La ciudad

Una multitud acompaña al padre Ignacio en el tradicional Vía Crucis por el Rucci

Pasadas las 20.30, y con un clima que terminó acompañando, cientos de miles de fieles comenzaron a recorrer las 14 estaciones aguardando el mensaje final y la esperada bendición del sacerdote.

Viernes 19 de Abril de 2019

"No va a llover, vas a ver que no..." La frase, escuchada al pasar a uno de los miles de fieles que desde hora temprana se acercaron al barrio Rucci para ser parte del tradicional Vía Crucis del padre Ignacio, sonaba más a expresión de deseo. Igual, a pesar de los espesos nubarrones que durante buena parte de la tarde amenazaron con arruinar la tradicional ceremonia, el tiempo terminó acompañando. Y hasta con una temperatura agradable.

Alrededor de las 20, muchos curiosos buscaban saber cuánta gente había. Algunos recordaban que el año pasado habían sido unas 350 mil las personas que llegaron con su fe a cuestas en una demostración inapelable de lo que significa y provoca Ignacio entre sus seguidores.
Los alrededores de la parroquia Natividad del Señor, en el corazón del barrio, comenzaron a colmarse. "¿Habrá 500 mil personas?", dijo un señor mayor en un tono que podía interpretarse como una aseveración o una pregunta.
Y pasadas las 20.30, la multitud comenzó a marchar. Fuentes del Ministerio de Seguridad indicaron que la cantidad de asistentes podría superar la del año pasado. Aunque poco importaban los números. Lo que cobra peso no sólo para los rosarinos, sino para los miles de personas que llegan año tras año al Rucci desde otras provincias e incluso desde el extranjero es la fuerza de la fe y el deseo de que sus pedidos por pan, salud, paz y trabajo se cumplan.
No será tampoco un Vía Crucis más: este año se cumple el 40ª aniversario de la ordenación como sacerdote de Ignacio Peries. Fue un 29 de julio de 1979 en el Reino Unido, en la orden "Cruzada del Espíritu Santo". Ese mismo fue trasladado a la Argentina. Primero se desempeñó en la localidad cordobesa de Tancacha y luego se trasladó en su amada Rosario.
"Le tengo fe, él ayuda. Para mí Ignacio es un sanador", comentaba una vecina del barrio 7 de Septiembre que caminaba junto a su sobrina.
"Me conmueve la palabra que da el padre. El nos muestra un Cristo distinto, misericordioso", comentaba con lágrimas en sus ojos una joven que marchaba con la multitud.
Así, en forma lenta y con la palabra de Ignacio como fondo, la multitud comenzó a desandar las 14 estaciones del Vía Crucis, que terminarán con el mensaje y la bendición del sacerdote. La energía de la fe se renovó una vez más.

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