de la UNR). También son más las graduadas, el año pasado hubo 1.275 egresadas y 856 egresados de la facultad.

Sin embargo, recién en 2011 una mujer ocupó el cargo de decana de la facultad. La urbanista Isabel Martínez de San Vicente fue la primera en quebrar la hegemonía masculina que regía en la casa de estudios, al menos desde la llegada de la democracia.

Que una mujer presida el Colegio de Arquitectos de Rosario demandó un poco más. Recién hace cuatro años, Irene Pereyra fue elegida para comandar los destinos de la entidad local.

La posibilidad de trazar una nueva cartografía de la arquitectura de la ciudad, poniendo en relieve la producción de las mujeres, es parte de estos tiempos de cambio. Las tareas de identificación y documentación de las obras ya comenzaron en Buenos Aires y en Mendoza, y ahora será el turno de Rosario.

"La idea es extender esta iniciativa al resto del país", explica Zini y remarca que al final del proyecto "tendremos una idea más abarcativa y real de las personas que participaron de la construcción de las ciudades".

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