Miércoles 25 de Enero de 2017
La Oficina Internacional del Trabajo (OIT) difundió en 2015 un estudio sobre la discriminación en el trabajo por motivos de orientación sexual e identidad de género en Argentina. El informe da cuenta de que si bien la discriminación, el prejuicio y las dificultades persisten en toda la población LGBT, la porción más grande se la llevan las personas trans, es decir, travestis, transgénero y transexuales. Cabe señalar: las personas transgénero son aquellas que sienten una disonancia entre el sexo que se le asignó al nacer y su identidad de género. Los conceptos de transgénero y travestismo se utilizan casi como sinónimo y con una fuerte connotación política. En líneas generales y técnicas, la diferencia está en que las personas transexuales son las que accedieron a una cirugía de reasignación de genital.
El documento mencionado señala que, en la mayor parte de los casos, "no existe para la población trans la posibilidad siquiera de integrarse a espacios laborales formales, aún en condiciones de enorme hostilidad o sufriendo acoso o discriminación. Existe el agravante de la exclusión previa que han experimentado generaciones de personas trans en la escuela, los clubes y hasta la propia familia". El estudio indica, además, que la experiencia dentro de la población trans no es homogénea. "Según las entrevistas con grupos focales, las mujeres trans son visiblemente más estigmatizadas que los hombres trans. Hay que recordar que las mujeres trans enfrentan muchas veces estigmas adicionales, por tener como única salida laboral el trabajo sexual autónomo y por las condiciones de vulnerabilidad que eso conlleva".
Según el informe de la OIT, el acceso al trabajo informal, y específicamente al trabajo sexual, se presentó como una de las pocas alternativas laborales para las mujeres trans, dada la dificultad para acceder a trabajos formales o la expulsión de estos. "Para las mujeres trans, la primera y principal discriminación vinculada al mundo laboral es la dificultad para acceder al trabajo formal registrado". Esta falta de acceso real a un trabajo es lo que finalmente las lleva a trabajar, lo elijan o no, en la prostitución.
Las trans enfrentan más estigmas por tener como única salida laboral el trabajo sexual