La Ciudad

Una joven sufrió un brutal ataque sexual delante de su novio en barrio Tiro Suizo

El abusador ingresó armado y con la cara cubierta a la casa de la víctima, en Benito Juárez al 1300. Bajo amenazas de muerte la redujo con precintos y la sometió delante de su pareja y su cuñado, y filmó los vejámenes con su celuar.

Miércoles 16 de Septiembre de 2020

Una joven de 21 años denunció que fue sometida sexualmente dentro de su propio domicilio del barrio Tiro Suizo, cuando a plena luz del día un hombre con la cara tapada hasta los ojos y empuñando un arma de fuego irrumpió en la casa con aparentes fines de robo, la amenazó de muerte, la ató con precintos, y la sometió delante de su novio y su cuñado. Habría actuado con un cómplice que se desplazaba en moto.

El abuso salió a la luz este miércoles, cuando la víctima contó el infierno que padeció el martes a las 15.50 en su casa en inmediaciones de Benito Juárez y Corrientes, un inmueble del barrio Tiro Suizo, en el sur de Rosario, donde reside desde hace tres meses con su novio.

A. contó que recuerda muy bien la cronología del los hechos porque cuando estaba mandando un mensaje a su madre sentada en un sillón de la casa, notó que se movía la puerta de ingreso, que ella había dejado apenas arrimada para que sacar a sus perros.

“Pensé que era por el viento, pero cuando me acerco a cerrarla me sorprende un hombre robusto, con un arma de fuego en la mano, la cara tapada hasta los ojos, y me dijo que me callara”. Según A. el extraño tendría poco más de 30 años, era de contextura robusta “grandote, panzón, de ojos marrones claros color café”, lo describió.

Recuerda que ante la inesperada visita su reacción fue pegar un grito de auxilio, pero enseguida el agresor se encargó de hacerla callar mientras la encañonaba y arriaba al interior de la casa. Allí, su cuñado, un chico menor de edad, fue sorprendido en una habitación, mientras que el novio estaba en el patio.

Acorralados

“Nos acorraló a los tres en mi habitación mientras tenía el arma en la mano. Después nos llevó hasta la casa del vecino, pero no había nadie. Nos preguntó si había alguien más en la casa. Cuando regresamos al comedor, puso una mochila negra sobre la mesa y sacó precintos del mismo color. Y me indicó que se los colocara a mi novio y a mi cuñado”, narra con angustia la joven.

Según pudo reconstruir, el intruso les colocó cinta ancha sobre los ojos a los tres, y al novio también en la boca. “Sentíamos que iba y venía al comedor, removía cajones. La verdad que parecía un robo, pero en un momento alcanzo a visualizar mi ropa interior sobre la mesa. Escuchamos también ruido de llaves, y pensamos que había más personas y nos desvalijaba”.

Perverso

Pero las verdadero propósito del hombre no era el robo. En un momento levantó a la joven de la cama donde estaba sentada, y la llevó al comedor. “Le dije que si quería la plata se la daba, pero me tiró sobre el sillón y me levantó la remera. Agarró un cuchillo, me cortó el corpiño y comenzó a manosearme. Después se bajó los pantalones y me llevó la cabeza hasta su miembros”.

Los detalles de mecánica de la salvaje agresión sexual se reservan para la investigación. Pero un detalle que aportó A. a este diario demuestra la perversidad del abusador. “Me zamarrea y en un momento se me corre la banda que me había puesto y veo que toma su teléfono y empieza a filmar. Basta, le dije, que más querés. ya está”.

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Si bien no logró su cometido, luego la tiró sobre una mesa, le bajó los pantalones y la quiso penetrar, a lo que la chica se resistió. “En un momento me dice «ya está». En eso mi novio y mi cuñadito le gritaban que me soltara, que le daban toda la plata. Después se limpió con una rejilla que tiró a la bacha de la cocina, me subió las prendas, me abrochó el cinto y me llevó de nuevo a la habitación”.

Después de media hora de terror, el agresor les dejó un cuchillo en el medio de los tres y les ordenó que esperaran 15 minutos para desatarse. Y aunque su objetivo no parecía el robo, el novio de la chica le dio uno 17 mil pesos para que se fuera.

Antes de retirarse le sacó una foto al documento del joven, y lanzó una advertencia concreta. “Ya tengo los datos. Vos no vas a denunciar nada, si hacen algo los mato”, describió la joven.

A. pudo denunciar el gravísimo ataque ante la ex Comisaría de la Mujer. De inmediato tomó intervención la fiscalía de Delitos Sexuales del Ministerio Público de la Acusación (MPA), desde donde se ordenaron medidas y pericias en la casa de la joven.

Además, según los primeros datos colectados de imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, se pudo constatar que el hombre habría actuado con un cómplice que lo aguardó en una moto en la puerta de la casa, y en la cual huyeron luego del brutal y perverso ataque sexual.

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