La ciudad

Una muestra fotográfica para romper el molde familiar

En el Centro Cultural Parque de España 23 fotógrafos exponen sus ensayos sobre la familia. Una exposición coral que apunta a desarmar un modelo en crisis

Sábado 10 de Marzo de 2018

Habitual, extraña, cotidiana, tranquila, múltiple, pequeña, propia, ajena. La familia es un conjunto de tensiones y relaciones por las cuales, aunque se la niegue o no se la tenga, todos transitamos. Conforma una estructura, muchas veces fantasmagórica, que acompaña los días de cualquier mortal. Familia, modelo para desarmar es el nombre de una muestra de fotografías y videos que reúne trabajos de 23 artistas de 8 países (Argentina, Brasil, Paraguay, Chile, México, Venezuela, Francia y España) y que se expone en las galerías del Centro Cultural Parque de España (CCPE), hasta el 21 de abril.

Cientos de fotos, cuidadosamente montadas, se exhiben en los túneles del CCPE. Recorrerlos es, sin dudas, una búsqueda entre un mar de imágenes. Búsqueda guiada por los autores pero también por quien las mire. Son pequeños ensayos, así los llaman los curadores, que operan en muchos casos como preguntas, por lo que se ve y por las imágenes que, inevitablemente, aparecen en quien las mira.

"La familia es el primer continente que vincula lo público con lo privado: se asimilan los valores marcados por el sentido común dominante, se instituyen las reglas sociales que organizan la vida y se imponen las reglas que rigen la vida social", dice el texto introductorio a la muestra ideada y curada por la Sub, una cooperativa de fotógrafos creada en Buenos Aires en 2004.

Ese texto que recibe a quien se acerca al centro cultural ubicado en Sarmiento y el río también advierte que la familia es el territorio donde se disputa el espacio ideal con las transformaciones que pugnan por legitimarse.

Y entonces es cuando la mirada se entromete en esos conjuntos que comparten una historia presente, una que antecede a esos seres y una futura que, aunque incierta, no cesa de escribirse.

Entre el álbum y el estallido

La muestra tiene algo de antológica y forma una suerte de álbum familiar. Los que exponen se exhiben. Muestran su mirada, su historia, la historia que eligen contar. Salvo uno de los trabajos expuestos, el resto es autorreferencial. No fue algo premeditado, ocurrió, explica Gisela Volá, integrante de Sub y quien —junto a otro miembro del colectivo, Gerónimo Molina— es curadora de la muestra.

Hasta los ensayos más realistas conforman unidades de relatos. Y se sabe que los relatos se construyen, necesitan justamente de una imagen que permita contar algo.

"Somos una cooperativa surgida al calor de las calles de 2001", cuenta Volá. La idea fue, por entonces, conformarse como un colectivo para contar historias contemporáneas. Abandonaron sus trabajos y en 2004 fundaron la cooperativa, aunque hoy prefieran nombrarse como un colectivo que trabaja en forma cooperativa.

Cuando cumplieron diez años de su fundación hicieron una muestra con múltiples trabajos, todos mostraron. Luego de esa experiencia sintieron que podían trabajar como curadores y sobre exposiciones de otros autores. Una invitación a hacerlo hizo que hace tres años lanzaran Familia, modelo para desarmar, la exposición que ahora se exhibe en Rosario.

"No fue una convocatoria general, invitamos puntualmente a los artistas; algunos son emergentes, otros consagrados, conocíamos sus trabajos y los conocíamos a ellos, salvo dos en particular que nos arriesgamos a invitar, Ana Casas Borda (España/México), que trabajó sobre maternidad, y Alain Laboile (Francia), que tiene un trabajo muy importante sobre su propia familia. Mandamos mail y nos dijeron que sí", recuerda aún sorprendida.

El tema surgió como una inquietud de los integrantes de la Sub pero también porque tiene una doble entrada: es un concepto que abarca algo referido a lo íntimo pero que también es universal.

A medida que los curadores fueron recibiendo los trabajos, vieron que la mayoría era personal y ahí el trabajo curatorial buscó el detalle para poner en diálogo las múltiples series expuestas. Conformaron un trabajo coral que apunta, dice Volá, a desarmar el modelo. "La idea que buscamos transmitir es la diversidad, y al exponer esa diversidad se explicita que el modelo único, típico, de familia ya no es tal. Todos somos parte de alguna, todos somos hijos, padres, tíos o hermanos, esa es la característica inclusiva pero también excluye, todos en algún momento partimos de ella", argumenta la curadora y fotógrafa.

"Todos pertenecemos a una familia o no, o hacemos como podemos, y eso provoca que algo de lo que se muestra interpele. Porque uno es parte de algún vínculo familiar, incluso aunque crea no serlo o lo rechace", agrega Volá.

Lo que se ve y no tanto

La muestra se extiende por los túneles del CCPE. El lugar expositivo adhiere como un plus a los trabajos. Los túneles son lugares donde se acumulan cosas que no se ven. Las series fotográficas expuestas también.

Hasta las que supuestamente parecen contar desde un cierto realismo, que no deja de ser una construcción, exhiben entre líneas algo siniestro, algo que inquieta. Dejan entrever una grieta, una hendija, que permite observar algo más.

Recorrer lo exhibido es mirar en la superficie pero también es preguntarse por lo que el autor quiere mostrar o dejar que esas imágenes interpelen. Es preguntarse por lo propio, y en ese cruce entra en juego algo de la identidad, de lo familiar, obviamente.

Una madre pariendo en el agua; un cuerpo viejo, gastado; la ternura de una mirada ante la proximidad de la muerte; un festejo en familia que puede ser un exceso; un arma apuntando a una mujer como un juego familiar; un hombre mayor cuya imagen se funde en la de otro más joven, rostros ambos que luego se descubren en una típica foto familiar.

En una vitrina un ensayo propone abrazos, múltiples, iguales y diferentes; desde otra pared un hijo hace un homenaje a su padre, se muestra lo más parecido a él, quiere serlo. Varias decenas de portarretratos dados vuelta, exhibiendo no la foto sino la parte de atrás, nuevos, relucientes, viejos, agrietados, dejando ver la falla, lo que se rompió y se enmendó.

Niños y niñas bellas, en un blanco y negro que documenta la vida familiar en un lugar campestre; la cara de alguien con capacidades diferentes que es descubierta ante la amorosa mirada de un fotógrafo que lo retrata cuando está vistiéndose con un pullover; parejas de mujeres que abrazan a sus hijos; padres, hermanos, nietos entremezclados en una escena donde los rostros se confunden con los cuerpos. Amores, dolores, odios, miedos, algo oscuro, la luz que estalla sobre un niño en patineta.

Imágenes que dialogan, que disputan, que atesoran secretos como los álbumes, como la familia, ese modelo para desarmar.

Una feliz familia

"En estos tres años, desde que arrancó esta muestra, podemos decir que hemos conformado una familia, una feliz familia", bromea Gisela Volá, curadora de Familia, modelo para desarmar, pero por las dudas aclara: "eso sí, lo bueno es que podemos disolverla cuando se nos ocurra". Remarca que eso se da "por el compromiso que los autores exhibieron desde un primer momento con el proyecto". Por eso no dudan, en la medida de sus posibilidades, de aparecer cuando se los convoca para acompañar la muestra. Y así será cuando en el cierre cerca de 15 fotógrafos acompañen sus imágenes en una visita guiada que se realizará en la exposición a modo de despedida.

También habrá charlas, anuncia Volá. Dos autores que exponen son rosarinos, Gabriela Muzzio, que presenta "Abrazos"; y Héctor Rio, con "Los martes con Carlitos". Junto a la curadora y otros integrantes de la Sub, brindarán una charla sobre los trabajos.

Junto a Muzzio y Rio, muestran sus "familias de fotos" Martín Estol, Cecilia Reynoso, Marcos López, Nicolas Pousthomis, Res, Inés Tanoira, Liliana Contrera, Verónica Mastrosimone, Martín Weber, Alejandro Kirchuk, Franco Verdoia, Alain Laboille, Valeria Bellusci, Oriana Eliçabe, Gerardo Dell Oro, Ana Casas Broda, Flor lo Re, Beto Gutiérrez, Cecilia Estalles, Cía de fotos (colectivo) y Lucila Quieto.

Data

Familia, modelo para desarmar se expone hasta el 21 de abril, en el Centro Cultural Parque de España (ccpe.org.ar), ubicado en Sarmiento y el río, de martes a domingos y lunes feriados, de 15 a 19. Entrada 20 pesos, miércoles gratis y jueves gratis para estudiantes. Presenta la muestra: Sub, cooperativa de fotógrafos (www.sub.coop), un colectivo fundado en 2004, en Buenos Aires. Se exponen ensayos fotográficos de 23 artistas de 8 países (Argentina, Brasil, Paraguay, Chile, México, Venezuela, Francia y España).

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