Pandemia

Un programa de radio hecho por y para enfermeros en plena pandemia

El espacio funciona como un termómetro de las necesidades de los equipos de salud, pero también como una red de contención

Sábado 05 de Septiembre de 2020

Sin en el estrés de una guardia en plena pandemia, Víctor Silva, Walter Almara, Leandro Cabral y Vanesa Bornicet (aunque no aparezca en las fotos) se sientan en un estudio de radio todos los viernes a la noche desde hace ya dos meses, y abren los micrófonos a sus colegas en lo que llaman “Area restringida”. La idea la arrastraban de 2019, pero la pandemia les dio el envión final, reconoce Víctor. “Más que nunca aparecía la necesidad de un espacio”, dice, casi como una red indispensable para asesorarse y contenerse un contexto por demás de hostil. Con mucha experiencia como profesionales del área de salud e incluso siendo docentes universitarios, pero con casi ninguna en periodismo y comunicación, el paso de Walter por la radio en su pueblo en programas folclóricos, los hizo sentir más seguros. Nunca se quitan del todo el traje de enfermeros durante la hora y media que transitan en FM Latina, por donde pasan especialistas, epidemiólogos y experiencias de colegas en otros países del mundo; también los miedos y las dificultades del trabajo cotidiano, y no faltan los minutos para descomprimir el estrés. Y son un termómetro a escuchar en un escenario que los tiene como protagonistas.

El 2020 iba a ser su año, eso lo saben desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo declaró como Año de la Enfermería por tratarse del bicentenario del nacimiento de Florence Nightingale, enfermera, escritora y estadística británica considerada precursora de la enfermería profesional moderna. Sin embargo, nunca imaginaron que el coronavirus comenzaría a sacudir el mundo entero desde enero mismo, y desde marzo los pondría frente a un escenario inédito.

“Lo propuso Walter y lo veníamos trabajando desde 2019, pero claramente este contexto nos dio el envión y nos puso en marcha más rápidamente”, cuenta Víctor sobre el programa, y agrega que la idea original “fue siempre visibilizar el trabajo de los enfermeros, darles un lugar de escucha, de planteo de sus necesidades”.

Un germen que se volvió más que necesario en el contexto crítico de la pandemia y más aún en las últimas semanas, con el incremento de los casos de Covid-19 en la ciudad. Y una red de contención, también en lo anímico, donde descomprimen con música y sorteos, pero no de cualquier cosa: desde una picada dulce para la guardia hasta ambos, cofias y barbijos.

Un termómetro

La radio siempre es un termómetro y este caso no es la excepción. Desde el inicio del programa, el espacio fue un lugar donde es escucharon las necesidades de cada una de las coyunturas de la pandemia en la ciudad. Sobre todo admitiendo que aun siendo profesionales y formados, lo inédito del escenario los sacudió.

“Vamos de a poco abordando las dificultades que van surgiendo _detalla_. Porque si bien estamos hablando de enfermeras y enfermeros que saben manejarse en ámbitos con pacientes con enfermedades infectocontagiosas, es cierto que esta vez la masividad de esta pandemia y la virulencia de este virus marcó la situación desde el comienzo”.

Así, el programa permite en estos meses hacer un mapeo de las principales preocupaciones que los atraviesan en los días que tienen como protagonistas centrales.

Contar con los elementos de protección personal fue la marca distintiva de las primeras semanas, lo fueron después los contagios del personal de salud y el temor de llevar la enfermedad a sus propias familias, la impotencia de los comportamientos de parte de la comunidad, y ahora el cansancio, el estrés y el cuello de botella que significa la falta de recursos humanos capacitados: sobre todo enfermeros para las áreas de terapia intensiva son lo que más escuchan en los últimos programas.

“Intentamos dar herramientas”, indica Víctor, y recuerda una de las últimas notas realizadas con una psicóloga para abordar el cansancio y el estrés que atraviesan. “Es difícil estar conectado todo el tiempo con la vida y la muerte, eso empieza a pesar, genera impotencia y es importante hacer hincapié que cuidarse en ese sentido también es cuidar la salud”, agrega.

Una red enorme

Mostrar cómo eso mismo que ellos hacen en Rosario se hace en otros países, es otro de los desafíos. “Buscamos otras experiencias, de otros lugares del mundo sobre la pandemia y sobre otros temas”, cuentan.

Y ahí encontraron en las redes sociales un canal central para hacerlo. Así, cada viernes, a través de Instagram Live, se hacen intercambios con enfermeros de Chile, Inglaterra, Canadá y hasta Noruega.

“Fue muy fuerte el relato de un colega en Gran Bretaña, que en el marco de la pandemia dejó su cargo como supervisor de enfermería, se puso a trabajar a la par de sus compañeros ante la crisis que atravesaban y además se presentó como voluntario para la investigación de la vacuna que se está llevando adelante en ese país”, afirma Víctor.

Si bien ni el coronavirus ni pandemia son los temas excluyentes, pueden pasar de las cuestiones más amplias a las más técnicas en cuestión de minutos, pero sobre todo señalan una y otra vez que ante lo crítico e inédito del escenario que les toca transitar que el espacio es una red que los une y busca contenerlos en clave colectiva: calmar ansias y bajar los niveles de angustia que atraviesan. “Simplemente, se trata de llevarla lo mejor posible, entre todos. Como le pasa a todo mundo en estos días”, sintetiza Víctor.

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