La ciudad

Una masiva muestra de fe a lo largo de casi cuatro décadas

La peregrinación del Viernes Santo se transformó en el acto popular más importante de la ciudad. Un emblema en pleno barrio Rucci

Sábado 31 de Marzo de 2018

El poder de atracción del padre Ignacio Pieres fue creciendo con el correr de los años y transformó sus Vía Crucis en los actos populares más importantes de la ciudad. Su impactante magnetismo convirtió estas celebraciones religiosas en un conmovedor imán de la fe en el corazón de barrio Rucci. Desde su silencioso arribo a Rosario en 1979, su figura y su mensaje lograron multiplicarse. A partir de 2009 en cada Semana Santa siempre convocó a más de 200 mil personas, y su punto máximo lo consiguió en 2013 cuando superó los 400 mil fieles, en aquella ocasión también ayudado por la movilización que provocó la designación del Papa Francisco, unos días antes, como conductor de la Iglesia católica a nivel mundial.

   En los últimos 10 años, Ignacio fue poniendo el acento discursivo en diferentes aspectos en cada edición. Muchas veces sus oraciones y sus pedidos tuvieron relación con circunstancias sociales que atravesaban y enmarcaban la realidad del país, como la ola de violencia, la llamada justicia por mano propia, la falta de trabajo o los ruegos por los enfermos.

   A la vez, siempre hubo una fuerte presencia de palabras referidas a la necesidad de comprender el valor de la familia en la sociedad desmembrada actual. "Queremos vivir en familia, seguros y en paz", reiteró en varias ediciones ante sus fieles.

   También hubo ocasiones en las que aprovechó el enorme escenario sobre avenida de los Granaderos para despejar dudas sobre su salud, y hasta aseguró que se quedaba en la ciudad. "En Rosario me siento muy querido y cuidado. Esta ciudad conquistó mi corazón", admitió Ignacio.

2 de abril de 2010

En aquella oportunidad, el Vía Crucis coincidió con el 2 de abril, y por eso el sacerdote dedicó el recorrido a los ex combatientes de Malvinas, ante 270 mil personas.

22 de abril de 2011

Ese año Ignacio convocó a 300 mil asistentes en barrio Rucci. Allí ante la multiplicación de rumores, despejó dudas sobre su estado de salud. "Sé que muchos se preguntan si estoy bien. Por suerte, Dios me devuelve todo lo que hago por ustedes entregándome más fuerzas. Estoy bien, por eso recen por mí para que les pueda dar todo lo mejor de mi vida".

6 de abril de 2012

El cura celebró 33 años desde su llegada a Rosario frente a 300 mil personas. Agradeció el "momento" que le hicieron vivir. "Con su cariño, ustedes multiplican lo poco que yo les doy. Ustedes son mi familia. Gracias por aguantarme", expresó emocionado Ignacio.

29 de marzo de 2013

Fue un año muy especial. En aquella ocasión hubo récord de asistencia con 400 mil fieles que realizaron el Vía Crucis. Semejante convocatoria provocó que algunos pensaran en trasladar esa ceremonia religiosa. En ese momento, hubo una marcada efervescencia entre los católicos ya que unos días antes fue elegido el Papa Francisco, de origen argentino, como conductor de la iglesia mundial. Se incorporaban transmisiones por internet y radio, y también oraciones en inglés e italiano.

   Ignacio le dedicó emotivas palabras a Francisco. "Es un orgullo para nosotros que un argentino represente a Jesús en la Tierra. Un hombre que conoció el colectivo, el tren, las calles de Buenos Aires. Francisco es uno de nosotros, compartió mates, asaditos, es de nuestra sangre. Y hoy Francisco nos pide que lo acompañemos a llevar las huellas de Jesús al mundo. Tiene mucho que poner sobre sus hombros, igual que Jesús, porque él representa a Jesús", resaltó.

18 de abril de 2014

Aquel año estuvo signado por actos de violencia y linchamientos que se reiteraban en muchas localidades del país. Desde su escenario, frente a 250 mil asistentes, Ignacio reclamó un cambio moral al gobierno, a la Iglesia y al pueblo. "Hay que abandonar la violencia, la droga y la justicia por mano propia. Antes que construir más cárceles por la inseguridad, hay que educar a la juventud. No nos matemos unos a otros".

   En esa edición, ante especulaciones sobre un posible alejamiento, el sacerdote fue contundente y aseguró que se quedaba. "Me siento muy querido y cuidado en Rosario. Esta ciudad conquistó mi corazón", afirmó ante el fervor de sus fieles.

3 de abril de 2015

Durante un año de elecciones generales, el cura llamó a cuidar la familia, pidió por más trabajo y rezó por los enfermos, pero sus palabras principales estuvieron direccionadas a la clase dirigente. "Que Dios ilumine a cada candidato que pide nuestro voto, porque ellos tienen obligación de servirnos, tienen que pensar en nosotros. Todos queremos salir a la calle tranquilos y dormir en nuestros hogares", señaló ante 200 mil personas.

25 de marzo de 2016

Aquella noche, bajo una tenue llovizna y frente a 300 mil asistentes, Ignacio exhibió un intencionado discurso contra la corrupción. "Pedimos más paz y seguridad para Argentina. Por todo lo que merecemos para ser felices. Este es un país muy rico, y esa riqueza tiene que llegar a los bolsillos de todos para poder disfrutar la vida", exclamó.

   Y expresó esperanzado: "Ojalá que no existan más divisiones. Ojalá que todos, los ricos y los pobres, reconozcan que bajo esa ropa todos somos seres humanos. Debemos entender eso. El hombre divide, pero hay que multiplicar más que dividir. Hay que construir con paz, sin odios, ni broncas".

14 de abril de 2017

El año pasado, frente a 250 mil fieles, el padre Ignacio centró sus deseos en la necesidad de una recomposición familiar en la estructura social general. El carismático cura llamó a "recuperar los valores morales de la familia y la sociedad", y pidió que los rosarinos puedan volver a vivir "con seguridad y paz". En ese sentido, alertó: "Hoy no existe más la integración de padres e hijos. Tenemos que recuperar esos valores que son clave para lograr la contención social, la paz y la tranquilidad que necesitamos para vivir en sociedad. Hemos perdido el modelo de vida en familia".

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