Lunes 31 de Enero de 2011
El Normal Nº 3, de Entre Ríos al 2.300; la escuela primaria Nº 114 Justo Germán Deheza, de Seguí 101 bis; y el jardín de infantes Nº 239, de Colombres al 2800 no cerraron estas vacaciones. Son tres de las 280 escuelas del nodo Rosario que están en obra desde los primeros días de verano para lograr llegar en condiciones al inicio del ciclo lectivo, el próximo 28 de febrero. Los trabajos incluyen desde la instalación de ventiladores y la reparación de techos e instalaciones de luz y gas hasta la construcción de nuevas aulas y demandaron una inversión de 26,5 millones de pesos. Además habrá partidas especiales para equipamiento y compra de ventiladores.
“Estamos trabajando para resolver los problemas edilicios de los establecimientos”, aseguró la directora de Infraestructura y Equipamiento Escolar del Ministerio de Educación de la provincia, Judith Tron, antes de repasar un detalle de obras y cifras de inversión que involucran a un tercio de los 897 edificios que albergan a las escuelas públicas del nodo Rosario.
Las obras se proyectaron tras un relevamiento sobre el estado de los colegios realizado sobre fines del año pasado. Y, desde noviembre, se fueron liberando los fondos para poner en marcha los trabajos que por estos días aprietan su ritmo para llegar a tiempo con el comienzo del ciclo lectivo.
Un problema que no es menor y que en años anteriores obligó a docentes y alumnos a empezar las clases en salones superpoblados, sin bancos, en aulas móviles, conviviendo con albañiles y pintores o con jornadas reducidas.
Sin embargo, Tron confía en que el arranque de este ciclo lectivo sea distinto. “Aprovechamos los meses de verano para comenzar con las reparaciones, así que esperamos que las obras estén terminadas o próximas a finalizar para el inicio de clases”, sostuvo la funcionaria.
De acuerdo a los registros de la dirección de infraestructura del ministerio, durante el último trimestre se realizaron intervenciones en 280 escuelas del nodo Rosario con una inversión de 26,5 millones de pesos.
Los establecimientos se seleccionaron en virtud de las necesidades para que los edificios estén en funcionamiento. “La prioridad la dio el uso”, explicó Tron. Así, gran parte de la tarea se concentró en la adecuación y ampliación de las instalaciones de gas, electricidad y agua, arreglos de techos y colocación de membranas y el reacondicionamiento de sanitarios.
Manos a la obra. Entre diciembre y enero 90 escuelas de la ciudad de Rosario recibieron unos 8 millones de pesos para encarar estos trabajos. Obviamente, los fondos se distribuyeron en función de la magnitud de la obra. Por ejemplo, la Escuela de Enseñanza Media Nº 517, de avenida Sabin 1199, recibió 393 mil pesos para la remodelación de la planta baja y los sanitarios; mientras que a la Escuela Especial Nº 2049 Antonio Berni llegaron 1.300 pesos para elevar el muro perimetral y a la Escuela de Enseñanza Media Nº 272 Juan Bautista Alberdi le tocaron 1.675 pesos para reponer pantallas de gas.
Los aportes incluyeron también 39.200 pesos para la compra y colocación de ventiladores que, en su mayoría, están destinados a escuelas primarias y jardines de infantes. Un número que se incrementará en las próximas semanas con la llegada de nuevas partidas de dinero.
Aulas nuevas. Sin embargo, el mayor desafío lo representa la construcción de nuevas aulas en las escuelas medias producto del aumento de la matrícula y del cambio del esquema del viejo al nuevo secundario. En ese marco, 30 escuelas de Rosario recibieron 15 millones de pesos para ampliar sus edificios.
Los trabajos abarcan la ejecución de salones, pabellones sanitarios, galerías y oficinas para los equipos directivos en escuelas medias y técnicas, cuatro primarias y cuatro jardines de infantes.
“La inversión es importante y estamos trabajando mucho para llegar a tiempo con el inicio de las clases”, remarcó Tron.
—¿Estarán las escuelas en condiciones para el 28 de febrero?
—Trabajamos en la construcción de aulas y el mantenimiento de las instalaciones de agua, gas y electricidad. Hay escuelas muy deterioradas y hacemos un esfuerzo muy grande para ponerlas en funcionamiento y mantener edificios de calidad para los chicos.
—¿Se garantizan al menos las condiciones básicas de funcionamiento?
—Estamos trabajando, somos responsables de que las escuelas estén en condiciones y a eso nos abocamos. Pero las escuelas no son una cosa estática, por ellas circula mucha gente y en algunas conviven varias instituciones por eso sus edificios demandan un mantenimiento constante y siempre surgen cosas nuevas a las que estamos atentos.